Antonio Montiel, es uno de los mejores especialistas en el bello arte del retrato, entendido como uno de los más difíciles campos de la Pintura, pues se trata de hacer algo que conlleva conseguir una fiel reproducción de rasgos físicos y calar en el alma de la persona retratada.

Tras el inconmensurable éxito de su retrato de Teresa de Calcuta, la última obra de nuestro paisano es el retrato entregado a ese encanto de mujer que es Lourdes Artacho, esposa de nuestro gran amigo y gran industrial Ramón Jiménez. El día 1, tras un almuerzo en el Antequera Golf, en el que estaban, entre otros, Chiquito de la Calzada, formidable humorista, Antonio entregó su obra a Lourdes. Obra sencillamente perfecta, pues cumple cuanto decimos, no sólo reproduciendo su gran belleza, sino, a través de los ojos, calando en su alma sensible de mujer, colaboradora incomparable de su marido. Y es que detrás de un gran hombre… Y detrás de un gran cuadro...