Román Mejías cumple este año 30 años dentro del sector inmobiliario. Tras tres años como promotor, hace 27 años que abría Inmobiliaria Mejías, aportando ideas frescas desde el primer día. “Creo que fuimos los primeros que pusimos un cartel de se vende en un balcón en Antequera”, rememora.

 

En todo este tiempo, ha habido momentos complicados, con crisis económicas, financieras e incluso ahora sanitarias. El éxito de su continuidad está en “hacer las cosas lo mejor posible, formarnos continuamente, adaptarnos a las nuevas tecnologías y a las necesidades del mercado. La clave está en sentarnos con el cliente, y asesorarle para enfocar la compra a sus expectativas y también sus posibilidades”.

“Ofrecemos un servicio integral, por lo que nuestro concepto no es el de mediación entre vendedor y comprador; buscamos un asesoramiento a ambas partes para conseguir que las dos ganen en la operación”, manifiesta para asegurar que “el éxito está en el equilibrio, y aunque han salido multitud de fórmulas para vender viviendas, lo que realmente vende es la confianza que tú sepas ofrecer al cliente”.

En estos momentos especialmente complicados “se han dado una serie de factores que han beneficiado al sector inmobiliario”, exponiendo entre ellos las nuevas necesidades que se les han presentado a muchas personas y que los bancos hayan mantenido la financiación.

Perspectivas de futuro muy positivas

“Antequera también tiene unas expectativas reales de crecimiento bastante consolidadas con el Puerto Seco, y eso nos da unas perspectivas de futuro muy positivas”, destaca Román Mejías.

    “Por lo que en este sector la situación no es tan dramática como en otros”. Mejías no teme una burbuja inmobiliaria en Antequera, como pudiera ocurrir en la costa: “El mercado aquí siempre ha sido muy estable, y estamos en una línea de precios similar a la de 2021”, concluye el destacado empresario.