Tras haberse celebrado el pasado domingo en Antequera, con gran éxito de participación de corredores, hablaremos hoy del masaje deportivo y haremos hincapié sobre el masaje post-competición.
 
A lo largo de la historia, masaje y deporte han estado íntimamente relacionados. Ya en los primeros Juegos de Grecia, la práctica del masaje era común en todos los atletas participantes. Homero relata en “La Ilíada” el masaje que recibe Ulises después de guerrear durante el día ante las murallas de Troya. Por otro lado los gladiadores romanos recibían masajes antes de enfrentarse en la arena del circo. Tras el espectáculo, aquellos que quedaban “vivis” y magullados volvían a recibirlo, por lo que se deduce que sus características debían ser distintas a las realizadas antes de la competición.
 
Hoy día el masaje es fundamental en el proceso de reincorporación del atleta a su actividad, actuando además como prevención y preparación de la misma. El masaje está indicado y es necesario en todos los deportes, por sus efectos analgésicos-sedantes y estimulantes, y puede aplicarse según el momento y las características de la modalidad deportiva, así como según el estado muscular del deportista. Este tipo de masaje no es sólo privativo del deporte (competición), también se aplica a los que practican cualquier actividad física.
 
Todo aquel que compite en un deporte de alto nivel somete constantemente su cuerpo a cierta tensión, tanto durante el entrenamiento para alcanzar el rendimiento máximo como durante la misma competición. Es fundamental que tanto deportista como fisioterapeuta conozcan qué partes del cuerpo son sometidas a exactamente qué clases de tensión por diferentes deportes y diseñen la sesión de tratamiento.
 
La finalidad del Masaje Deportivo es perfeccionar las cualidades físicas, preparar al deportista para efectuar los ejercicios físicos, alcanzar y mantener la forma deportiva, recuperar y aumentar la capacidad de trabajo ante las competiciones y luchar contra la fatiga. 
 
El estudio previo del estado muscular y características morfológicas del deportista es fundamental para la aplicación de la técnica y reconocer el momento en que debemos aplicarla. Dentro del masaje deportivo distinguimos tres variedades claramente diferenciadas, pero complementadas:
- Masaje pre-competición.
- Masaje durante la prueba.
- Masaje post-competición, en el que nos centraremos hoy.
 
Concluida la prueba, tras la ejecución de la carga, el masaje a aplicar posee un carácter reparador, favoreciendo el paso a una situación de reposo, especialmente en aquellos grupos musculares que se han visto sometidos a un mayor esfuerzo físico. Va a contribuir a la eliminación de sustancias tóxicas y materiales de desecho producidos durante el ejercicio, acelerando la recuperación fisiológica muscular. También va a favorecer la vasodilatación y oxigenación del músculo tras el esfuerzo. Todo ello con objeto de recuperar lo más rápidamente posible las distintas funciones del organismo y aumentar la capacidad de trabajo de éste.

En Clínica Mohedo tenemos formación específica en el ámbito deportivo (Máster en Investigación y Ciencias del Deporte) que avala el uso que hacemos de las técnicas más novedosas y actuales, sin olvidar la experiencia que deriva del tratamiento que desde años venimos aplicando a nuestros deportistas locales. Así que, no dudes en realizarte ese masaje post-competición tras la media maratón, observarás los beneficios.