Dentro del extenso conjunto patrimonial e histórico de la ciudad de Antequera destaca, por su excepcionalidad, el corpus de órganos históricos de época barroca que aún permanecen en diferentes iglesias. Unos instrumentos musicales, considerados como la más fascinante de las máquinas sonoras concebidas por el hombre, que en el caso de Antequera supone un patrimonio organístico de catorce ejemplares, aunque en un estado de conservación muy desigual. De hecho, en la actualidad solo los órganos de la iglesia conventual de Belén y el de la Colegiata de San Sebastián, ambos obra de un mismo maestro organero, están en condiciones para interpretar música, aunque algunos más podrían ser perfectamente recuperables.

La Asociación Casas de Asís ha puesto en marcha por primera vez una escuela de verano, que durante los meses de julio y agosto está acogiendo a 71 menores con edades comprendidas entre los 3 y 15 años, atendiendo así a 45 familias.