La comunidad parroquial de Santiago celebrará este fin de semana la fiesta de su patrón, a su vez de España, con una charla, un concierto y una misa, según nos comunican desde la comunidad parroquial.

Segundo año sin procesión por la pandemia, pero con novena y tres días de misa a la Virgen del Carmen en su iglesia parroquial.

La comunidad carmelita ha venerado a la Virgen del Carmen en el templo conventual de la Encarnación, donde el religioso Antonio Jiménez ha celebrado la novena por su festividad.

Cáritas Diocesana bendice y abre la Casa de Acogida para mujeres embarazadas “Virgen de Espera” en Antequera, con el fin de poder dar cabida a mujeres que esperan tener un bebé, pero su situación es complicada y no tienen dónde vivir.


La iglesia conventual de los trinitarios acogió este sábado 26 de junio el 20 aniversario de la Fundación Prolibertas, para lo que se preparó una intensa jornada, cumpliendo con las normas sanitarias, donde destacó la conferencia de Juan Carlos López Caballero, fiscal-jefe de la Audiencia Provincial.

El templo conventual de la Encarnación se prepara para la Novena a la Virgen del Carmen que se celebrará en su iglesia del miércoles 7 al jueves 15 de julio, según nos comunica la comunidad religiosa.

La Iglesia de Antequera celebra este domingo el Corpus Christi, “una fiesta muy entrañable que es continuación del Jueves Santo, con el matiz del culto público que este año se vuelve a ver un poco soslayado por el coronavirus, por lo que no podrá haber procesión en la calle con el Santísimo”, señala el Arcipreste Antonio Fernández.

David se fue a vivir a tierra de filisteos para que Saúl no lo buscase más para matarlo. Estuvo con ellos un año y cuatro meses. El hebreo realizó con sus hombres incursiones, razzias contra los bandidos del desierto: el botín que cogía lo llevaba a Akis, el rey filisteo en cuyo territorio vivía. Akis estaba contento de tener en sus dominios a David porque pensaba que se había hecho odioso a su pueblo Israel y que, por tanto, sería su servidor siempre.

Pero estalló la guerra entre los filisteos y los israelíes. Akis le dijo a David que debía luchar de su lado contra los hebreos. David no se opuso porque confiaba en que las circunstancias le impidiesen luchar contra  su pueblo, como así resultaría.

Los dos ejércitos se movilizaron. David marchó con sus hombres en la retaguardia de las huestes filisteas. Entonces, los jefes filisteos le dijeron a Akis que qué hacían esos hebreos con ellos, que los despidiese para evitar que, durante la batalla, se volviesen contra ellos para ganarse el favor de los de su pueblo hebreo. Akis mandó a David que él y sus hombres regresasen al lugar que tenían asignado para habitar en territorio filisteo y no fuesen al combate con ellos.

Los filisteos y los israelíes se enfrentaron en el monte Gelboé. La victoria fue para los primeros. Los filisteos mataron a los tres hijos de Saúl y los arqueros lo hirieron. Entonces, Saúl le dijo a su escudero que sacase su espada y lo matase para evitar que cayese en manos de los filisteos y se burlasen de él. Pero el escudero no se atrevió a cumplir la orden. Entonces, el rey Saúl se arrojó sobre su espada causándose la muerte. El escudero hizo lo mismo. Los filisteos conquistaron algunas de las ciudades en poder de los hebreos. Además, le cortaron la cabeza a Saúl, se llevaron del campo de batalla sus armas, que depositaron en el templo de la diosa Astarté, y colgaron los cuerpos de Saúl y de sus hijos de los muros de una ciudad filistea. Un grupo de israelíes, después, aprovechando la noche, cogieron del muro el cuerpo de Saúl y de sus hijos, los llevaron a tierra hebrea, los quemaron, enterraron sus huesos bajo un tamarisco y ayunaron siete días.

Cuando David y sus hombres supieron la noticia de la muerte de Saúl, todos desgarraron sus ropas, lloraron y ayunaron hasta la noche por el rey muerto, por su hijo Jonatán y por el pueblo hebreo.

Había muerto Saúl, el primer rey de Israel que, aunque ungido, no contó al final con el respaldo de Yaveh. El siguiente en ocupar el trono sería el más importante de todos: David.

Los católicos antequeranos arrancaban este miércoles su preparación para la Semana Santa y la Pascua de Resurrección. Este año, el Miércoles de Ceniza se veía condicionado por las restricciones que nos marca la pandemia, que también marcarán toda la Cuaresma. 

El 3 de febrero se celebra la festividad de San Blas y en Antequera se tiene como costumbre comer en casa una rosca. Para ello, panaderías buscan sacerdotes para que las bendigan y hay quienes acuden a la misa de 9,30 horas en San Sebastián para que recibir la bendición y agua bendita ante la imagen del santo.

La Esclavitud de Nuestra Señora de los Remedios, Patrona de la Ciudad, festeja a San Antón y la Candelaria y suprime las misas de las 20 horas estos dos últimos fines de semana, atendiendo las recomendaciones del bando municipal.