Hace alguna década, el estreno de una continuación en alguna de las sagas cinematográficas del momento, suponía todo un evento. “Superman”, “Regreso al futuro”, “Rocky”… y por supuesto “Star Wars”. El monopolio Disney es el yin y el yang de la industria del entretenimiento. A veces tengo la impresión que Bob Iger, presidente de The Walt Disney Company, es Palpatine (el Emperador–Star Wars). Está claro que Disney tiene que hacer negocio con sus adquisiciones, para eso está. Pero se veía venir, desde que George Lucas vendió su universo. Desde entonces, las películas que han continuado la saga, las que han nacido de su universo, y las distintas series, han mermado el poder de mi “fuerza”. 

En ellas, existen algunos momentos magistrales e incluso con parte de ese espíritu de entonces. La serie “Obi – Wan Kenobi” cuenta con la vuelta de Ewan McGregor, quien ya heredó el papel que interpretó el maestro Alec Guinness  como Obi –Wan en 1977. Y a Hayden Christensen, como Anakin Skywalker/Darth Vader. Injustamente valorado en sus interpretaciones como Anakin, retoma el papel como Vader, estando a la altura. El nivel interpretativo no tiene ningún “pero”. Sin embargo, el meter con calzador por parte de la industria las tendencias sociales actuales, embarran una serie que hubiese sido más interesante si se hubiese ceñido a la figura y pensamientos de Kenobi. “Star Wars” tiene una fuerte carga tradición narrativa, mitología y viaje de personajes (consultar Joseph Cambell) que ha sido fulminado a golpe de varita de Campanilla. Los distintos enfrentamientos de Obi y Darth Vader son espectaculares, pero se nos quedan en meros fuegos artificiales. Dejando el último enfrentamiento con una enorme brecha en el personaje de McGregor, a causa de un perdón inexcusable. A pesar de contradecir sus palabras, sus acciones. 

Así es Disney y algunas series o cine de esta época. Ojalá Lucas fuese ese anciano Kenobi en la saga de 1977. Retirado en el desierto,recibiendo la visita de un joven cineasta para instruyéndose en la “fuerza” cinematográfica. Se enfrentaría a la industria de Bob Iger, alias Palpatine. Encontraría el apoyo de jedis que nos encontramos en retiro a la espera de una señal. Seguro que a nosotros no nos temblaría la espada láser y decisión ante Darth Vader.