Ahora con las temporadas deportivas finalizadas, saltan las campañas de abonados a los medios de comunicación y a las RRSS, sobre todo a las RRSS. Un servidor va a tomar como referencia, el “slogan” de uno de nuestros equipos deportivos, en este caso nuestro Antequera CF, que reza como sigue: “Nunca dejes de Soñar”…, pues eso voy a seguir haciendo con mi ciudad, que es la suya, y la de todo el que aquí quiera venir… a colaborar.

Ahora que vamos a tener “nueva” estación de AVE, porque la de antes nos “pillaba lejos”, ahora que vamos a tener URGENCIAS 24 horas en el casco urbano –que vaya engaño hemos sufrido durante 10 años–, ahora que vamos a tener nuestro teatro arreglado, ahora que vamos a poder arreglar la principal arteria que atraviesa nuestra Antequera. ¿Por qué no seguir soñando?

Soñando con una Antequera sin vehículos de emisión de gases nocivos a la atmósfera, para entendernos, sin coches en nuestro centro, con cubiertas retráctiles permanentes que mitiguen los rigores del estío… con zonas verdes que oxigenen el ambiente, con transporte urbano colectivo sostenible, con carriles-bici operativos, pero de verdad, con áreas de autocaravanas con sombras y servicios para ese turismo de calidad, con mobiliario urbano de vanguardia… y ustedes se preguntarán, ¿y que hacemos con los coches? Pues los coches –los de cada uno– en su cochera, si la tienen, y si no, nuestro Consistorio, debe crear zonas públicas, estratégicamente situadas por población y distantes entre sí como para que no haya barrios sin zona donde dejar los vehículos… para soñar… soñar. 

Soñando con una Antequera donde no se vean contenedores de residuos sólidos urbanos, soñando con una Antequera sin falta de plazas donde escolarizar a todos nuestros niños y niñas. Soñando con una Antequera donde se oiga el correr del agua en nuestra alcazaba, remozada, con sus termas romanas y su villa de la estación a vista, con un auditorio al aire libre a la altura de la ciudad que nos sirva para traer las mejores artes que nos distraiga y nos deleiten… En fin soñar con una ciudad que haga que los que estemos sigamos enamorados de ella y los que vengan caigan rendidos a sus encantos… Nos sentiríamos mucho más seguros y preparados…, para seguir soñando. ¡Gracias siempre!