Aún estoy buscando algo en lo que fijarme para convencerme y darme cuenta que era cierto aquello que decían, cuando entramos en la pandemia que todavía nos sigue golpeando, de que íbamos a salir mejor cuando lográramos superarla.

Ya lo dije en estas páginas en alguna ocasión, no tenemos, desgraciadamente, una sociedad educada como para pensar que la disciplina podía ser uno de sus fuertes, y las directrices emanadas de nuestras autoridades, sin meternos mucho en si podrían ser las mejores decisiones, se iban a cumplir a pies juntillas.

En pocos días se está comprobando, que aún habiendo tenido una ciudadanía ejemplar con el cumplimiento de lo mejor que se debía hacer, tampoco se hubiese acertado con la tecla.

El gobierno del país está más pendientes de lanzar globos sonda para ver cómo cala en el ciudadano de a pie, que nos cobren por circular por nuestras carreteras, que nos suban el IVA de productos de primera necesidad, que tengamos que pagar más por la electricidad, en las horas en las que normalmente se realiza mayor consumo, que ya no podamos declarar conjuntamente lo que ganamos con nuestro trabajo, entre los dos miembros de la pareja, con la consiguiente pérdida de beneficios fiscales... y lo último es, que para potenciar el poder de la Justicia, quieran hacernos ver que nuestros jueces no llevan razón y que los más altos tribunales de la nación están equivocados, que en este país el que va contra de la Constitución, y se salta las normas establecidas, merece ser indultado de sus delitos y premiado con la libertad para que pueda continuar obrando fuera de la Ley.

Siempre he escuchado que la representación política de una sociedad, es fiel reflejo de la misma, llegado el caso, tenemos que evolucionar como sociedad,... no sea que nos volvamos a creer que la incidencia en España de la pandemia, iba a ser residual y sólo íbamos a tener uno o dos casos.