Últimamente se está oyendo más. Desde hace un tiempo a esta parte parece que se muestra más interés por los hábitos de vida saludables, y eso, verdaderamente, es de tener en cuenta. Está visto y comprobado, que el que cuida su alimentación, vigila de cerca su sueño y descanso, y práctica algún ejercicio regularmente, que le mantenga con el tono muscular debidamente entrenado, al médico lo saluda por la calle.

 

Somos lo que comemos, o dicho con más rigurosidad, somos lo que comen lo que comemos. Deberíamos tomarnos muy en serio estas aseveraciones que, aunque nos cueste un poco de trabajo al principio, si logramos hacerlas hábito, habremos conseguido hacer lo que termina el párrafo anterior, saludar al médico por la calle.

 

Ahora que nos acercamos a unas fechas en las que los dispendios en comidas y bebidas suelen ser habituales, sería una excelente prueba de fuego el atreverse a mostrarse comedido en la ingesta de calorías. Si además notamos que nuestro bolsillo no se resiente tanto como en otras ediciones navideñas, podemos probar a subir de nivel en cuanto a los hábitos saludables y colaborar con las muchas actividades solidarias que se prodigan por todo el calendario festivo de nuestra ciudad.

 

Conciertos de villancicos, obras de teatro, incluso un aguinaldo musical pueden ser los destinatarios de lo ahorrado en calorías, y así habremos conseguido habituarnos a vivir saludablemente para nosotros y para los demás. ¡Gracias siempre amigos!