Manida y recurrente bien a ser la cita que dice “Difícil conseguir logros cuando no se conoce el sacrificio”. La semana que termina  nos deja tres ejemplos a nivel mundial, continental y local. Ejemplos que deben utilizar, ahora que estamos al comienzo de curso, cualquiera de los  docentes que inicie alguna de sus clases. Las herramientas de trabajo y de exposición de cuanto se hace y se dice son múltiples pero se está haciendo visible la orfandad de los valores. Será mucho mejor comenzar ejemplificando el sentido y el deber del sacrificio, del esfuerzo y consecuentemente del respeto que empleando  algunos días en acompañar o estar con alumnos de paseo por la cafetería. 

Los diez días de luto en Reino Unido por la muerte de Isabel II y las distintas ceremonias y despedidas se han colado en todos los rincones del mundo a un precio marcado por el respeto de toda una ciudadanía que decía adiós  a quien ha sido capaz de mantener en cierta calma un país que viene siendo,  desde dentro y desde fuera,  empujado por distintas tempestades y sacudido por los escándalos de faldas y de adicciones. 

El oro europeo de la selección española de baloncesto, dirigida por el impecable Scariolo y capitaneada por Rudy Fernández, ha sido otro ejemplo de sacrificio y esfuerzo por cuanto se ama, se quiere y se lucha. Los pupilos del técnico italiano jugaron tres grandes finales antes de la gran final. La selección ha puesto de relieve que todos somos necesarios pero nadie se hace imprescindible;  y cuando el binomio juventud y veteranía adobado con pasión y esfuerzo entran en un perfecto engranaje los resultados favorables son toda una garantía. F

inalmente, el sí de Paco de la Torre a presentarse como candidato a la alcaldía de Málaga para las elecciones de Mayo de 2023 son otro, y no menos importante,  (yo diría el que más) ejemplo de sacrificio y dedicación a cuanto se ama y se quiere por encima del cargo que uno desempeña. Desde su llegada a la Casona del Parque, Paco de la Torre, mi admirado don Francisco,  ha hecho de la política su pasión y de Málaga su devoción. 

En el marco del inicio del curso, esperemos que las escuelas, los colegios, institutos y universidades sigan siendo espacios en los que no solo se formen a personas que salgan con un título que les reconozca unos estudios sino que vayan cargados de los valores que nunca deben olvidarse ni hipotecarse. 

Nada es para siempre y si bien es verdad que otro vendrá que pronto hará que te olviden, Málaga y los malagueños son ya más que conscientes de que Paco de la Torre permanecerá en el imaginario colectivo. Será nuestra reina Isabel II: respetado, admirado, e inolvidable por su labor al frente de una ciudad que se ama gracias al amor que él le entregó.