Las mejores acciones, a veces, llegan en momentos trágicos. Es lo que pasó con el incendio de Adipa y Neumáticos La Paz, en la carretera de Córdoba. Nos referimos a una portada que data del 1 de junio de 2002, ubicada, dentro de la exposición ‘Las Portadas de 100 años de Historia de Antequera’, en la Plazuela del Rescate, junto a la iglesia de la Santísima Trinidad.

 

Hablamos con el gran protagonista humano de esa imagen, el que era jefe de la Policía Local en ese momento, Enrique Ruz, quien recuerda de esta forma aquel hecho: “Fue un día muy particular, al final de mayo, con nuestra Feria empezada. Estábamos en la feria, se vio una columna de humo y llamaron por radio por la humareda que había. Arranqué el coche patrulla y salí tirado hacia allí”.

Una vez llegado al lugar de los hechos, Ruz, relata: “Es de los incendios más grandes que se ha dado en Antequera. Pensábamos que podía haber víctimas porque las dimensiones eran enormes, pero el trabajo de desalojo fue muy bueno por parte de todos y se descartó”.

“Cuando entramos dentro, fue devastador”

Aproximadamente, fueron unas cuatro horas de trabajo para apagar aquel incendio, una labor que no fue nada fácil y que Enrique Ruz, mirando a la fotografía rememora: ‘Esa foto está cogida cuando estaba corriendo para coger el coche y guiar a los camiones de bomberos de Málaga, que venían a apoyar a los hermanos Moreno, únicos bomberos de Antequera en aquel momento, ya que no existía el Parque de Bomberos actual. Descargaron todos los camiones completos y el incendio se quedó sofocado sobre las 18,30 horas. Fue una gran labor realizada por unos y otros. Fue un monumental incendio y muy costoso luego’.

Sobre la foto de la portada en cuestión, realizada por el actual director de El Sol de Antequera, Antonio J. Guerrero, explica con detalle Ruz: “Creo que es de Premio Pulitzer. Está muy conseguida. Me pilla con los pies en el aire, corriendo, es como si fuera de dibujos animados. Mi cara era de señal de angustia tremenda, intentando que los daños fueran los menos posibles”.

Por último, Enrique Ruz reconoce que tiene un recuerdo positivo y negativo a la vez: “Ahora, recordamos lo mal que lo pasamos, pero al ver cómo está todo de bien, es una gran alegría. Fue un servicio no agradable, pero sí muy completo por la labor realizada y la reacción tan inmediata que tuvimos ante todo lo ocurrido”.

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