Es uno de los referentes del equipo de Tete, tiene en su juego la garra y la pasión por sentir al balón en sus pies. Estuvo casi un año de baja tras lesionarse la rodilla en el regreso a Primera. Ahora, coge el carro del equipo e intenta contagiar al equipo de su ímpetu. Si hubiera estado disponible la pasada campaña, lo más probable es que se hubiera encontrado más gol y quién sabe si se hubieran mantenido en lo alto.

Daniel Ramos Pérez (Ceuta, 1995) es uno de los estandartes del equipo. Venía de su mejor momento tras el último ascenso; pero en pretemporada, se rompió el ligamento cruzado anterior un 24 de agosto entrenando y hasta el 15 de agosto de este año, no volvió a jugar. 

Como todo jugador del equipo universitario, tiene detrás una base de estudios. En su caso, el grado de Ciencias del Deporte en Granada, máster de profesorado y máster investigación y actividad física del deporte en la UMA, está preparando las oposiciones para docente a Secundaria. 

Lleva cinco temporadas en el UMA Antequera, con dos ascensos y la dura recuperación de su lesión: “Hasta que no te lesionas no eres consciente de todas las cosas que son necesarias y buenas para ti. Ahora es verdad que he tomado más consciencia de entrenar la prevención, de entrenar fuerza, de encontrarme fuerte en todos los sentidos, en todos los momentos...”. 

Tras su regreso, se le ve meter una y otra vez la pierna sin temor de recaer. “Quitando las dos o tres primeras semanas de la temporada que lo tenía más presente y también tenía más molestias, cuando empiezas el entrenamiento de alta intensidad y a meterme ya de lleno en su dinámica, no tengo miedo de meter la pierna y ni me acuerdo ya de la lesión”. 

 

Objetivo: ascender

Como cada temporada tras el primer ascenso, el mismo objetivo sigue presente: ascender de nuevo, pero hay mucha igualdad. “El deporte de alto rendimiento es resultados. Hay otros años que a lo mejor no hacíamos un fútbol sala tan brillante, para mi modo de ver las cosas, creo que sí lo hacemos este año, pero es verdad que nos está pesando mucho cada vez que llegan con peligro”. 

Un inicio irregular: “Este año empezamos muy bien, pero luego la lesión de Cone fue un punto muy importante, porque es uno de los mejores porteros, lo notamos, y ya no es eso, sino que perdimos partidos que a mi modo de ver, exceptuando el de Noia que fue muy superior, el resto creo que hicimos méritos para llevarnos los tres puntos”. 

Una Segunda con nivel de Primera: “Totalmente, hay mucha igualdad entre los equipos. Ahora, dos partidos consecutivos sumando tres puntos o sumando cuatro y ya pegas un salto en la clasificación, y dos sin sumar o empatando te mete abajo”. 

El ascenso directo parece complicado y habrá que pensar en las eliminatorias: “Las expectativas con nosotros eran las que eran y son las que son, porque nosotros también nos las marcamos, pero se han ido jugadores que eran importantes, han llegado otros que tienen una gran proyección, pero mantenemos la base. La llegada de Burrito también es muy importante para todo el equipo. También hemos cambiado el cuerpo técnico con Tete, que aunque se mantiene muchísimo el ADN de Moli, también tiene su propia forma de dar matices más personales, que también necesitas un tiempo de consolidación”.

Sobre dónde se ve en el futuro: “No se sabe, al final a nivel personal y profesional estoy preparando mis oposiciones a docente, en el fútbol sala a estos niveles no se vive por desgracia y hay que tener la cabeza fría y bien amueblada, y tener los pies en el suelo”.

 

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