La Resurrección de Jesús es el dogma central y fundamental de la fe cristiana. Pablo comprendió como ningún apóstol la trascendencia e importancia de la Resurrección de Jesús como  sello y señal insustituible de su condición divina. Desde ella todo adquiere sentido en la vida de Jesús y en la fe de todo cristiano.
En la Vigilia Pascual se nos recuerda cada año lo que Dios hace con nuestros pecados cuando con humildad nos acercamos a pedirle perdón en la Confesión. 
Como cada Viernes Santo, la Cruz lo llena todo. La cruz ilumina nuestras oscuridades, libera nuestras ataduras del pecado, redimiéndonos a todos. Por eso decimos que no es un mero adorno, sino que es mucho más. Es el reflejo del amor que atraviesa nuestra vida y la de toda la humanidad. 
El Día del Amor Fraterno, día de la institución de la Eucaristía, día de los sacerdotes. Éstas son las ideas que recogemos en la festividad de este día tan señalado. Era uno de los días que nos enseñaron a decir “que brillaban más que el sol”. Por todo esto, podemos decir: que lo celebramos porque no queremos olvidar. No queremos olvidar nunca cómo vivió y murió Jesús.

La Semana Santa de Antequera de 2016 anuncia procesiones desde el Domingo de Ramos, 20 de marzo, hasta el Domingo de Resurrección, 27 de marzo, con los horarios siguientes:

Se nota en las plazas que hay ante cada iglesia-sede de Cofradía, una especial efervescencia. Especialistas en montar los tronos y el ejército de directivos van y vienen preparando las procesiones. Como desde el siglo XV, cuando los sacerdotes idean sacar a la calle las imágenes para que viéramos los padecimientos de Jesús y de María.
El corazón de Dios está desgarrado. Roto. Sangra por tus heridas y las mías. ¡Qué razón tenía el cardenal Ravasi cuando afirmaba: «Vivir sin amar, es una desgracia; pero vivir sin ser amado, es una tragedia»! Tragedia que viven tantos hermanos a nuestro lado que se «desangran» por la soledad o el desamor y deambulan «muertos por nuestras calles”.
Cuando la liturgia cristiana se prepara para celebrar otro año más los misterios pascuales, que nos hacen vivir con intensidad los cimientos de nuestra fe, La Pasión, Muerte y Resurrección de Cristo tienen su antesala en la liturgia con la celebración del Domingo de Ramos que celebraremos en nuestras parroquias de Antequera este próximo domingo 20 de marzo.