Paco Javier Jimeno (Estepona, 2 de septiembre de 1971) es uno de los grandes del flamenco en la provincia, un virtuoso de la guitarra que, aunque aún no ha cumplido los 50 años, ya suma más de 40 en lo alto de un escenario.

 

Precisamente ‘40 Años’ era el espectáculo que, dentro de la Bienal de Flamenco de la Diputación de Málaga, presentaba en el patio de caballos de la Plaza de Toros de Antequera el pasado viernes 6 de agosto.

En él, se confirma como uno de los grandes guitarristas flamencos del momento. Por eso es considerado por el público, críticos y artistas especializados como un virtuoso de este arte, siendo uno de los más reconocidos ‘tocaores’ de su generación.

“Empecé a tocar muy jovencillo, con apenas 8 años, y a los 10 añitos ya estaba en los escenarios, por lo que me pareció una buena idea recordar estas cuatro décadas como artista con un espectáculo muy personal, que además se ha ido fraguando durante la pandemia”, señala.

Pese a las contadas oportunidades que se le brindan en estos momentos a los artistas (“me habré subido desde entonces cinco o seis veces al tablao”, reconoce), Jimeno no para de crear, “y en esta Bienal quería participar con gran ilusión, sobre todo porque es la gran cita del flamenco de la provincia en la que casi siempre se ha contado conmigo, lo que lo hace muy especial”.

“Salvo en la edición anterior que me quedé fuera, siempre he estado en los espectáculos principales de la Bienal, en los más representativos, pero esta vez me apetecía mostrarme ya como un artista con madurez, por lo que he cogido mis temas de toda la vida para mostrar esa evolución a mi forma, a mi manera”, añade.

Sobre lo que quiere expresar en el escenario: “Mi sentir malagueño, por lo que se incluyen muchos palos y cantaores malagueños de la talla del Cojo de Málaga, Miguel de Molina o La Repompa”. Por eso, “no faltan los abandolaos o las malagueñas” para cautivar al público que agotó las localidades disponibles para su estreno en Antequera,

Y todo ello acompañado “sobre todo de un elenco guitarrístico, ya que la guitarra es la gran protagonista, además de la percusión y las palmas que siempre me acompañan y dos artistas principales, la cantaora Ana Fargas y el bailaor David Pérez, que son los que dan color a la guitarra”.

Esa faceta completa de guitarrista de conciertos, de acompañamiento al cante y de complemento al baile, nos presenta “cómo cuaja un guitarrista, ya que compaginos piezas de antaño con las que me he visto reflejado desde niño y su evolución hasta llegar a estrenar algunas piezas en Antequera”.

En este recorrido vital, Jimeno se ha acordado “de mis maestros, de aquellos espejos en los que me veía cuando era más joven, y poco a poco eso lleva una evolución que se va viendo en la guitarra”.

 

Reivindica la importancia de la guitarra

Sobre la importancia que dentro del propio flamenco se le da a la guitarra, Jimeno no duda en afirmar que “se le debería reconocer más, yo estoy ya un poco harto de que en la mayoría de los festivales se le da el nombre a los cantaores y a los guitarristas ni siquiera se les pone. Es una cosa que no entiendo ni entenderé nunca, sobre todo porque antiguamente eran igual de figuras los cantaores como los guitarristas, e incluso a veces ponía a los guitarristas por delante de los cantaores, pero ahora parece que estamos desaparecidos”.

Paco Javier Jimeno pone en valor con su espectáculo ‘40 años’ algunos de los grandes premios que atesora en este tiempo, el Nacional de Córdoba, el Bordón Minero, el Giraldillo de la Bienal de Sevilla o el Premio Internacional de Guitarra de Nimes (Francia). “Son 40 años de experiencia y también de mucho estudio, y el objetivo es reflejar todas esas vivencias desde niño hasta el día de hoy”, resalta.

Una vez consagrado fuera de su tierra, Jimeno volvía a la Bienal de Flamenco de Málaga, “en un evento que más que nunca es necesario, ya que en la provincia contamos con un ramillete de artistas muy importante, con los que se cuenta poco en los festivales, por lo que es de agradecer que la Diputación realice esta apuesta”. Lamentablemente, “Málaga es una tierra que apuesta mucho por el flamenco, pero algunas veces apuesta poco por lo local”, añade.

La calidad de los artistas de la tierra, de la que en Antequera contamos con claros exponentes, demuestra que para ser flamenco no hay que nacer en Cádiz, en Sevilla o en Granada. “¿Por qué no puede salir un flamenco de Estepona? Yo sí es cierto que me siento querido y reconocido, pero también es verdad que esto es muy complicado en condiciones normales, y ahora con la pandemia, apaga y vámonos”.

Esta situación se agudiza con los guitarristas: “No lo entiendo, porque ves los carteles de los festivales que se están dando y siempre se traen a artistas de fuera, e incluso los propios cantaores se quieren ver con tocaores de fuera, cuando en Málaga los hay muy buenos y con gran prestigio fuera. Es algo muy extraño, pero parece que para que te contraten por aquí hay que ser de Cádiz, de Jerez o de Sevilla para que te contraten en Málaga”.

No obstante, en estas cuatro décadas ha tenido la oportunidad de actuar en Antequera en diferentes ocasiones, “e incluso grabar uno de mis primeros discos con Antonio Blanco en Cambayá”.  Con la Bienal de Flamenco “ya tuve la ocasión de actuar en la Colegiata, donde me habría encantado volver este año, porque en un lugar maravilloso, pero por las circunstancias se tuvo que cambiar a otros escenario también muy bonito” como es el Patio de Caballos de la plaza de toros.

Define al público antequerano como “muy entendido, y es que la ciudad es todo un referente cultural de la provincia y de toda Andalucía. Siempre que he estado he sentido que se apuesta por la cultura”.

Sin tiempo para el descanso, Paco Javier Jimeno sigue recorriendo la geografía nacional con sus diferentes espectáculos, que le encantaría poder mostrar también al público antequerano. Este es el caso de ‘El Cuplé en clave de amor’, una “performance” actual, “donde los artistas hacen un recorrido musical enmarcardo en la época de los cafés cantantes, con diferentes estilos de cuplés,  pasando por la revista,  copla, bolero, habanera, canción española, canción moderna hasta llegar a la canción flamenca”; utilizando diferentes lenguajes artísticos con presencia escénica,  y literaria, además de una música original.

“Pero ahora mismo mi gran ilusión es un disquito nuevo que empiezo a grabar, con algunas de las piezas que presentamos en Antequera con ‘40 Años”, concluye el guitarrista después de haber cautivado al limitadísimo público que tuvo el privilegio de poder disfrutar de su espectáculo en nuestra localidad.

 

 

 
Más información edición digital www.elsoldeantequera.com y de papel el sábado 14 de agosto de 2021. ¡Suscríbase y recíbalo en casa o en su ordenador, antes que nadie (suscripción).