La Sala FIAP (Federación Internacional del Arte Fotográfico) de la Casa de la Cultura expone durante el mes de septiembre “AFA4EFIAP”, una muestra que recoge una selección de obras de los cuatro fotógrafos de AFA (Agrupación Fotográfica Antequerana) que tiene la distinción de “Excelencia” por parte de la propia FIAP.

Entrevistamos ante la inauguración de la misma a Alfredo Sotelo, su presidente, y José Díez de los Ríos, el primer fotógrafo antequerano en conseguir esta distinción internacional. Junto a ellos, muestran su arte Florentino Molero y Joaquín Salinas, pertenecientes también al colectivo local, llamados por su implicación con este arte.

Entrar a la sala FIAP de AFA de la Casa de la Cultura de calle Carreteros supone embarcarte en un viaje en el tiempo donde los fotógrafos te llevan a la realidad que perciben y captan desde el visor de su cámara.

Desde este viernes 2 y hasta el 30 de septiembre, bajo el título de “AFA4EFIAP”, hay cuatro perspectivas de sus objetivos de los cuatro fotógrafos reconocidos por su “Excelencia” por la propia FIAP: Florentino Molero, Joaquín Salinas, José Díez de los Ríos y Alfredo Sotelo. 

Entrar a la sala FIAP de AFA de la Casa de la Cultura de calle Carreteros supone embarcarte en un viaje en el tiempo donde los fotógrafos te llevan a la realidad que perciben y captan desde el visor de su cámara.

Ana Navarro, socia de AFA, es la comisaria de esta exposición donde Florentino Molero comparte con “Cincuenta sombras” su respuesta a “50 sombras de Grey” con fotografías sobre prácticas y fantasías eróticas en las que predominan los contrastes del blanco y negro.

Joaquín Salinas apuesta por “Antológica” donde selecciona lo mejor de su trayectoria con la cámara, desde retratos a pruebas deportivas y paisajes.

Mientras que José Díez de los Ríos López centra en “Neamt. Comunidad creyente”, un recorrido por la religión ortodoxa en Neamt en Rumanía. Viaja en el tiempo con las ténues luces y el color que aporta el blanco y negro en unas estampas que retratan lo que se vive allí.

Y Alfredo Sotelo con “Chaouen. Vivir el azul” nos deleita con las gamas de los azules de este rincón marroquí donde el artista enfatiza en la intensidad que el azul desprende en el recorrido por sus calles.Una exposición que se convierte en la primera que reúne exclusivamente a fotógrafos Excelencia y que además está respaldada por la propia FIAP.

 

 

Y en una sala de AFA que según Sotelo “está en un momento fenomenal, tenemos ya completo el año de exposiciones, completo, con actividades con mucha gente involucrada”.Recorrer la exposición con Sotelo y Díez de los RíosDe los cuatro artistas, dos residen en Antequera, por lo que antes de su inauguración nos trasladamos a la sede donde terminaban su montaje.

Sotelo destaca que cuando “estás en Chaouen, todo lo que te han dicho o leído sobre este lugar marroquí carece de importancia, ya que la experiencia es tan abrumadora como el impacto de la belleza cuando corta tu respiración”.

Un trabajo “que trata de plasmar la belleza de la medina, que me ha servido para realizar un reportaje personal en el que pretendo acercarme, desde la admiración y el respeto, a las personas que viven allí”.

Apunta que sus fotografías están realizadas en 2018 en uno de mis viajes “con Merche en el que estuvimos dos semanas fotografiando y me sorprendió esos colores azules que tenían. Azules que dicen que es por ahuyentar los mosquitos, otros porque está cerca del cielo, o que lo han hecho que vaya mucha gente a verla...”.

Como anécdota, “me rompí el menisco el primer día y tuve que subir y bajar escaleras y cuestas increíbles. Tuve que soportarlo todo el viaje y al regreso me tuve que operar”. 

Con su Canon EOS 6D, “pude recrearme por esas casa con tonalidades de azul muy dispares, incluso con varios tonos en una misma fachada. Todo en una ciudad muy amable, donde aunque no les gusta posar, no te lo impiden. Buscaba el momento, preparaba la foto y cuando se presentaba la ocasión, disparaba”.

Para Díez de los Ríos “ha sido muy respetuoso con la gente como se contempla en las fotos. Valiente cómo desatura los azules y más a alguien que le encanta el blanco y negro”.

Por su parte, un viaje de José Díez de los Ríos con su cámara Sony Alpha 7R4 donde apuesta por el blanco y negro porque “para mí  tiene más fuerza y consigue un plus de calidad”.

Surge tras visitar el norte de Rumanía donde “he comprobado que no son lo que creemos. Son muy europeos y muy parecidos a nosotros. Además son muy creyentes”.

Explica que “quería exponer un tema por lo que al ser sólo doce fotos, tenía mucho material de Cuba, Etiopía, Francia, pero a mí me movía la religión ortodoxa para que la gente vea lo que transmiten y me decidió por Rumanía”.

Las realizó en agosto de 2020 en plena pandemia.  “A ellos no les gusta que les fotografíen. Tras conversar tiempo para convencerles tienes que decirle que pretendes decirles cómo son para que se les conozca más”.

A quien vaya a verla, a Díez de los Ríos le gustaría “que me preguntaran para poder explicar la historia de cada una”. Sotelo destaca que “lo que más me ha gustado es que sin apenas luz,  ha conseguido, sin ruido, tomar esos momentos. El detalle de Pepe es que a pesar que color que tendría, decidió hacerlas en blanco y negro”. 

Díez de los Ríos expone que “alejado de los núcleos urbanos, y en un paraje de singular belleza, posee la propiedad de inmensos terrenos agrícolas. Con peregrinaciones de creyentes y fieles que acuden a los oficios de fe o que simplemente van a orar y cumplir con las tradiciones religiosas”. 

Una muestra tras un viaje por las regiones de Bucovina y Maramures donde “no se advierte la escasez de vocaciones como sí ocurre en la Iglesia católica”, le llamó la atención al fotógrafo. Al verlas te cercioras que están hechas con muy poca luz, el uso de la luz de velas y cómo el fotógrafo saca la fuerza y capta los momentos de fe de los fieles. Para no perdérsela.


 
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