José Manuel Fuentes pertenece a tres generaciones vinculadas al sector audiovisual de las salas de cine. Para un amante del séptimo arte como él, esta situación está siendo muy complicada, pero confía que pronto volverá todo a la normalidad y desean ver a todos de nuevo disfrutando del cine.

 

La pandemia lo está cambiando todo, entre otras cosas, nuestros planes de ocio también se han visto afectados. Y mientras todo esto pasa, la crisis azota a ciertos negocios que hasta ahora no se veían en la necesidad de innovar. Es el caso de las salas de cine, que a pesar de tirar de ingenio e imaginación para ofrecer alternativas que atraigan a su público se resienten al no haber estrenos comerciales que les hagan continuar adelante, ya que como se ha demostrado las salas de cine son unos de los lugares más seguros en los que no se conocen contagios del virus. 

Éste es el caso en nuestra ciudad de Cines La Verónica, gestionado por José Manuel Fuentes de Antonio, responsable de  la empresa Sercine que debido a las restricciones de la Junta de Andalucía y la situación de la pandemia tuvo que volver a cerrar sus salas el pasado 16 de enero tras las últimas sesiones de sus películas, ya que el domingo 17 entraba la nueva normativa del cierre de negocios no esenciales a las 18 horas. Si a esto se le suma la mencionada falta de estrenos comerciales que hace que las distribuidoras no puedan distribuir títulos y los estrenos que hay se retrasen hacen que la situación se complique aún más y las salas cierren temporalmente sus puertas al público a la espera de que se normalice todo un poco.

José Manuel Fuentes pertenece a una empresa puramente familiar de tres generaciones dedicadas al maravilloso mundo del celuloide, la pantalla grande, la instalación de cines y la exhibición de películas: “Todo empieza a través de mi abuelo, Joaquín Fuentes, que empezó de portero en un cine de la Gran Vía de Madrid, de ahí pasó a pintar lo carteles a mano y a dar cine por los pueblos. Mi padre y su hermano, mi tío Joaquín, siguieron el legado. Mi padre empezó con un pequeño cine en un pueblo de Salamanca y de ahí pasó a montar Sercine que es una empresa que se dedica a instalar cines. Somos una empresa instaladora, cuando alguien quiere montar un cine nosotros lo equipamos. Aparte de la instalación donde montamos la pantalla, sonido... también tenemos la sección de exhibición”.

En la actualidad Sercine cuenta con varios cines donde proyectan películas: “Tenemos el Cine Juventud de Ciudad Rodrigo, que lleva abierto 37 años; también en Zamora, Segovia y Antequera”.“Concretamente en Antequera llevamos desde 2015 si mal no recuerdo. Desde que abrimos las puertas siempre hemos tenido el objetivo de dar un servicio a la ciudad. Un cine en cualquier ciudad es vida, cultura y no queríamos que eso se perdiera, sobre todo en una población grande como Antequera. Intentamos también cambiar un poco el hábito que tenía el anterior propietario que era Cinesur que sólo proyectaba películas comerciales y intentamos en nuestra llegada también proyectar más cine de autor, pero hemos visto que es inviable. No hay un público en Antequera que quiera ver ese tipo de cine. Bá sicamente lo que intentamos es ofrecer calidad y un servicio de ocio y cultura a la ciudad”, añade Fuentes.

Sobre aquellos primeros años desde la apertura de Cines La Verónica en Antequera hasta la fecha el responsable de Sercine nos hace balance: “Nosotros estamos muy contentos con el rendimiento del cine de Antequera desde el primer año hasta el año pasado y porque ahora está la situación así... No tenemos queja de nada, ni del público, ni del rendimiento, ni de la ciudad... al revés, estamos encantados”.

El público de Antequera ha apostado y lo sigue haciendo por la cultura del cine, aunque José Manuel matiza: “El público de Antequera apuesta, pero apuesta por desgracia entre comillas por el cine más comercial. Es decir, la gente no se acerca a ver una película de Woody Allen o una película francesa. La gente en cambio cuando se trata de una película comercial, ponemos como ejemplo aunque no sea de ahora, si  se trata de una película como Avatar en Antequera triplicamos la cantidad de espectadores que hay en Segovia o en Zamora. En cambio la pequeña pega que hay es que nos gustaría hacer otro tipo de cosas como algo de ciclos o algo más orientado a un tipo de cine diferente, pero no es viable porque la gente no quiere que sea viable”.

“Mi manera de entender el negocio es que si yo tengo siete salas como tengo en Antequera, en siete salas tiene que haber cabida para todo porque habrá espectadores que les guste mucho el cine comercial y habrá espectadores que reclamen otro tipo de cine. En Segovia y Zamora, por ejemplo, se combina muy bien, combinamos perfectamente ambos géneros y nunca ha habido ningún problema porque tenemos cine para familias que es muy importante para el negocio, cine para adolescentes, películas muy potentes, pero también tenemos una o dos salas reservadas a ese otro público  que tiene derecho a disfrutar de ese otro cine”, añade.

Evolución de la cultura del séptimo arte en España

José Manuel lleva en el negocio más de 16 años y ha visto en ese corto espacio de tiempo cómo ha evolucionado la cultura del cine: “Hubo un momento crítico, muy malo que fue cuando apareció internet con las páginas como el Bitorrent, Emule y demás, donde se vivió un momento crítico porque las películas que yo estrenaba en el cine, ya las tenía la gente en casa. Nos ha pasado incluso estar en una taquilla y llegar los espectadores y decir: ‘Ésta la he vista, ésta la tengo y ésta me la pillo en el rastro’. Entonces, claro, estábamos ofreciendo un producto que le gente tenía en casa gratis, pero afortunadamente todo eso fue pasando. Hemos aprendido a convivir con las descargas y aquí seguimos”, asegura.

La llegada de Internet supuso también con el tiempo el cierre de salas en toda España, pero Sercine ha continuado luchando adaptándose a los tiempos: “Al final hemos aprendido a convivir con ello todos los cines de España. No nos queda otra, muchos tuvieron que cerrar porque no pudo hacer frente a los gastos... Pero al final todo a base de aguantar, aguantar y aguantar y con la llegada de las plataformas todo se calmó. Parece que las plataformas son las grandes enemigas del cine, pero cuando llegaron, la gente dejó de piratear. También es cierto que las películas muy grandes como Avatar no la veía en su casa pirata. Avatar la gente venía a verla al cine”.   

En cuanto a la viabilidad de la convivencia entre las plataformas digitales y el visionado de las películas en las salas de cine, Fuentes señala: “Ahora mismo, actualmente, antes de la pandemia, cada viernes llegaban a las carteleras de España entre siete y ocho estrenos. Eso es inviable para todos, para las salas que no tenemos capacidad de estrenar todo lo que llega y para el espectador porque no tiene la capacidad de ver todo lo que llega. Creo que a raíz de esta pandemia lo que puede pasar es que películas del montón o menos potentes tal vez directamente se estrenen plataformas, pero las películas que realmente generan muchos millones a los productores seguirán yendo a las salas. El dinero contante y sonante lo da el cine no lo da una plataforma”. 

Sobre lo que aporta la pantalla grande al espectador que no le aporta en casa: “Salir de casa, levantarte del sofá, darte un paseo o ir hasta el cine con tu pareja, con tus amigos, compartir, socializarte... No es igual ver ‘Ocho apellidos vascos’ en tu casa tú solo que verla en una sala con cien personas donde se ríe uno y automáticamente se ríe otro y te genera un efecto totalmente diferente. Recuerdo cuando la proyectamos con la sala llena y hubo que subir el volumen de la película porque no se escuchaban los diálogos de la risa de la gente...   Cuando sales del cine tomas una cerveza, hablas de la película... también es generar negocio y actividad en la ciudad”.

A todo esto también habría que añadir la magia que supone ver una película en pantalla grande: “Por supuesto. Yo creo que le gente dice que el cine es caro, pero no lo pone en valor. Una entrada de cine cuesta 6 euros y está pagando por ver una producción que a lo mejor ha costado 200 o 300 millones de dolares. Y estamos pagando 6 euros por ver algo así en una pantalla de 10 o 15 metros, un sonido que te pone la piel de gallina en momentos puntuales...”.

Otro de los males que se está sufriendo en la actualidad es la pandemia que está afectando a las salas de cine, incluso haciendo ver que la cultura es segura y de que asistir al cine lo es también: “Hemos sido desde el principio muy rigurosos y creemos que la gente que ha acudido a las salas se ha ido del cine encantada. Se han encontrado con un lugar seguro, que se han tomado todas las medidas necesarias para que no pasara nada e incluso perdiendo muchos espectadores porque nosotros estamos vendiendo una entrada y estamos bloqueando alrededor de esa entrada seis butacas”. 

“La gente ha acudido al cine cuando ha habido películas que ver. Lo que ha pasado desde que reabrimos de julio hasta ahora es que las grandes distribuidoras no han dado el paso de estrenar películas potentes por miedo a perder dinero...Ésta es la pescadilla que se muerde la cola, si no hay películas potentes la gente no acude”, añade.

La falta de películas y el consiguiente cierre temporal de las salas de cine

La problemática de la falta de películas, además de las medidas restrictivas de horarios por la pandemia  hace que un cine no tenga qué ofrecerle al espectador: “No tenemos películas que ofrecerle al espectador y esto es muy importante recalcarlo. Si no hay películas que ofrecerle al espectador no se puede abrir un cine. Ahora, si hay títulos, pero son de cine de autor, películas no comerciales, pero en Antequera por ejemplo no tenemos ese tipo de público por tanto no podemos ofrecerle nada, ya que el público solo reclama cine comercial. No sabemos si esto llegará en marzo o abril porque las distribuidoras lo que hacen con su producto es guardarlo y prefieren no arriesgar un estreno”. 

Sobre de qué forma le puede repercutir a Cines La Verónica esta continuidad de cierre por la pandemia y el que no haya películas comerciales para poder proyectar: “Pues el cierre. Si esto sigue así y no llegan películas tendremos que cerrar, dejar el cine cerrado hasta que esto vuelva como antes. Aunque es relativo porque si hubiéramos visto que la gente responde a otro tipo de cine, lo arriesgas, intentas, innovas, inventas, pero la gente de Antequera por el motivo que sea no responde a ese tipo de cine. Entonces si lo que la gente reclama no lo tenemos, tenemos que cerrar, al menos hasta que lleguen las películas de Hollywood”.

La previsión de una vuelta a los cines de las películas depende de la evolución de la pandemia: “Todo evidentemente lo va a marcar la evolución de la pandemia. Nosotros no nos marcamos fechas. Lo he hablado con un empresario y decía en marzo, abril... y creo que él mismo, según hablábamos, se daba cuenta de que a lo mejor hasta junio no podemos hacer nada porque si la pandemia no mejora, las grandes distribuidoras no van a mandar las películas, y si no llega esa película nosotros no podemos abrir”.

Habiendo títulos rodados pendientes de estreno y siendo el cine un lugar totalmente seguro aún no se han podido llevar a las salas: “Hay por ejemplo una película de Paco León que se estrenaba el 25 de diciembre, ‘Mamá o papá’, una película familiar muy potente que seguro iba a funcionar muy bien y 15 días antes del estreno la distribuidora decidió apartarla de la cartelera. Era una película que tenía que hacer entre 15 y 20 millones de euros e iba a hacer 2 o 3. Y eso no interesa ni a la distribuidora ni a los productores. Es gente que invierte mucho dinero en hacer la película y evidentemente busca su mayor rentabilidad. Ése es el problema. La gente cuando ha habido películas ha acudido, pero no ha acudido como antes. Es un tema complejo, ellos no se arriesgan, nosotros no podemos ofrecer nada y la gente entonces no viene”, explica el responsable de la empresa Sercine.

El futuro del cine y de la proyección de películas en las salas de toda España

A pesar de lo complicado de la situación, José Manuel se muestra optimista ante el futuro de su sector: “Salimos de esta seguro. Yo estoy convencido de que saldremos de ésta, nos costará y tardaremos. El cine ha sobrevivido a muchas crisis, la Segunda Guerra Mundial, cuando llegaron los vídeos en los años 80 con los videoclubs que fue un palo muy duro para los cines y salimos de aquello, como decía antes allá por el año 2000 la piratería también fue muy duro y salimos de ella... el cine siempre ha salido de todo. Hemos salvado todas las  vicisitudes habidas y por haber y ésta también la vamos a salvar seguro. Tal vez tardemos un año o seis meses, eso no lo sé, pero lo que es la cultura de volver a ir al cine, eso no se va a perder nunca. Ése es mi pensamiento y lo que yo quiero creer”, subraya Fuentes.

Siempre hay muchas cosas que mejorar sobre todo en estos tiempos tan convulsos que se están viviendo. Sobre ello, José Manuel resalta: “Si hacemos caso al público lo que falta es bajar el precio, pero la gente tiene que entender que si bajamos mucho el precio, primero la distribuidora no te da la película, segundo cuando vendo una entrada a 6 euros, el 60 por ciento de esos 6 euros se lo lleva la distribuidora y con el 40 por ciento restante tengo que pagar alquiler, luz y empleados. Pero esto no es algo que sea sencillo de hacer no porque no queramos sino porque no podemos”. 

“Por otro lado hoy en día con la proyección digital y el sonido digital se ve y se oye como nunca se ha visto y oído el cine. El futuro será las proyecciones láser donde se verán las películas mucho mejor. Si por ejemplo ahora se están viendo imágenes en una televisión 4K, el láser sería como verlo en 15K. Es la máxima resolución llevada al extremo. El futuro son películas como Avatar que se están rodando con cámaras de ultra definición que aún no hemos visto, con un 3D más allá del concepto de ver el cine. Ése es el futuro que irá llegando poco a poco”, añade.

Para finalizar, el gerente de Sercine pide para este 2021: “Por supuesto salud y más estabilidad. porque eso de que unos días te dejan, otros te quitan, unos días a una hora, otros a otra... Eso para cualquier persona es agotador. Estamos ya muy cansados... Y sobre todo que la gente no se olvide de nosotros, que no olviden que vamos a volver, volveremos seguro y estaremos encantados de volver a recibirles cuando podamos volver”, concluye.

Sin duda, una cultura muy necesaria la del cine que esperemos que muy pronto se pueda volver a disfrutar en Cines La Verónica.

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