Las procesiones suman una serie de elementos y detalles que la convierten en únicas. Además de los dos años sin procesiones por la pandemia, la del 2022 del Señor de la Salud y de las Aguas quedará recordada como la del año que el fuerte viento obligó a quitarle el techo de palio antes de salir, el himno hecho oración por las franciscanas de Madre Carmen en las Descalzas, el paso por calle Comedias y la bajada por Cuesta Real, meciendo al son de las marchas.

Para empezar, a las 12,30 horas, misa de peregrinos, dedicada a todos aquellos antequeranos que viven fuera, quienes se trasladan para alumbrar al Patrón de la Ciudad. A pesar de la ola de calor, en torno a los 30 grados, y los dos años encerrados, acudieron fiel a su cita.

Se temía por el calor, pero fue el aire el que hizo temer a la Real Hermandad, decidiendo quitar el techo de palio para evitar que pudiera desprenderse durante el recorrido. Así, salió con los varales y la rígida estructura neogótica, pero sin el techo, lo que llevó a estampas únicas donde el palio fue como un peregrinar y conexión entre el Cielo y la tierra a través del Señor.

A las 19 horas, emoción y júbilo al sentir y ver, 728 días después, al Patrón salir de su iglesia, recibiéndole el barrio y vecinos de otros lugares y localidades. Subida por Niña de Antequera y el fuerte viento que azotaba a los devotos y al palio, siendo casi imposible mantener una vela encendida.

Llegada al Barrio del Carmen, esta vez sin el sol, ya que el calor hizo subrir el cielo de nubes por las altas temperaturas. Bajada por Cuesta de los Rojas y al llegar a las Descalzas, las franciscanas de la Beata Madre Carmen, fusionó a los colegios de la Inmaculada y La Victoria, para cantar el himno al Patrón.

"Dios, Amigo y Señor, Antequera te aclama: ¡Salud, agua y amor!", es el estribillo que encandiló y emocionó a los presentes, en un punto donde se suman devotos a los que las cuestas les pesa y donde la devoción se sintió en forma de himno. Tantos años buscando las cofradías en general bandas, cuerpo procesional, tronos y enseres... y lo fácil que es transmitir con un himno en una procesión.

 

 

 

La procesión por Comedias y sin poder llegar al Socorro por le fuente viento

El cortejo lo abría una cruz guía y dos faroles, seguidos de la Banda Escuela de Música del Rocío de Málaga, tras los que iban devotos alumbrando con velas en dos filas y el guión presidencial, acompañando al hermano mayor Gabriel Robledo López.

Niños vestidos de monaguillo y cuerpo de acólitos con dalmática, turiferarios y con ciriales, abriendo el paso del palio del Señor. Tras Él, el alcalde Manuel Barón y la teniente de alcalde más joven presente, Elena Melero, portando el Pendón. Seguían devotos alumbrando en masa.

Las cofradías de la Soledad, Pollinica, Mayor Dolor, Paz, Rosario y Socorro aguardaron con sus guiones en las puertas de sus templos. Siguió la comitiva por Calzada, Diego Ponce, Cantareros y subida por calle Comedias.

Estrechez y sentimiento único y diferente, donde la devoción inundaba la pasión por el Patrón, vecinos acariciando las bambalinas del palio. Entrada a la calle Infante don Fernando, el tramo ya remodelado, y parada en San Sebastián donde aguardaba el arcipreste Antonio Fernández.

"Encuentro" entre la imagen crística que más devotos congrega en una procesión, y que el más visitas recibe a diario. Y subida por las cuestas, ya con los fieles devotos del barrio, los de las cofradías y la Real Hermandad.

Campanas en Santo Domingo y la gente que anima con aplausos y vítores la subida de los hermanacos que fueron con mascarillas. Y al llegar al Portichuelo, intención de llegar a las puertas de Santa María de Jesús, pero el fuente viento que asolaba ante la puerta del Socorro, obliga a suspenderlo.

Vuelta del palio ante la capilla del Portichuelo y bajada directa por Cuesta Real y no sabemos si por casualidad, o al no poder ir a Jesús, la banda que se queda tras el Señor y el palio empieza a mecerse como nunca lo recordamos.

La banda que interpreta una y otra marcha y el palio que se mece sutilmente, suavemente, contra el fuerte viento. La estrechez del inicio de la Cuesta Real refugia al Señor del fuerte viento. Los hermanacos dejan de ir a la carrerilla y mecen al son lento de las marchas.

Tienen que bajar, pero no quieren, van lentamente, con una y otra marcha y los cofrades y devotos que les aplauden. Los veteranos hermanacos se personan como cada año para ayudar delante a frenar el trono ante la empinada cuesta.

Altar con una imagen de la Virgen de la Cabeza y nueva ofrenda floral y el Señor que regresa a su barrio, entrando a las 23,20 horas y dando por concluida una procesión diferente, distinta, única, como son todas; pero con detalles como el viento, el himno de las franciscanas, el paso por Comedias y las mecidas finales al son de la música.

Ya se pudo salir, ahora a pensar en el 2023 donde intentarán poder recuperar su normalidad tras los dos años de pandemia y este 2022 donde el viento fue invitado no deseado, pero no fue obstáculo para poder buscar una forma de refugiarse entre devotos y calles estrechas.

Tras la procesión, este miércoles 25 de mayo a las 18 horas será la misa por personas mayores y enfermas, concluyendo los cultos anuales y volviendo el Señor a su capilla.

 
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