Se hizo esperar, pero llegó. Su devoción se mantuvo, el sueño se alargó y la espera llevó a un Pregón del Rocío en Antequera donde Mónica García Romero supo expresar lo que cada corazón tenía dentro y que sueña con volver a sentir en Pentecostés.

Tras su saludo, fusionó su devoción a la Virgen y a su hija: “Rocío se llama la niña, la que sembré en mis entrañas, la que acapara mis sentimientos, la capitana de mi casa. Rocío como la Virgen, la lluvia y la aldea, Rocío que nunca me falta, por la que daría yo mi vida para que nada le pasara. En mi casa, el sentimiento hacia la Virgen se vive todo el año, y necesitamos tenerla siempre cerca. Quien encuentra a la Virgen del Rocío, encuentra un amor para siempre”.

Siguió con cuatro partes diferenciadas bajo el fondo de sevillanas, la primera “Encantada por pisadas, dedicada a la camarista” donde se paró ante lo que representa un Simpecao con origen en las palabras latinas Sin pecado concebida. También tuvo palabras para su marido, Antonio García, pilar en su vida. “Ante Ti ponemos nuestra esperanza, ante Ti suplicamos nuestras plegarias, eres nuestro trocito de cielo, dueño de tantas alabanzas”.

Siguió con “Simpecado en El Alma” de Manuel Lombo pidiendo participar “del Rosario de nuestra Hermandad, porque aquí, delante de nuestro Simpecao, es a Ella, a nuestra Madre Santísima a quién le rezamos, porque cada uno de nosotros somos una cuenta, y cada cuenta un beso de Amor a la Madre de Dios y a su Divino Hijo”.

Fue cuando recordó al Papa San Juan Pablo II cuando dijo en su legendaria frase: “Que todo el mundo sea rociero”. Siguió con la “Sevillana por la Paz” donde subrayó que “escribir del Rocío es difícil y a la vez arriesgado. El Rocío es mucho más que un acontecimiento popular, es el Espíritu Santo que cala hondo en el corazón de cada uno de nosotros. Porque el Rocío se siente, pero no se puede explicar”.

Y terminó con “Para quererte Rocío” de Jorge Peralta. “Y ante tus plantas Señora, delante de mi Simpecao, arropada por los míos y con mi corazón entregado, se despide esta camarista con este gran legado, que con orgullo te dejo por todo lo que tú me has dado”.

Para terminar, regaló a la Hermandad una nueva Salve compuesta por Jesús Cruz Sallago, natural de Sanlúcar de Barrameda, cuya letra entregó al hermano mayor Emilio Córdoba. Cuyo comienzo es: “Dios te salve luz temprana resplandor que ha “florecío”ramillete de azucena, orgullo del pueblo mío. Dios te salve Madre buena que los ángeles han “cosío” en el blanco de la tela  del “Simpecao” divino. Tú eres sol de Andalucía, luz del mediodía, blanca primavera. Rocío, Pastora y guía. Tú, mi mayor alegría, tú eres el sol de Antequera”... Fue muy aplaudida por los presentes. 

Antes, el acto comenzó a las 13,30 horas, presentado por el vicefiscal Pedro Morillo, quien dio pasó a Adriana Mejías, la pregonera de 2019 que dio el relevo a Mónica.

Triduo previo

San Miguel acogió desde el jueves 5, un triduo, que empezó Carlos Julián Román, dedicada al derecho a la vida y por la Paz en el Mundo. El segundo día fue por el arcipreste Antonio Fernández López, y dedicada por los difuntos y enfermos de la Hermandad. Y el tercer y último día, presidida por el párroco Tomás Pérez Juncosa donde se realizó la pública protestación de Fe por todos los hermanos y además se impuso la medalla a todos los nuevos hermanos.

Más información edición digital www.elsoldeantequera.com y de papel el sábado 14 de mayo de 2022. ¡Suscríbase y recíbalo en casa o en su ordenador, antes que nadie (suscripción).