Victoria agridulce la del equipo de Antonio Carlos Ortega, 28-25, ante el Cuenca 2016, un equipo que puede condierarse "de  nuestra Liga". Agridulce, porque a fin de cuentas fue una victoria trabajada desde el principio en que los antequeranos se pusieron por delante en el luminoso; agria, porque supuso otra lesión preocupante, la de Curkovic, uno de los pilares para el juego local que se guarda Ortega en su chistera. Esa lesión venía a sumarse a la del internacional Jorge Martínez, que tiene para dos meses. Su sustituto, Lamariano, demostró que no viene al Antequera como figura decorativa, haciendo un gran partido, en el que se basó la superioridad de los antequeranops que presentaron un marcador 2-1, 4-2, 7-4, 10-5, 13-8, 16-10 (descanso), 19-12, 20-15, 21-18, 23-19, 26-21 y 28-25 (final). Como se aprecia superioridad antequerana todo el partido si bien en el último cuarto de hora, el esfuerzo físico de los de Ortega hizo mella en el equipo, acortándose un poco la distancia en el tanteador para terminar con el 28-25, justo y merecido.

Lamariano, Chispi, Juanan, Vigo, Campos y Soto destacaron entre el buen hacer de los antequeranos, en el partido disputado el fin de semana en Benalmádena, presentando Ortega la siguiente alineación: Lamariano; Soto, Luisfe, Lazovic, Chispi, Chelu Cid, Vigo, como sienete de salida, más Palacios, Nacho Moya, Jiménez, Juanan, Baena, Campos y Morales. Los "canteranos" Luisfe, Chispi y Nacho Moya fueron los máximos anotadores con 7, 6 y 4 goles cada uno.