Desde el 22 de junio de 1989 ha sido el responsable de la Secretaría Municipal y este verano dejó su labor tras 33 años donde su trabajo le ha llevado a elegir Antequera como su tierra.

En su último Pleno, el alcalde Manolo Barón anunció que se le nombraría Hijo Adoptivo el próximo viernes 16 de Septiembre, Día de Antequera y Santa Eufemia.

Tras esas dos grandes noticias: jubilarse y el reconocimiento municipal, volvemos a conversar con él ante los días que le quedan para recibir ese nombramiento que tantas veces tuvo que dar fe y comunicar oficialmente a las personas e instituciones reconocidas anteriormente y que ahora él se suma a esa elección de la ciudad.

Juan Manuel Guardia Solís (Algeciras, 1955) tiene 67 años y se acaba de jubilar tras una vida entregada y dedicada a la ciudad de Antequera como secretario municipal. Optó por esperar a que pasar la pandemia antes de tomar la decisión, ya que entendía que no se podía dejar a la administración local sin su figura.

Casado con Milagrosa Baena Mansilla, tiene tres hijos (María, Juan Manuel y Paulino Guardia Baena) y dos nietos. Es licenciado en Derecho por la Universidad de Granada, tiene tres oposiciones y ha sido secretario municipal del Ayuntamiento de Antequera desde el 22 de junio de 1989 hasta este verano.

Entre estas dos noticias “ha sido un mes muy intenso”, ya que “tras adelantar nuestro alcalde el nombramiento como hijo adoptivo, ha sido un no parar de personas felicitándome. También muchos se han enterado por vosotros, por los medios de comunicación.

Se sorprendieron porque me jubilaba ya. ¿Pero qué edad tienes? Y al decírsela, no se lo creían, por lo que yo, encantado que me vieran más joven de lo que soy. Ha sido una vorágine de acontecimientos y de felicitaciones”.

Ya está jubilado a todos los efectos. “Sí, ya la Seguridad Social me comunicó mi jubilación y en agosto he recibido la primera paga como tal. Es señal que estoy ya jubilado”, aunque aún no se lo cree.Hasta ahora “parecen vacaciones, aún no he pensado en el otoño que será cuando me encuentre desubicado. ¿Qué hago yo a esta hora? Pero tengo planes, cosas por hacer”, nos dice feliz de poder haber llegado a esta situación en buen estado y con ganas de aprovechar la vida.Lo tiene claro.

“Nos quedamos en Antequera porque aquí tenemos nuestra casa, nuestros amigos, nuestra vida. Ahora tendremos más libertad de movernos y es lo que empezaremos a hacer cuando todo se normalice”.

Acostumbrado a estar sentado en la mesa presidencial para dar lectura de los acuerdos de la comisión de honores y distinciones, ahora le tocará estar en otro lugar el día 16. “Ese día me sentaré en otro sitio. Tengo asumido que me sentaré entre los homenajeados”.

Confiesa que “conocía a todos menos a Ezequiel Navarro, que nos hemos enterado que es una persona con mucha valía y que se merece esta distinción”.Una distinción que suponemos que pocos secretarios municipales la reciben tras su labor. “Muy pocos, precisamente hace unos días un compañero secretario me dijo que él estaría derretido si le hubieran nombrado hijo adoptivo en su pueblo. En muy pocas ocasiones se reconocen nuestra labor”, por lo que se muestra de nuevo muy agradecido.

Tras conocer la distinción, ya nos dijo sentir “una emoción enorme, como dije se me rompió la voz. Se me saltaron las lágrimas y al pasar el tiempo, tras recibir el cariño de amigos, de las personas que te encuentras por la calle, tengo una satisfacción muy grande por el reconocimiento. Sentir que me quieran hacer hijo de esta tierra, es algo muy grande”.

En la anterior entrevista nos dijo de Antequera: “Nos cautivó a los dos. Vimos una ciudad maravillosa, preciosa, una monumentalidad increíble, magníficamente situada, te permitía llegar a ciudades importantes, pero viviendo en Antequera con una calidad de vida que te da un sitio así. Un lugar adecuado para criar a nuestro hijos con calidad, con tranquilidad, con accesibilidad… muy bien todo y entonces decidí pedir en primer lugar Antequera”.

Hoy, estos años después. “Ha cambiado, tiene más servicios, comunicaciones, pero su esencia permanece, su monumentalidad, sus rincones, siguen como cuando nos enamoramos de ella”. Nos habla de sus paseos por Antequera y de cómo muestra la ciudad a amigos que vienen de otras localidades quienes se quedan prendados de ella.

 

El patrimonio del personal municipal

Hablar de funcionarios es venirte el “Vuelva usted mañana” de Larra, a lo que nos dice: “Nada permanece en el sentimiento común. Hoy en día, hay que decir que la labor pública cuenta con muy buenos profesionales. Creo que lo dije, que el capital más importante en el Ayuntamiento de Antequera son sus trabajadores, que se prestan más allá de lo que pueden”.

Tras la digitalización, recuerda que ahora se exige hacer las cosas de inmediato. “Teléfono y correo postal, no había más. Los primeros faxes empezaban en aquella época, ¡una maravilla! Nos hicieron una demostración y nos pusieron: “Mira, ahora vamos a mandar un fax al ayuntamiento de no sé dónde, y al rato nos contestarán”.

Y nosotros maravillados que en aquella máquina salía el papelito de la contestación y el saludo que nos hacían. Era increíble que por teléfono pudiera ir esa información”. Como secretario ha formando parte de las comisiones de distinciones y honores, preguntándole cómo transcurren. “Todos sabemos que la comisión de honores y distinciones está formada por antiguos miembros corporativos, alcaldes, concejales que fueron y también por miembros actuales. Las propuestas vienen trabajadas con un expediente anterior que viene ya muy bien fundamentada. Hay un trabajo interno y normalmente se aceptan todas las propuestas”.

Un órgano muy competente y que funciona muy bien: “En el tribunal de distinciones prima por encima de los intereses políticos”, exponiendo que es fácil ponerse de acuerdo entre todos.

Es una manera de seguir teniendo presenta la opinión de quienes estuvieron: “Siguen siendo miembros corporativos que han luchado por la ciudad, que aunque no estén en la actualidad política, siguen teniendo un gran profundo conocimiento de la ciudad”.

Una distinción que “tras el acuerdo, el alcalde tiene la deferencia de llamar al distinguido y desde Secretaría se manda una comunicación”. Pero no le tocó ya comunicárselo a él mismo, ya estaba jubilado.

Ante el viernes 16: “Expondré mi agradecimiento, como no puede ser de otra manera, pero es un sentimiento familiar que tenemos, que Dios mediante el día 16 os contaré”. Un antequerano más de nombre y oficio y pasión por esta tierra desde esta semana.