Desde el 22 de junio de 1989 ha sido el responsable de la Secretaría Municipal y deja su labor tras 33 años donde su trabajo le ha llevado a elegir Antequera como su tierra. Repasamos con él cómo ha ido evolucionando el Ayuntamiento y transformándose tras su digitalización y la pandemia.

Después de casi toda una vida profesional, el secretario municipal del Ayuntamiento de Antequera, Juan Manuel Guardia Solís, se jubila. Todos los partidos se pusieron de acuerdo, le aplaudieron, le reconocieron y agradecieron su labor, y el alcalde Manolo Barón adelantó que le va a proponer como Hijo Adoptivo de la ciudad. Su figura es muy respetada, el desempeño de la misma lo ha ejercido con sencillez, claridad y abogando por su cometido: ser el notario del día a día del funcionamiento y desarrollo del Ayuntamiento.

Este martes 28 de junio salía del Ayuntamiento por última vez como secretario municipal, un cargo que forma parte de los funcionarios de habilitación nacional. “Nos selecciona el Ministerio de Administraciones Públicas, hoy integrado en Hacienda y en parte actualmente nos gestiona también la comunidad autónoma”. Cuya misión es “con la ley somos asesores jurídicos de la Corporación y de su presidente y fedatario público administrativo”.

Su visto bueno es esencial para el desarrollo municipal. “Todos los acuerdos y todas las resoluciones que se adopten tanto por el alcalde como por los  colegiados al final tiene que tener un reflejo escrito, como es lógico en la administración. O son notificaciones o son certificaciones o son traslados y eso requiere la firma siempre del secretario y a veces con el visto bueno del alcalde”.

¿Y cuál es su misión como asesor? “Asesoramiento que debe ser escrito en casi todos los expedientes y después también lógicamente el alcalde y el equipo de gobierno nos piden opinión jurídica de diferente aspectos de la vista municipal ya como asesoramiento, como consejo jurídico, a efecto de que ellos lleven su programa político adelante”.

Vayamos a su relación con Antequera. Natural de Algeciras, estudia en Granada y trabaja en Antequera. “Estudié en Granada, saqué las oposiciones, serví en un ayuntamiento de Granada durante un año, en Huétor Santillán, un pueblo precioso; luego ocho años en Aguilar de la Frontera, en Córdoba, y cuando ya saqué las pruebas de acceso de la categoría superior, ya podía venir a ayuntamientos de más de 20.000 habitantes y obtener provincias y diputaciones provinciales. Junto con mi esposa hicimos un pequeño recorrido viendo aquellas ciudades de Andalucía, que es lo que nos gusta y dónde queríamos vivir, y vimos entre otras Antequera. Y Antequera nos cautivó a los dos. Vimos una ciudad maravillosa, preciosa, una monumentalidad increíble, magníficamente situada, te permitía llegar a ciudades importantes, pero viviendo en Antequera con una calidad de vida que te da un sitio así. Un lugar adecuado para criar a nuestro hijos con calidad, con tranquilidad, con accesibilidad… muy bien todo y entonces decidí pedir en primer lugar Antequera”.

¿Recuerda día, mes y año en el que empezó su vida profesional en Antequera? “Lo recuerdo perfectamente porque es el santo de mi hijo pequeño, que se llama Paulino, vino muy chiquitín, y fue el día de San Paulino de Nola, el 22 de junio del año 1989”.

33 años, casi nada. ¿Cómo fue ese primer contacto con el Ayuntamiento: compañeros, alcalde, concejales? “No había secretario saliente porque la persona que lo ocupaba se había ido ya hacía tiempo. Había un funcionario municipal que ocupaba accidentalmente el cargo. Lógicamente antes de venir ya me presenté, concerté una entrevista con el alcalde que entonces era Paulino Plata, me recibió muy amablemente y ya intercambiamos opiniones y fijamos un día justamente para la toma de posesión y firmar el acta correspondiente.  Me presentaron a todos, recuerdo el recorrido por el Ayuntamiento con mucho gusto y muy bien”.

Eran tiempos en los que todavía se apuntaba a lápiz y bolígrafo las notas. “Había muy poquitos ordenadores, aquellos con las pantallas en verde, otros que eran en amarillo fosforito, la informática estaba empezando y no sabía todavía prácticamente nada”. Hoy acostumbrados a los móviles, en aquel entonces era todo papel. “Había funcionarios que eran verdaderos artistas de las fotocopias, que montaron perfectamente las cosas a base de fotocopias, mucho en papel cebolla, papel de calco y máquina de escribir”.

Y la comunicación con otras administraciones o personas, era otro mundo. “Teléfono y correo postal, no había más. Los primeros faxes empezaban en aquella época, ¡una maravilla! Nos hicieron una demostración y nos pusieron: “Mira, ahora vamos a mandar un fax al ayuntamiento de no sé dónde, y al rato nos contestarán”. Y nosotros maravillados que en aquella máquina salía el papelito de la contestación y el saludo que nos hacían. Era increíble que por teléfono pudiera ir esa información”. 

Los cambios han revolucionado todo, entre ellos el día a día municipal. “Han sido acelerados, muy rápidos. En poco tiempo hemos vivido la modernización en la administración. El otro día lo decía Manolo en el último pleno, no se parece en nada el Ayuntamiento que yo conocía al actual, y lleva toda la razón del mundo”.

Ahora se tienen más medios y se exige más. “Hay más medios electrónicos con menos personal, se exige todo con más inmediatez: “Tiene que estar ya”. Si adoptamos el acuerdo hoy tenemos que tenerlo en diez minutos porque se nos pasa el plazo o lo que sea, y vamos muy acelerados”.

¿Qué echa en falta de ese romanticismo de sus inicios como secretario, de lápiz y bolígrafo, pluma, papeles…? “Quizá el contacto personal porque ahora como funcionamos a través de correos electrónicos o  llamadas, vídeollamadas, aplicaciones informáticas que hacen entrevistas y  reuniones se ha perdido un poquito el contacto personal, venir una persona, hablar del asunto y al mismo tiempo intercambiábamos cuestiones personales o de lo que fuese. Se hablaba del tiempo, de deporte y hoy día no, hoy en día es todo al grano y solo trabajo”. 

¿Sólo tiene contacto con políticos o también con los ciudadanos de a pie? “No, hay ciudadanos de a pie que piden verte y hablar, exponerte sus problemas. Lógicamente tú no tienes capacidad de decisión política, eso se le dice al ciudadano, pero también solamente el hecho de que tú le oigas y a lo mejor le aconsejes una actuación, cómo puede enfocar su asunto, eso a las personas le ayuda mucho”.

Ese enamoramiento con la ciudad es... “Infinito. Mis hijos que están ya fuera siguen viniendo aquí prácticamente a diario y yo me llevo a mis nietos a jugar al Nacimiento de la Villa y cuando llega la época que Antequera huele a dulce, a mantecado, ellos vienen y se los llevan, y vienen por sus molletes, que tengo uno en Madrid locos por ellos, que siempre que puedo le llevo… Han crecido aquí, entonces sienten Antequera”.

Secretario ayuntamiento 02 072022

La pandemia marca el final de su vida profesional

“Me tocaba jubilarme con 65 años que los cumplía justo en el año 2020, pero la situación tan extraña que se originó de incertidumbre, no me pareció lo más adecuado en aquel momento pedirla. No quería irme y dejar el Ayuntamiento en una situación tan extraña. Yo lo hablé con nuestro alcalde y le pareció bien prolongar el servicio activo por un tiempo más y cuando normalizáramos ya pues hacerlo como dice el reglamento”. 

Dentro del Ayuntamiento pueden haber pasado muchas cosas políticamente complicadas, pero una pandemia… “Yo lo he visto muy duro, tantas personas que lo han pasado mal... Quedamos muy desorientados en la administración, había que seguir dando servicio, pero no se podía hacer presencial, hubo que cambiar legislación, inventar métodos nuevos, hacer plenos y reuniones telemáticamente, pero yo creo que afortunadamente, yo digo gracias a Dios, salimos adelante con la colaboración de todos”.

¡Lo que han cambiado los Plenos, diferentes corporaciones, políticas, insultos…! ¡Cómo cambia la política! “Como las personas y eso es lógico. Y también en la época histórica, no es igual los primeros años después de la Dictadura en el que se empieza la Democracia con un fervor político enorme, de múltiples aspectos de la sociedad que cuando esa Democracia va madurando y entonces surgen otros factores”. 

En sus inicios le tocó los últimos años del mandato de Paulino Plata como alcalde. Grandes proyecto y mucho trabajo. “Fueron unos años de locura porque el urbanismo en aquel momento estaba empezando. Íbamos descubriendo todos los días cosas nuevas, pero a nivel de todos los compañeros, a nivel de notario, a nivel político y sí, fue explorar un terreno que para entonces era todavía desconocido pero afortunadamente salieron grandes proyectos adelante”. 

Se dice que dependiendo del color de la administración se funciona mejor o peor. Entiendo que con los demás funcionarios de las demás administraciones, el color no importa y que a la hora de ponerse de acuerdo, funciona. “Hay evidentemente decisiones políticas, que si hay mejor sintonía entre las diferentes administraciones, el partido que gobierne tendrá un proyecto más fácil, pero después hay una serie de cosas a nivel legal en las que los funcionarios somos apolíticos en el sentido de profesionales evidentemente tramitamos, enviamos y salen adelante porque no depende de política solo”. 

Cambios políticos, toma de posesión… el secretario tiene que prepararlo todo. Jesús Romero. “Cuando hay un alcalde que se marcha sin que haya elecciones locales, evidentemente el siguiente de la lista normalmente se le propone de ese partido y si es mayoría suficiente y se vota pues sale el alcalde, que fue lo que ocurrió en aquel momento con don Jesús Romero”. 

Con él se pasó de grandes proyectos a muchas reformas en el caso urbano. “Fue otro enfoque diferente. Don Jesús Romero, todos lo sabemos, era un enamorado de su Antequera, de su patrimonio, y fue un volcarse más en los aspectos urbanísticos de la conservación, de mantener una uniformidad en la construcción en Antequera que yo creo que se ve ahí el resultado. Una ciudad bastante armónica en su desarrollo, con muy pocas barbaridades urbanísticas, cosa que en otras ciudades desgraciadamente nada más hay que ir para verlo, y eso se consiguió por  el enfoque que hizo Jesús Romero hacia Antequera. Más que los grandes proyectos que estaban en marcha, que también se hicieron, pero se centró mucho en el aspecto interno de Antequera”. 

Cuando Jesús Romero decidió dimitir, ¿el alcalde le avisa o se entera por el registro de entrada? “Hay una comunicación previa y una consulta de cómo se hace. A mí se me consultó el propio Jesús Romero, se lo dije, presentó la dimisión en el registro, pero con la ley en la mano no se hacia efectiva hasta que se presentaba ante el Pleno. Por lo tanto entre la presentación en el registro a que el Pleno se celebrara y tomara conocimiento de esa dimisión, el dimisionario puede retirarla, como pasó en este caso. Hubo quien se sorprendió por aquello, pero era perfectamente legal, quedó demostrado”. 

De la época de Jesús a la de Ricardo Millán, otro alcalde que abre las puertas más hacia fuera. “De la época de Jesús Romero ya se hizo mucha normativa local, plan especial de protección interior, una serie de normativas que ya estaban aprobadas y que ya estaban en desarrollo y aplicándose, con lo cual ahí ya no hacía tanta falta hacer esa revolución normativa, sino simplemente que se hiciera su aplicación. Entonces don Ricardo Millán vuelve un poco a mirar al exterior y se recupera un proyecto urbanístico, implantaciones de industria, de superficie, de empresas… Es ya un enfoque diferente”.

Después de tantos años del PSOE en Antequera llega el 2011 y gana el Partido Popular y Manolo Barón empieza como alcalde, algo que tuvo que ser un cambio en el Ayuntamiento. “Sí, sobre todo mental. Las personas que trabajan en este Ayuntamiento, desde incluso antes de llegar yo, después de la Democracia ya empezó a gobernar el partido socialista. De repente llega el Partido Popular y hubo una pequeña revolución. Yo venía de otro ayuntamiento y he tenido gobierno de UCD, del partido comunista, de muchas entidades diferentes políticas, pero claro, aquí en Antequera la gente se quedó un poco impactada a nivel interno: “Viene otro partido, viene el Partido Popular. ¿Qué va a pasar?”.

¿Y qué pasó? “Como yo le decía a la gente: “Vendrá un cambio político, de mentalidad, de proyecto político, pero ¿eso qué tiene que ver con el funcionamiento interno? Nada”. Como yo digo nosotros somos los operarios de la maquinaria de este barco, nuestra obligación es que el barco funcione; el político pondrá el rumbo, dirá “quiero ir a este puerto, quiero ir al otro”. Nuestra obligación es tener la maquinaria administrativa en funcionamiento para el ciudadano”. 

Y en esta época de tantos cambios, los cambios de administraciones, terminar proyectos… el Puerto Seco. “Esto ya es una realidad imparable. Por fin se ha logrado, han sido muchos años, pero ya está ahí, ya está la maquinaria y empresas que anuncian que vienen. Y viene muy bien”.

 

 

 

Los mejores y peores momentos como secretario y ser Hijo Adoptivo

Tantos años darán para muchos momentos. ¿Cuáles serían los mejores momentos vividos? “Recuerdo muchísimo la negociación para la implantación de Mercadona. Fue durísima, terminamos de madrugada, creo recordar que jugaba el Valencia con el Real Madrid en fútbol ese día, cuando estaba aquí el personal que venía de Mercadona. Fue una noche magnífica porque al final se obtuvo la implantación, pero fue una negociación durísima. Fueron horas y horas y horas, sin cenar, modificando proyectos, lo vieron ellos, no estaban de acuerdo, veníamos, lo reformábamos, volvían a verlo, hasta que al final se le dio la luz verde yo creo que fue a las dos y pico de la madrugada y esa noche llegué a casa y me acosté. ¡Por fin, se ha firmado! Fue un momento muy importante y duro, pero se sacó adelante. Eso lo recuerdo con mucho cariño”. 

¿Más noches importantes?  “Las noches electorales locales, cuando ganaba un partido y se hacía aquí una pequeña copita que se daba a los funcionarios como agradecimiento por la labor de todo el día, había en esa época la costumbre de invitar una cerveza con una tapilla, y había algunos funcionarios que se entusiasmaban y a veces se descorchaba alguna botella y salpicaba alguna zona…”.

También hubo noches o días complicados. ¿Los años de ETA? “Fue una época dura, muy dura. De inseguridad, de tener miedo de todos los paquetes que venían por correos, los sobres, el arco de seguridad de la entrada… Quizá nosotros como funcionarios no nos sentimos un objetivo directo, pero nuestros políticos sí y de rebote también te podían tocar a ti. Entonces fue una época fea”.

Volvemos a al principio o al fin de la entrevista.  ¿Qué le dice al nuevo secretario? “Que tenga mucha suerte. Que va a disfrutar la ciudad, que venga, que le va encantar, que va a tener aquí un equipo humano magnífico porque el activo mejor de este ayuntamiento son sus trabajadores, de verdad que se prestan mucho más allá de su obligación, somos pocos, no hay un ayuntamiento que tenga una plantilla desmesurada y sin embargo se saca adelante el trabajo. Entonces va a tener un magnífico equipo de trabajadores, creo que un equipo de gobierno y una oposición educados y cariñosos y por lo tanto que el que venga acierta. Que no lo dude, que venga a Antequera que se va a encontrar una ciudad maravillosa”.

Y en su último Pleno, el 17 de junio, le dice el alcalde Manolo Barón que le va a proponer como Hijo Adoptivo. ¿Qué sintió? “Me quedé helado. Me llevé las manos a la cabeza, por lo que he visto después, porque yo no sabía cómo reaccionar. Yo siempre me he sentido muy antequerano y he defendido Antequera siempre porque me sale del alma simplemente y claro yo esperaba algo protocolario, como era lógico, pero ver el cariño con el que todos los grupos políticos se dirigieron a mí y el Alcalde las palabras que dijo y el anuncio de Hijo Adoptivo de Antequera, me llegó al alma y me rompió; se me quebró la voz y se me saltaron las lágrimas, fue tremendo”. 

Después de unos días de la propuesta, ¿qué le dice al Alcalde y a los compañeros de la Corporación por esa propuesta? “Les digo gracias. No sólo por esta propuesta, le digo gracias por la educación y el respeto que siempre ha mostrado conmigo tanto esta corporación como las anteriores. Es decir, concejales, alcaldes... hay en una relación profesional por supuesto discretamente en el momento dado, pero prevalece la humanidad por encima de todo, el respeto y el cariño. Y eso lo he tenido de todos ellos. Cada vez que ha surgido algo de tenido la colaboración de absolutamente todos ellos y eso es muy de agradecer. Yo las primeras gracias que le doy es gracias por el respeto y el cariño. Y después lógicamente por la propuesta de nombramiento, estoy anonadado”. 

Antequerano es el que nace, el que lo hace suyo… y si hace falta un título la ciudad se lo dará el próximo 16 de septiembre, Día de Antequera y Santa Eufemia: “Para mí es el mejor, el que llevo en el corazón para el resto de mis días”.

Hasta aquí esta entrevista de un antequerano más. 33 años trabajando por y para la ciudad desde su puesto de secretario municipal. Alguien quien junto a su familia se ha involucrado con el día a día de la ciudad. Y alguien que junto al resto de funcionarios estatales, ha demostrado que Antequera es una ciudad barroca y elegante con un personal funcionario a la altura de la historia y el papel de la ciudad. “Se levanta la entrevista”. Juan Manuel Guardia Solís, secretario hasta este jueves e inminente Hijo Adoptivo de la Ciudad.


Más información edición digital www.elsoldeantequera.com y de papel el sábado 2 de julio de 2022. ¡Suscríbase y recíbalo en casa o en su ordenador, antes que nadie (suscripción).