El Antequera Club de Fútbol ha iniciado una nueva lucha por el ascenso. El conjunto verdiblanco aspira a subir un escalón en una campaña marcada por la división del Grupo 9 de la Tercera División en dos subgrupos. Los mejores clasificados de ambos han pasado a la siguiente fase. “El objetivo era jugar una vez más la liga de ascenso, pero todo se puso complicado antes de iniciar la competición, ya que quedábamos encuadrados en el grupo de la muerte con los diez equipos más fuertes, algunos de ellos que duplican y triplican nuestro presupuesto”, señala su presidente Ángel Luis González, para quien “muchas veces no se tienden a valorar los éxitos”.

 

Pese a todos los condicionantes, el conjunto dirigido por José Jesús Aybar ha conseguido superar con nota “una primera fase que no ha sido fácil, y ahora nos hemos ganado con el esfuerzo de la plantilla y el cuerpo técnico el derecho a seguir soñando. Comenzamos una fase totalmente diferente a la que hemos vivido, con la novedad de ir por liga regular, y en la que en caso de no conseguirlo en la primera oportunidad tendremos la ocasión de competir a partido directo con los demás rivales para optar por una última plaza por el ascenso, y en eso estamos”.

Aunque el sistema de competición da opción a dos plazas directas de ascenso, para el presidente del Ántequera “no se partía en igualdad de condiciones principalmente porque los equipos del otro grupo tienen dos partidos más, y aunque se divida por partidos jugados al final tienes dos opciones más de poder puntuar. No entiendo por qué permitieron los grupos con equipos desiguales”, añade para insistir en relación de la disparidad de nivel de los grupos que “al final, al arrastrar la puntuación de la fase previa, los equipos de nuestro grupo pasan con una puntuación más pareja, salvo el Vélez que va más destacado, y los otros pasan con una posición más holgada puesto que sus rivales eran de menor entidad. Esto al final adultera un poco la competición, y desde un primer momento se le advirtió a la Federación, aunque primaron la cercanía geográfica al carácter deportivo”.

Haciendo balance de lo disputado desde el inicio de la temporada, González considera que “nos ha costado un poquito más la segunda vuelta, es verdad que son partidos de mucha intensidad en muy poco tiempo, y hemos tenido mala suerte en un período con las lesiones en puestos donde estábamos más justos”. Sin embargo, asegura que “todo esto ha estado condicionado por un partido, el del Vélez, donde padecimos un arbitraje sin sentido en el que permiten incluso un gol en el que el delantero se lleva el balón con la mano, y a partir de ahí eso nos descentra un poco y nos saca de sitio. Lo terminamos pagando en una crisis de la que ya empezamos a salir con una tendencia positiva”, por lo que asegura que “los arbitrajes condicionan mucho, y lamentablemente nosotros este año hemos sufrido dos o tres que dejan mucho que desear”.

¿Vale la pena quejarse? “No sirve para nada, principalmente porque si te quejas hay un corporativismo mal entendido entre los árbitros en el que además te ponen en la picota, y la Federación evidentemente no vela por los clubes sino por sus estamentos”. Aún sabiendo que no serviría, “yo hice una reclamación por intranet y todavía estoy esperando a que me respondan, al igual que a una consideración al Colegio de Árbitros. Cuando todo esto pasa, uno piensa que hay una mala intención manifiesta de un árbitro con el que ya tuvimos el año anterior un percance cuando fuimos a Melilla, porque perdieron el vuelo y tuvimos que colaborar para que se disputara el partido. Ese día, el presidente de los árbitros andaluces me estaba llamando a las 7 de la mañana, y después del partido de Vélez yo he intentado hablar con él y no ha habido manera”, lamenta.

El objetivo del ascenso a pesar de no tener uno de los mayores presupuestos de la categoría

El tema de los arbitrajes y los grupos no han sido los únicos caballos de batalla del Antequera en esta primera fase. También los horarios fijados para determinados encuentros han sido motivo de protesta: “Me parece ridículo que en un fútbol que es semiprofesional o amateur se pongan horarios de partidos en días entre semana en los que hay que actividad laboral. Dentro de su reglamentación liosa y farragosa, la Federación condiciona a los equipos que no somos profesionales, porque no llegamos con el mismo descanso; por lo que muchas veces uno se pregunta si se quiere velar porque exista el fútbol humilde o simplemente quieren primar a los poderosos. Es triste que muchas veces sea la propia Federación la peor enemiga de los propios equipos y del propio fútbol”, sentencia con rotundidad.

Centrándonos en el aspecto puramente deportivo, “nosotros ahora vamos a intentar ascender; ya que es una deuda que tenemos pendiente con la afición después de haber jugado cuatro fases de ascenso en seis años, que se dice pronto porque no hay muchos equipos que lo hayan logrado”. Reconoce que “es verdad que el grupo es complicado, que partimos con el déficit de puntos de la primera fase, y todo dependerá mucho de estos primeros partidos para saber cuáles son nuestras aspiraciones reales. Aún así, tendríamos una segunda bala en la recámara y nosotros agotaremos todas y cada una de nuestras oportunidades”, insiste.

Lejos de lo que pudiera parecer por los logros deportivos, el Antequera Club de Fútbol no es de los equipos con mayor presupuesto. “La temporada ha sido muy complicada y el escenario es muy complejo, por lo que clasificarse entre los tres primeros con las plantillas que había en el grupo ya tiene mucho mérito, lo que pasa es que al final no ponemos en valor nunca lo que hacemos”. A este respeto, cifra el valor de la plantilla en “dos veces y medio menos que la del Torremolinos, lo mismo que la del Motril, muchísimo menos que la del Malagueño, de la del Vélez ni te cuento... La gente tiene un mal concepto de lo que el Antequera gasta en su presupuesto y las cifras que manejamos: no nadamos en la abundancia y las nóminas son muy inferiores a las de años anteriores, por lo que hay que valorar el esfuerzo que han hecho muchos jugadores por quedarse en este proyecto”.

Puestos a soñar en ese deseado ascenso, Ángel Luis González expone que “no sería ningún problema, lo complicado es estar abajo; cuanto más profesionalizado está el fútbol se generan más recursos con derechos de imagen”. Así, pondera los ingresos televisivos que se podrían percibir en caso de ascenso, considerando “un error que la Federación Española pretenda comercializar de forma independiente el fútbol fuera de la Primera y Segunda División”. Hasta ahora, “La Liga lo está haciendo muy bien, y lo que habría es que ponerse en manos de los que saben hacer esto en vez de dividir el paquete”. Además, expone que “no es el año para hacer una reestructuración de las categorías”, por la que a partir de la próxima temporada la actual Segunda B se dividirá en Primera RFEF y Segunda RFEF. “La dificultad de los clubes este año ha sido enorme, y con esto lo que se va a hacer es marcar un escalón aún mayor entre las categorías nacionales y autonómicas”.

“Esta temporada está siendo un desastre económico de incalculables dimensiones, con una caída brutal de abonados y patrocinadores, y medio sobrevivimos gracias al buen hacer y la profesionalidad de la plantilla, que ha hecho un esfuerzo tremendo para la continuidad del proyecto”. En este sentido, reclama “una mayor implicación del aficionado en la masa social del club”.

El compromiso de José Jesús Aybar para continuar al frente del equipo

Un ejemplo de implicación es la del entrenador José Jesús Aybar, “que en un principio quiso irse al final de la pasada campaña, algo que veo totalmente lógico, pero entendió que no era la mejor forma de cerrar su etapa en el Antequera y por eso decidió mantener su esfuerzo de hacer más de 300 kilómetros cada día para venir a entrenar por un sueldo que a muchos le llamaría la atención. Hay muchos que creen que aquí se le da muchísimo dinero, y eso no es así”, aclara. “Jose ha demostrado una entrega brutal al proyecto, y por eso me pareció bien no cerrar esa etapa de esa manera porque a nosotros el míster nos genera confianza y hace una gran labor para gestionar la plantilla, a pesar de que tenga sus detractores; pero los datos están ahí con cuatro playoff  en seis años”, recalca el presidente.

¿Seguirá Aybar cuando termine la temporada, independientemente de que se logre el objetivo del ascenso? “No lo sé, veremos a ver qué piensa, porque para él supone un sacrificio personal y familiar muy grande que no tiene una recompensa económica, se trata de un entrenador muy valorado, sobre todo en su zona, y que además tiene ofertas más ventajosas a diez minutos de su casa”, responde González; quien reconoce que teme “que en cualquier momento me llame para decirme que no tiene intención de continuar con nosotros el próximo año”.

De cara al futuro, también está en el aire el contar con una secretaría técnica que gestione toda la estructura del club. Para ello, suena el nombre del actual componente de la primera plantilla Alberto Aguilar, una cuestión que el máximo mandatario blanquiverde reconoce: “Es verdad que es algo que se plantea, porque además la directiva no podemos soportar más carga de trabajo y en caso de no continuar José Jesús Aybar necesitamos una dirección deportiva que estructure la plantilla y valore qué próximo cuerpo técnico puede haber en el club; pero yo no veo que Alberto piense en retirarse, simplemente hemos tenido una conversación con él en la que se le expuso nuestro ofrecimiento, el día que él quiera dejarlo, de formar parte de nuestra estructura, ya que conoce el club y la idiosincrasia de Antequera. Creo que podría ser un buen perfil”.

Sobre la presencia de futbolistas antequeranos en el primer equipo, Ángel Luis González indica que “a mí lo que me gusta es que haya buenos futbolistas, nunca he querido mirar el DNI, pero nunca hemos tenido un criterio geográfico a la hora de estructurar la plantilla. Hemos intentado siempre que se ha podido contar con los mejores futbolistas que ha habido en Antequera, y con todos hemos intentado llegar a un acuerdo. Con algunos ha sido posible y con otros no”, aunque la premisa máxima es “contar con lo mejor por el menor coste posible”. Esto hace que se produzcan llegadas tan llamativas como las del futbolista francés Ridge, “que tiene un presupuesto ínfimo para el presupuesto del club y es fruto de un acuerdo con su empresa de representación; nosotros nos encargamos de ofrecerle alojamiento en un piso que mantiene el club con varios jugadores”.

Tres equipos de élite pescando en el mismo caladero de empresas patrocinadoras

La competencia a la hora de conseguir patrocinios con un equipo de fútbol sala en la máxima división y otro de balonmano que aspira a conseguirlo hace que la financiación se complique aún más para el Antequera Club de Fútbol. “Está claro que los caladeros son los mismos”. Por eso, este año, “cobra una importancia máxima esas empresas que han seguido mostrándonos su apoyo económico a pesar de todas las adversidades”, y que en parte alivian el acusadísimo descenso de abonados que se ha producido. “Hemos pasado de contar con unos 450 a apenas llegar a los 150, de los que 50 corresponden a jugadores y sus familiares, por lo que esa partida presupuestaria se nos ha caído prácticamente a la espera de las taquillas que se puedan hacer de aquí a la conclusión de la competición, que espero que sean buenas por todo lo que se está jugando el equipo”, manifiesta González.

Desde el club “también hemos querido tener un gesto con otros muchos anunciantes que han estado muchos años con el club y que este año no han podido, por lo que le hemos mantenido sus lonas en El Maulí porque entendíamos que después de tanto tiempo teníamos que corresponderles. Hay a quien le cuesta la misma vida pagarte un anuncio, y aunque se han dado facilidades, es cierto que se han perdido muchos pequeños patrocinadores que no han podido ayudar”.

“Nosotros necesitamos un gran patrocinador como puede ser para el balonmano Iberoquinoa, y además la realidad del fútbol es muy distinta, porque hacer un equipo competitivo en nuestro deporte es mucho más caro”, por lo que hace un llamamiento a las empresas que quieran unirse a crear un Antequera Club de Fútbol fuerte en el futuro. En el aire está el apoyo de Puerto Seco, uno de sus principales patrocinadores en las últimas temporadas, y que deberá concretarse ahora que han iniciado los trabajos del gran parque logístico.

No se termina de encontrar la fórmula  de trabajo con los equipos de la cantera

Junto al primer equipo, el Antequera Club de Fútbol cuenta con una cantera que comenzaba la temporada con un equipo juvenil, otro cadete y dos infantiles. Sin embargo, el primero de ellos abandonada la competición una vez iniciada, por lo que es una prioridad de cara a la próxima temporada el recuperar esta categoría. “No sé porqué, pero no terminamos de dar con la tecla de la cantera”, se sincera el presidente, haciendo una reflexión para indicar que “no sé si es porque no estructuramos bien, si es porque no confiamos en la persona adecuada o porqué. Lo que está claro es que hay algo que no funciona y todos los años tenemos una serie de polémicas que no termino ni de comprender”.

“Este año, después de hablar con los padres, pusimos en marcha la estructura incluso antes de saber si se iba a poder competir o no, y algunos jugadores del juvenil en mitad de la temporada deciden que no quieren seguir trabajando por diferentes motivos, lo que nos provoca una fuga masiva que ya había comenzado en verano porque, mientras aquí cumplíamos con la norma, equipos de Málaga estaban haciendo planificaciones y estaban tocando a los futbolistas. De repente nos dejan tirados y nos provocan una situación complicada; porque además hacen aún más deficitaria una cantera que ya de por sí es deficitaria”, manifiesta para justificar que “esta circunstancia nos hunde las previsiones de la cantera en un año en el que tenemos muchísimas dificultades”.

Además, “tenemos una fuga permanente de talento, sin que la Federación lo haya cortado. Nos vemos indefensos cuando otros clubes se llevan a nuestros mejores jugadores y no se tiene en cuenta la inversión que desde el club se ha hecho en ellos”, añade. De cara a la temporada 2021/2022 “tenemos un proyecto bueno con un grupo que puede formar parte del club de alguna manera, y aportar unas ideas muy novedosas con la cantera con el empleo de nuevas tecnologías para detectar el talento, y confiamos en dar por fin con la tecla en la cantera, que está siendo nuestro principal escollo en estos años”.

“Yo creo que hay una gran diferencia entre lo que es una escuela y lo que es un club, y quizá no hemos sabido explicar lo que es un club. En el club no interesan todos los niños, interesan los que desde el punto de vista deportivo puedan dar un rendimiento a corto, medio o largo plazo. Es posible que nosotros, al no tener ese filtro de selección, tengamos una cantera que puede asemejarse más a una escuela con una cierta evolución que a una cantera destinada a sacar talento”.

La creación de un equipo alevín “puede darnos la oportunidad de contar con un tutelaje absoluto de los jugadores para ir analizando su evolución desde que son muy pequeñitos y sacar los frutos que todos desearíamos para que alguno de ellos termine jugando con el primer equipo”, concluye el presidente del Antequera Club de Fútbol, quien lamenta que “la Escuela Municipal no sea nuestra, y es una pena que no nos podamos presentar al pleno de contratación como a nosotros nos habría gustado”.

 

 
 
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