Molletes, piquitos, regañás y madrigalitas. En Horno San Roque de Antequera encontramos estos exquisitos productos con un sabor y textura especial, el que le confiere su elaboración artesanal, su cocción en un horno de leña y el trabajo y buen hacer de Antonio Paradas e hijos, propietarios de esta empresa fundada hace más de medio siglo. 
 
 
 
Con tan sólo 21 años, Antonio Paradas Torres asumió la dirección de la empresa por enfermedad de su padre, Juan Paradas Pérez, quien inició la actividad allá por el año 1957. Antonio estuvo a cargo del negocio familiar unos 15-20 años hasta que cada uno de los hermanos decidieron tomar caminos distintos.
Fue entonces cuando este empresario decidió continuar con la forma de trabajo que tantos años había estado desarrollando su padre en Antequera: elaborar molletes y piquitos de forma artesanal.
 
En Horno San Roque fabrican una amplia variedad de estas ricas especialidades. Disponen de cuatro formatos de molletes: el tradicional de 100 gramos, la madrigalita (misma masa pero distinta elaboración, es más crujiente por arriba y también más pequeña), el mollete mediano y el pitufo o manolito; en cuanto a piquitos, fabrican el piquito corto, el largo, integral y las regañás.
 
En su horno moruno, único en Antequera con estas características, se cuecen todos los molletes, sin excepción, mientras que los piquitos, por su peculiaridad de trabajo, se cuecen en un horno de gas.
 
Pero detrás de la elaboración de estos productos típicos se encuentra el trabajo de una plantilla de 11 personas, 6 de ellos miembros de la familia fundadora, que hacen que cada día llegue a nuestros hogares un producto natural y de primera calidad.

Seguramente usted ya haya probado algunas de estas exquisitas especialidades ya que se distribuyen en la mayoría del comercio tradicional: tiendas de comestibles, panaderías, cafeterías… Si aún no las ha probado, le invitamos a hacerlo y a comprobar lo que le decimos.