Coincidiendo con la campaña ‘Una de cada cien’ promovida por la Federación de Autismo de Andalucía para visibilizar a las personas con Trastorno del Espectro Autista (TEA), hablamos con la Asociación de Autismo de Antequera que nos reciben en su sede. Allí compartimos con dos de las madres que a diario trabajan en la misma distintos temas que tienen un objetivo fundamental: que es dotar y mejorar la calidad de vida de las personas con TEA y sus familias. Para ello, es necesaria una colaboración estrecha entre las familias y los profesionales para derribar falsos mitos que van asociados a este trastorno del neurodesarrollo.
María del Mar y Fátima nos reciben muy amablemente en esta sede que desde la pasada primavera comparten en calle Pasillas junto a la Asociación de Fibromialgia, un espacio amplio con el que trabajan sin problema alguno.Ellas, miembros de la junta directiva y madres de dos niños con TEA, nos hablan claramente sobre este trastorno que llegó a sus familias para cambiar sus vidas para siempre.Hoy día lo fundamental que ofrecen es “terapia a los niños, les damos logopedia, psicología y terapia ocupacional, con trabajadores que nosotros pagamos por cada una de las sesiones que les damos a nuestros hijos. Los demás, somos voluntarios que estamos aquí prácticamente todos los días trabajando”, nos afirma, María del Mar Chaparro presidenta de la asociación, y que además añade que desde allí cubren las “necesidades que tienen estos niños, que hoy día no se cubren por parte de las administraciones”.
 
Estas terapias los padres pueden verlas en primera persona para trabajarlas en casa “o también se hacen en el contexto natural, es decir,  los terapeutas van a tu casa, para trabajar el problema in situ”, subraya.
 
En la actualidad, atienden a 12 niños con edades que van desde que dejan atención temprana hasta la adolescencia y adultez.Son numerosas aspectos que precisan cubrir, pero Fátima recalca de forma firme: “Principalmente se necesita concienciación, la gente no es capaz de ponerse en tu lugar, falta empatía”. En este sentido, es necesaria mucha información, hablar del autismo. Por ello, desde la Federación de Autismo Andalucía, se ha promovido una campaña de sensibilización ‘Una de cada cien’ en la que se muestran a personas con TEA de distintas edades para dar a conocer el autismo y derribar falsos mitos. “Hay desconocimiento por parte de todos los estamentos, desde los colegios con los profesoras, hasta los médicos”, destaca Fátima. Un ejemplo es la guía sanitaria que ellos mismos han realizado y tienen en los centros sanitarios para cuando atienden a una persona con autismo.
 
Aunque en nuestra ciudad se van dando pasos, no son los suficientes. Los pictogramas –dibujos que representan acciones y con los que aprenden visualmente– en los pasos de peatones, en las fachadas de los edificios municipales, una hora en las Ferias sin ruido, la guía pictorizada del Conjunto Dolménico... Subrayan que “son insuficientes” porque el camino es largo y complejo.En la Asociación abren las puertas a cualquier familia que se encuentran con este trastorno, orientándolos para saber el camino que tomar. Además, se ofrecen apoyo porque el estado de ánimo es esencial para trabajar con ellos.
 
En este sentido su vida gira entorno a todo este trabajo: “Nuestro día a día es dejar a los niños en el colegio y venir aquí a trabajar porque siempre tenemos muchas cosas para hacer”, hace hincapié María del Mar.
 
 
 
Próximos proyectos de la Asociación
Tienen muchos en mente, porque “este trastorno es un continuo aprendizaje, porque hay veces que se te vienen a la cabeza métodos que pueden funcionar o no” apunta María del Mar.Están trabajando para intentar poner en marcha el Proyecto Sombras, que son personas que ayudan y apoyan a los alumnos con autismo en el centros educativos, dedicados a dar respuesta a sus necesidades, especialmente en las aulas en las que están integrados.
 
Igualmente, se encuentra en proceso de pictorización el Museo de la Ciudad de Antequera que dentro de poco verá la luz; estando en su punto de mira también hacerlo con la Biblioteca San Zoilo y el Ayuntamiento.Mucho trabajo que sufragan con las subvenciones que llegan, la colaboración de algunas entidades, así como la cuota de socios, donaciones y ventas que logran como en los mercadillos. “Logramos tirar como podemos. Necesitamos un aula sensorial que cuesta 8.000 euros y también cubrir a esos asistentes para que estén con nuestros pequeños en los colegios” explican.
 
Pasos pequeños para una asociación que desde 2009 que trabajan por el desarrollo individual de sus hijos.
 
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