El cambio es notable, aunque todavía quedan los últimos retoques. Las estatuas del Marqués de Larios y la Alegoría del Trabajo afrontan la fase final de su ‘lavado de cara’ antes de ser recolocados en su nuevo lugar, junto a la calle Larios, en Málaga. Mientras tanto, permanecen en los talleres de Chapitel, donde su gerente, Rafael Ruiz de la Linde, nos abre las puertas para contarnos todo el proceso.
 
El Marqués estaba “en un estado bastante deplorable. Estaba encima del parking de la Marina y eso hacía una especie de ‘efecto chimenea’, donde todos los gases y humos iban a parar al monumento, en especial, lo que está peor son los bronces”.
 
Un mal estado que se acentúa porque la estatua dedicada a Manuel Domingo Larios y Larios –realizada por Mariano Benlliure a final del siglo XIX– fue arrastrada hasta el puerto en la Segunda República: “Estuvo hasta los años cincuenta dentro del mar. Cuando lo rescataron, el mismo autor actuó sobre él y lo colocaron en el sitio”.
 
Cuando llegó a los talleres de Chapitel el 2 de octubre del pasado 2018, se lo encontraron “con un montón de costras adheridas, de polvo y de barro. Con la propia humedad y con el viento, el polvo se va adheriendo y va creando una costra poco a poco”.

Limpieza de corrosiones y eliminación de polvo
Ahora, tanto en el Marqués como en la Alegoría –figura que forma parte del conjunto y que se encuentra tras la estatua de Larios–, se están restaurando íntegramente: “Limpieza de las corrosiones, de todas las correntías que tiene, eliminación de todos los elementos que tiene de polvo y de toda la suciedad. Además, una pasivación de las corrosiones y la aplicación de un protector”, explica Ruiz de la Linde.
 
Por su parte, el pedestal sobre el que estaba el Marqués, se ha colocado frente a la calle que lleva su nombre, restaurándose “in situ”: “Lo tenemos en una fase de limpieza inicial”. Se va a “recuperar la imagen original del pedestal, al que le falta todos los escalones que lo conforman y un vallado perimetral con unos pivotes de piedra”.
 
Junto al pedestal también está “la figura de la Caridad, que es espectacular, de mármol de Carrara. Ahí se han hecho todas las pruebas de limpieza, se va a limpiar con papetas, que es un tratamiento que se hace con pulpa de celulosa, formulado con papetas del ‘AB57, que es una serie de productos”.
 
Las cifras totales de la operación, según dio a conocer el Ayuntamiento de Málaga, rondan los 160.000 euros, trabajando, además del restaurador Rafael Ruiz de la Linde, Francisco Jesús Torres Ruiz y Elena Pérez González. De oficial, Ramón Gabriel Jiménez Martínez y de peón, Pablo del Río Muñoz. Colaboran Talleres Marín, el estudio de Arquitectura Marcos Sánchez, la Universidad de Granada y María Ángeles Villegas Broncano, del Instituto de Historia del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC).
 
También trabaja con ellos Pedro Fernández Roales, realizando la nueva peana de bronce, que permitirá colocar al Marqués con la mirada directa hacia calle Larios y no estando posicionado de lado como hasta ahora. Recuperará su posición original, como se ha podido comprobar en imágenes antiguas.
 
La idea es que las restauraciones finalicen en enero y que vuelvan a Málaga: “Su Ayuntamiento quiere hacer una exposición con las dos figuras antes de ponerlas en su sitio y tenerlas un tiempo allí. Que la gente lo vea ‘de tú a tú’”, explica orgulloso ante este trabajo tan ilustre. Más información, edición impresa sábado 19 de enero de 2019 (pinche aquí y conozca dónde puede adquirir el ejemplar) o suscríbase y recíbalo en casa o en su ordenador, antes que nadie (suscripción).