La labor del Colegio Público Reina Sofía con quienes más lo necesitan, le han hecho valedor de la Medalla al Mérito Humanitario, otorgada por la Ilustre Academia de Ciencias de la Salud ‘Ramón y Cajal’ de Madrid. Así nos lo cuenta la directora del centro, Carmen María González Rodríguez, a quien entrevistamos para que nos hable un poco más de un centro referente. Este galardón, que recogerán muy pronto, “reconoce nuestra excelente trayectoria profesional vinculada a su gran labor social, humanitaria y benefactora hacia los más necesitados”.

 

 

Es algo que los llena “de orgullo y nos motiva en el trabajo que hacemos en el día a día. El mérito es que es la primera vez a nivel nacional que se le concede a un centro educativo”, detalla González.

 

Junto a ella, un profesorado que forma parte de un renovado equipo que llegó al centro este verano. Y es que, nuestra entrevistada, se estrena como directora este curso: “Nunca me lo había planteado como una meta o como un objetivo, pero el año pasado se podía presentar proyecto de dirección y me animé a realizarlo. Estuve recabando documentación del centro, todo lo que es información para ver cuáles serían las propuestas a mejorar que yo expondría en mi proyecto y al final me animé y salió adelante. Hubo un período de evaluación, una comisión con inspección con profesorado de otro centro, con compañeros de aquí y al final salió favorable”.

 

Ahora, ya sabe un poco más cómo es el día a día de un director. Nos advierte que es “un no parar” porque, “aparte de tus horas de clase, tienes que dedicar tiempo a la gestión del centro. Estar pendiente del tema de electricidad, reparaciones, estar en contacto con el Ayuntamiento, todas las gestiones de las actividades extraescolares, aula matinal y comedor, todo dentro del programa del Plan de Apertura a la Familia”.

 

Además de ello, “todo lo pedagógico, como reuniones, claustros, darle a los compañeros documentos para que revisen, estar al tanto de que tengan sus programaciones, cualquier pequeña incidencia… Es una gestión global de todo”.


Planes y proyectos educativos del centro

La directora nos detalla los planes y proyectos educativos del centro que ahora dirige: “Todos los años llevamos una serie de planes y proyectos educativos en el centro, como son Escuela TIC, igualdad, ecoescuela, el prácticum del grado de maestro… Es decir, toda una serie de planes y programas que desde ya hace tres cursos lo que estamos haciendo es unificarlos en una misma temática, en un mismo centro de interés. Hace dos cursos fue en torno al corazón y todo lo que hacíamos en el centro era enfocado a la educación emocional. El año pasado tratamos del agua y todo era sobre su cuidado. Este año vamos a empezar con la temática de la energía”.

 

Unos programas que trabajan “desde un enfoque global, es decir, desde la energía a nivel científico, como por ejemplo cuál es el motor que te hace levantarte todas las mañanas”. Todo ello, para integrar en el centro a sus cerca de medio millar de alumnos. El Reina Sofía es un centro “que tiene una trayectoria de mucho tiempo. Empezó como Centro de Educación Especial, además, a nivel comarcal, donde se atendía a un alumnado muy gravemente afectado, a nivel de discapacidad intelectual o motora”, detalla.

 

Después, pasado el tiempo, se apostó por este centro para que fuese de Infantil y Primaria: “Desde Infantil de 3, 4 y 5 años; pasamos a Primaria; además de las cuatro aulas específicas donde se sigue atendiendo al alumnado que están en aulas específicas. Tenemos, además, dos talleres del Programa de Transición a la Vida Adulta y Laboral, que es un alumnado que tiene edad de Secundaria y hay dos talleres, Cerámica y Carpintería”.

 

En cuanto a servicios, “tenemos el Plan de Apertura a la Familia, que el objetivo es conciliar la vida laboral de las familias con su dedicación a los hijos. El centro abre a las 7,30 horas con el aula matinal que tiene una duración hasta las 9 horas y ahí hay una serie de monitoras que dan el desayuno a los niños, hacen labor de cuidado, trabajan con diferentes juegos”.

 

Igualmente, cuentan con comedor de 14 a 16 y horas y, posteriormente, con las actividades extraescolares: “Este año se han ofertado varias y las que se van a dar este curso son el inglés, patinaje y el baile. Además, tenemos como novedad el PALE, un programa de refuerzo en lengua extranjera”. 

 

Un nuevo reto: la dirección de un colegio

Carmen María González está acompañada en el equipo directivo por María Esther Zarza Pérez, jefatura de estudios, y por María del Carmen Ojeda Zurita, en secretaría.Junto a ellas, el resto del profesorado, teniendo la suerte “de que cada vez el profesorado es más estable, vienen muchos compañeros que son definitivos”.

 

En cuanto al ambiente con el alumnado, “hacemos muchas actividades de integración y de inclusión. Como tenemos alumnado con necesidades educativas especiales, siempre intentamos ir todos a una, de ahí el objetivo de aunar todos los programas en una misma temática”.

 

Así mismo, recalca que una de las señas de identidad del Reina Sofía “es la de la atención a la diversidad, viéndolo como un elemento enriquecedor. Después, tenemos otras como son el cuidado al medio ambiente, el cuidado de las personas… Todo esto conforma el espíritu del Reina Sofía”.

 

Una cita con el alumnado, los padres y el profesorado que le llena de ilusión en esta nueva etapa que comienza como directora. Pero, ¿cuál es su sueño?: “Soy madre de alumnos, quizá también esa fue mi motivación cuando presenté el proyecto para la dirección. Mi sueño es que esta escuela perdure y todo lo que son sus señas de identidad perduren mucho en el tiempo”. Y... ¿un reto? Lo tiene claro: “Superar curso tras curso e intentar que se mejore el rendimiento académico del alumnado”. Más información, edición impresa sábado 27 de octubre de 2018 (pinche aquí y conozca dónde puede adquirir el ejemplar) o suscríbase y recíbalo en casa o en su ordenador, antes que nadie (suscripción).