Su pasión por la historia y el arte se hace notar en cada palabra que pronuncia. Ángel Fernández Sanzo es el encargado de recibir a los visitantes del Conjunto Arqueológico de los Dólmenes. 

 

Día a día, sin importar festivos, desde hace más de 18 años, este historiador de Arte y especialista en Prehistoria, vela porque todo aquel que decida visitar este enclave conozca todos los secretos e historia de este yacimiento.

Esta visita tiene mucho de especial y es que todo aquel que se adentra en este lugar prehistórico acaba enamorándose: “Sobre todo el visitante trata de descubrir en qué consiste este Conjunto Arqueológico y en qué período concreto de la historia se dio. Hay mucha gente que viene que tiene una visión preconcebida de que el hombre de la prehistoria tiene un ideal concreto pero luego la historia es un período muy amplio que engloba muchas circunstancias que hacen que esto cambie”.

Así, los tipos de visitas guiadas que pueden realizarse son diversas y los cometidos que se llevan a cabo en este lugar también: “Nos encargamos de gestionar los dólmenes en su conjunto, de organizar grupos especiales para tercera edad, niños, talleres de arqueología experimental, además de la tienda de los dólmenes y todo el programa de visita guiada a los dólmenes que se compone de la visita guiada convencional, otro programa que se llama ¿Te gustaría conocer la historia? O “Viaja a la Prehistoria” donde además de la visita a los dólmenes también hacemos visitas al enclave de Matacabras en el que se encuentran las pinturas rupestres”.

Con ello, la duración depende del tipo de visita y de la cantidad de personas que la disfruten: “El tiempo que se tarda en explicar la visita queda a la carta del consumidor aunque si es solo del dolmen de Menga y de Viera ronda la hora y si se amplía al del Romeral alcanza la hora y 45 minutos aproximadamente”. 

Desde la concepción de Patrimonio Mundial al Sitio de los Dólmenes, Ángel, estima que el crecimiento en visitantes ha sido muy positivo: “La concepción de Patrimonio Mundial ha supuesto un antes y un después. A grandes rasgos antes de la declaración teníamos en torno a 100.000 visitas y desde que se declaró el año pasado, por ejemplo, nos visitaron 212.000 personas”. 

En definitiva, la satisfacción personal que supone trabajar en algo que amas es un incentivo para seguir dedicando toda una vida a la historia y el arte como lo hace Ángel Fernández Sanzo.Más información, edición impresa sábado 28 de julio de 2018 (pinche aquí y conozca dónde puede adquirir el ejemplar) o suscríbase y recíbalo en casa o en su ordenador, antes que nadie (suscripción).