El fotógrafo natural de Antequera Miguel BuenoEl fotógrafo natural de Antequera Miguel BuenoLozano ha demostrado tener talento suficiente pararecrear escenas utilizando muñecos de Playmobil. Miguel coloca los pequeños juguetes en paisajes o alrededorde objetos para realizar fotografías diversasen las que el click es el protagonista. El gran desafío de Miguel Bueno, playmobil365,ha conseguido captar la atención de los antequeranosquienes no han dudado en seguir el proyecto deinicio a fin. Valiéndose de una cámara de bolsillo e incluso enocasiones del teléfono móvil, Miguel Ángel, quisorecuperar un muñeco que tanto le acompañó en suinfancia utilizándolo como estrella de sus historias.

 

¿Hay algo más interesante que captar con un objetivo fotográfico escenas cotidianas que quedarán registradas para la posteridad? Miguel Bueno tuvo la genial idea de hacerlo de la mano de un Playmobil, un objeto tan pequeño y común entre los más pequeños de la casa que ha convertido en su compañero de aventuras durante 365 días.

El mundo de la fotografía siempre ha inquietado a Miguel, pero desde que se sumergió en el proyecto ‘playmobil365’ su interés por esta actividad ha aumentado: “Es algo que me ha gustado desde pequeño, pero nunca en el sentido profesional que he intentado darle ahora. Todo comenzó de la mano de la naturaleza, me gustaban los pájaros y me compré unos prismáticoscompré unos prismáticospara poder verlos mejor,a partir de ahí pensé queera mejor idea comprarmeuna cámara para despuéspoder llevármelos a casay verlos tranquilamente.A ello se suma que me hicemiembro de la AgrupaciónFotográfica de Antequeray a partir de ahí me consideroun enamorado de lafotografía”.

Así, para Miguel la tareano ha sido tan complicadaya que ha estado apoyado entodo momento por su familiaquienes, reconoce, al principiocreían que era una locura: “Sin la ayuda de mi familianada hubiese sido tan fácil.El playmobil ha ido en mibolsillo a todos sitios, inclusode vacaciones, y ha sidouno más de la familia”. Aunque su ocupación es‘La Venta El Conejo’, a pocos kilómetros de El Torcal, este emplazamiento le ha servido como escenario para algunas de sus instantáneas: “Realmenteno me dedico a lafotografía como profesión, mi negocio es la Venta. Con este proyecto es cierto que la he tenido que incluir en mi vida cotidiana y no me ha resultado muy difícil finalmente”.

Aunque se deja llevar por el momento y no sigue ningún patrón para elegir el lugar en el que el click desarrollará su acción, “en un principio la idea era que las fotografías contasen una historia, pero finalmente me di cuenta que hacerlo a diario me resultaba prácticamente imposible por lo que decidí enmarcarlo en los sitio más característicos de Antequera y alrededores”. Incluso, admite entre risas, “en verano me he ido de vacaciones a la playa y el muñeco ha venido conmigo”.

Las redes sociales han pasado a formar parte de la vida de Miguel Ángel desde que decidió que los playmobils iban a volver a su vida: “Las redes sociales han sido mi escaparate a la hora de dar a conocer el proyecto, concretamente instagram y la verdad es que la repercusión y aceptación ha sido mejor de la que esperaba”.

Más que una afición, una evasión de la rutina

Aunque confiesa que en la última semana no ha llevado junto a él a su fiel compañero para evadirse, en cierto modo, de una rutina diaria que le ha acompañado durante 365 días, el proyecto le ha supuesto grandes aportaciones: “He perfeccionado el uso de las técnicas de la imagen y en lo personal era una fusión de locura y evasión de la rutina diaria”.

Miguel no duda en reconocer que volvería a empezar de cero esta andadura y es que finalmente el muñeco supuso una prolongación de él, una pieza más en su día a día a la que él mismo ha dotado de vida durante un año completo.

¿Estaría dispuesto a compartir su vida con un muñeco? Miguel lo hizo y si todavía no ha visitado el perfil de instagram @playmobil365 háganlo. No se arrepentirán. Más información, edición impresa sábado 23 de junio de 2018 (pinche aquí y conozca dónde puede adquirir el ejemplar) o suscríbase y recíbalo en casa o en su ordenador, antes que nadie (suscripción).