Cruz Roja Española en Antequera comenzó su actividad siendo prácticamente contemporánea a la fundación de Cruz Roja Internacional. Su actividad, que pese a decrecer en tiempos de dificultad, siempre se negó a morir, es esencial para paliar las diferencias sociales. Los voluntarios trabajan desde los siete principios que rigen la Organización: Humanidad, Imparcialidad, Neutralidad, Independencia, Carácter Voluntario, Unidad y Universalidad. 

“La primera organización de la Cruz Roja en Antequera surgió muy probablemente en 1873, cuando se constituyó la Subcomisión en la ciudad dependiente de la provincia de Málaga”, apunta su presidente, Francisco Pérez Nebreda. “Su actuación en aquellos años estuvo vinculada a la acción humanitaria de los damnificados de las guerra coloniales, aportando diferentes donativos en forma de hilas, vendajes y material para las curas, así como pequeñas aportaciones en metálico y en especie para ayudar a las víctimas de la campaña”. 
 
Concluidos los conflictos de Cuba y Filipinas la actividad de la Subcomisión se fue poco a poco reduciendo debido, entre otras razones, al escaso número de socios con los que contaba la institución, lo que terminó con la extinción de la citada Subcomisión. Varios años más tarde, en la primavera de 1906, se instaló en Antequera José Gutiérrez Mayo, quien había sido nombrado administrador de la testamentaria de Francisco Romero Robledo. Gutiérrez Mayo era un antiguo socio de la Cruz Roja y tenía en su haber las medallas de plata, oro y de la repatriación, razón por la cual a los pocos días de llegar a Antequera viajó a Málaga a inscribirse en el Registro de la Comisión Provincial de la Cruz Roja. 
 
A partir de ese momento, afectados por la falta de recursos en determinados periodos de entreguerras y recuperación económica, la actividad fue intermitente, hasta el 1975, año en el que la actividad se retoma ininterrumpidamente con una dinámica de trabajo ya muy similar a lo que es a día de hoy. Fueron sus presidentes desde entonces, y que contribuyeron a una actividad sostenida: Juan Muñoz Rojas, (1975-1986); Ramón Sánchez Garrido (1986-1987); Ana Navarro (1987-1998); María García (1998-2016) y Francisco Pérez Nebreda (2016 a la actualidad). 
 
En 2018, forman parte de la Asamblea de Cruz Roja Antequera “920 socios económicos, y 200 voluntarios, nuestros socios activos, que son los que dedican su tiempo a todas las actividades que llevamos a cabo”, dice su presidente. En cuanto a los programas y sus números correspondientes, Francisco los desglosa, informándonos de la participación de todos ellos, junto a las diferentes cuantías reflejadas en su cuenta de resultados, lo que evidencia la transparencia de la Institución. 
 
Actividades y talleres
La Asamblea local desarrolla actividades de atención a inmigrantes y de ayuda a personas en extrema vulnerabilidad, intentando resolver la problemática con la que se encuentren. Así mismo, dotan de prendas a quien lo requiera a través del ropero. Dentro del programa de personas mayores, desarrollan el programa de ayuda a domicilio complementaria, así como prestan ayuda a personas con deterioro cognitivo a través del programa “LOPE”. Igualmente, para personas en edad avanzada, dentro del programa que denominan “Salud constante”, realizan talleres de toma de tensión, talleres de aprendizaje acerca del uso de teléfonos móviles, entre otros. En Cruz Roja Juventud, se atienden a unos 30 niños durante todo el año.
 
Para 2018, detalla Francisco, tienen “un presupuesto de 108.000 euros. Casi todos son gastos”, dice, “inversiones podemos hacer muy pocas, ya que casi todo se nos va en los costos operativos y en costos de captación. De ellos, 78.000 euros corresponden a cuotas de socios, y otra parte importante procede la venta de la Lotería del Oro”. Más información, edición impresa sábado 10 de marzo de 2018 (pinche aquí y conozca dónde puede adquirir el ejemplar) o suscríbase y recíbalo en casa o en su ordenador, antes que nadie (suscripción).