En un mundo que parece cada vez más globalizado, aún nos quedan asignaturas pendientes como preservar los derechos de los inmigrantes. Para ayudarles con el “papeleo” y orientarles hacia su futuro social y laboral, está Málaga Acoge, que cuenta en Antequera con una delegación, situada en calle Nueva, 18.
 
Hablamos con su secretario, José Antonio Rojo, y con la trabajadora social Mari Carmen Moya. De los inicios de la idea en Antequera nos habla Rojo: “Fue hacia el 2002 cuando empezó a moverse la cuestión de la inmigración. Se vio la necesidad y partió la iniciativa de Lola Quintana, que se puso en contacto conmigo y pensamos en hacer una plataforma de inmigración en Antequera”.
 
Tras ello, “se hizo una plataforma, se contó con mucha gente de diversas asociaciones”. Pronto, “nos dimos cuenta de que nos convenía que nos respaldara una asociación que tuviera experiencia en inmigración. Entonces, acudimos a Málaga Acoge y pasamos a ser una delegación de ella en Antequera”.

4.800 inmigrantes atendidos en total
Desde que comenzase a andar la delegación de Málaga Acoge en nuestra ciudad, “llevamos unos 4.800 inmigrantes que han pasado por allí. Actualmente pasan por la asociación cada año unas 400 personas”, recalca Rojo.
 
Los usuarios de la asociación vienen derivados “de otros inmigrantes que ya están aquí. Aquí en Antequera ha sido una cosa que no es normal: la mayoría han sido brasileños, pero con mucha diferencia. Debe ser porque vinieron una familia, vieron aquí una posibilidad de ser acogidos y fueron llamando a gente”, amplía.
 
Unos inmigrantes que en su mayoría son de Brasil, pero hay hispanos y, últimamente marroquíes, que buscan en España un futuro mejor. Maria del Carmen Moya nos explica que en lo que respecta al área social, “atiendo individualmente a las personas que llegan y llevo el proyecto de mujer, que aparte de atenderlas individualmente, grupalmente hacemos talleres de participación comunitaria, de igualdad de oportunidades, de prevención de violencia de género, para generar redes entre ellas”.
 
De esta manera, lo primero que hacen es “la acogida”, sentencia Rojo: “La gente quiere que les escuchemos y se ven las necesidades primeras que tienen. Hay que orientarles a que se empadronen, se saquen la tarjeta sanitaria. En definitiva, van apuntando hacia el trabajo, quieren trabajar, pero primero tienen que arreglar su situación para poder trabajar”.
 
Por ello, Málaga Acoge ofrece “orientación laboral y laboral, y dependiendo del área laboral, también hay formaciones para los más jóvenes o para los que tienen más edad”, explica la trabajadora social.
 
La atención, también a gente de nuestro país
De los momentos más importantes, “un paso que hemos tenido que dar es atender también a españoles. Creo que quizá nos hemos resistido un poco porque somos una asociación cuyo fin es la inmigración”, explica José Antonio Rojo.
 
Tanto el secretario como la trabajadora social, coinciden en que esta atención, tanto a españoles como inmigrantes se hace con ayuda de muchos, entre otros, de los programas de La Caixa: “Ha sido un paso muy bueno, una verdadera integración de los inmigrantes y han caído en la cuenta los nacionales. Los problemas son los mismos que tienen, independientemente de donde vengan”.
 
Y nada mejor que acabar con esa frase: todos iguales, todos somos personas, da igual de dónde vengamos. Más información, edición impresa sábado 27 de enero de 2018 (pinche aquí y conozca dónde puede adquirir el ejemplar) o suscríbase y recíbalo en casa o en su ordenador, antes que nadie (suscripción).