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Antequera recibirá del Ministerio de Fomento la dotación de 739.374,71 euros para la recuperación y puesta en valor de la Villa Romana, con cargo al 1,5 por ciento cultural. Este viernes 12 de enero, en rueda de prensa, el alcalde de Antequera, Manuel Barón, presentaba oficialmente, acompañado del resto del equipo de gobierno la noticia.

Esta aprobación tiene una especial relevancia, no sólo en lo cultural sino también en lo arqueológico y urbanístico, ya que permitirá al fin solucionar el cuello de botella de la circunvalación norte. La intervención arquitectónica sobre la Villa Romana tiene tres objetivos fundamentales: recuperar los antiguos restos, protegerlos y poner en valor el lugar.

Manuel Campos Mira nació en Antequera el 21 de febrero de 1986. Cursó la licenciatura entre Sevilla y Madrid, y en 2010, como proyecto final de carrera, de libre elección, buscó algo que aportar a su ciudad natal. Manuel había desarrollado en sus años escolares un vínculo sentimental con la Villa Romana descubierta en 1998, que veía en su adolescencia todos los días cuando iba a clase en autobús hacia La Virlecha. 

En estos días está de enhorabuena, y por eso nos fuimos a verle, tras conocerse que el proyecto recibirá la dotación que lo hará realidad. Nos recibe en su estudio. Uno de esos espacios con el justo punto de equilibrio entre orden y desorden, en el que con un vistazo rápido queda patente que el arquitecto es un hombre con alma de artista y mente de matemático.  

Nos cuenta que el proyecto inicial, el de 2010, le fue presentado al Ayuntamiento en el mandato de Ricardo Millán. En 2013, ahora con Manuel Barón, se emitió el informe favorable al fin. 

“Desde un principio conté con el apoyo y la colaboración del arqueólogo municipal Manuel Romero, al que le estoy eternamente agradecido por su apoyo y por sus aportaciones cualitativas. Para Romero, el yacimiento supuso una inquietud constante desde las primeras excavaciones”. Dentro de este equipo multidisciplinar, Manuel Campos tiene también palabras de admiración por la labor del restaurador Rafael de la Linde.

Materiales en completa armonía

El arquitecto, en el completo ensueño que vive hoy, relata los detalles del proyecto. Dice Manuel “que han sido elegidos sistemas y materiales que entran en armonía con el conjunto y no dañan la imagen visual de la antigua Villa, verdadera protagonista del lugar”. 

“Se decide utilizar pasarelas elevadas sobre los restos, mediante un recorrido lineal, con el fin de tener un mayor acercamiento a cada una de las estancias y los mosaicos. La totalidad del mismo se encuentra adaptado a personas con discapacidad. Para su construcción se utilizarán los mínimos pilares posibles bajo un minucioso estudio de su ubicación para no dañar las preexistencias”. 

Para ello, las claves a tener en cuenta han sido el enclave, las orientaciones, la composición primigenia, la adaptación a la topografía en distintas alturas y las vistas hacia la Vega. También se contempla la posibilidad de visitas nocturnas tras instalar iluminación con sensores que detectarán el paso de los visitantes. Más información, edición impresa sábado 13 de enero de 2018 (pinche aquí y conozca dónde puede adquirir el ejemplar) o suscríbase y recíbalo en casa o en su ordenador, antes que nadie (suscripción).