La duodécima etapa de la Vuelta Ciclista a España, con salida desde la costa granadina de Motril tuvo como aliciente final la heroica subida de Contador por el Torcal y su final por las calles de la ciudad hasta la meta en Los Dólmenes.

Al paisaje y geografía se sumó la espectacular retransmisión a través de TVE de imágenes de los monumentos arquitectónicos y enclaves más destacados de Antequera como Santa María, el Dolmen de Menga, San Sebastián y el Castillo.¿Quién dijo que había días normales en La Vuelta? El corredor madrileño, Alberto Contador (Trek Segafredo), aplicó en la duodécima etapa de la Vuelta el viejo dicho de “salga el sol por Antequera y que sea lo que Dios donde quiera”. Y vaya que si lo hizo, el de Pinto consiguió rematar su heroica  hazaña del Torcal, picando más de 40 segundos a Froome (Sky) en la espectacular línea de meta ubicada en Los Dólmenes. 
 
La del miércoles no iba a ser una etapa de transición. La Vuelta, que salió desde Motril y bordeó la costa granadina y parte de la malagueña, se tornó en un lío de mil demonios, cuando los corredores más importantes de la general hicieron su entrada en Antequera. 
 
Nuestro Torcal fue testigo directo del ataque en solitario que Contador lanzó al comienzo del puerto. Con su exhibición, el del Trek Segafredo logró situarse a un minuto del podio, y rascar 41 segundos al líder, Froome, que tuvo su peor día en esta edición. Al británico se le rompió la bicicleta antes de subir el puerto, y poco después sufrió dos caídas en la Boca del Asno, que han reavivaron la general: Nibali, segundo clasificado, se puso a menos del minuto, tras cruzar la meta en Los Dólmenes. 
 
Aparte de la subida al Torcal, y del final con meta en Los Dólmenes, todo el mundo fue testigo a través de la retransmisión en directo de TVE de nuestro patrimonio arquitectónico: El Torcal, San Sebastián, Santa María, la Ermita de Vera Cruz, Santa Eufemia, la Torre del Hacho y el Castillo, pusieron el broche a un emocionante final por las calles de la ciudad, que permitió a los espectadores tener al lado a los corredores.
 
Una etapa de 160,1 kilómetros, que comenzó en la costa de Motril, y que tuvo como principal atractivo la provincia de Málaga, y en concreto a Antequera. Nuestra ciudad, Patrimonio Mundial, acogió a la Vuelta en una brillante y emocionante tarde de ciclismo que pasará la historia.