Tras una semana de funcionamiento, el famoso tren rojo de la compañía ‘City Sightseeing’ ha calado hondo en los habitantes antequeranos. Desde su puesta en marcha el jueves 3 de agosto, el tren turístico no ha dejado ni un solo vagón vacío en los viajes que ha realizado por los rincones más icónicos de Antequera. A través de un tour turístico de 60 minutos de duración, y gracias a las once paradas que se han habilitado con el sistema “hop on hop off”, donde los usuarios pueden subir y bajar del tren tantas veces como lo deseen durante las 24 horas de validez del ticket, los pasajeros pueden llevarse una primera impresión de la ciudad. 

El tour inicia su recorrido en la parada habilitada en la zona del Hotel Antequera y sigue su camino por la Avenida Alcalde José María González hasta llegar a la segunda parada situada en Plaza de Castilla, donde los pasajeros pueden contemplar a su izquierda la famosa Puerta de Estepa.

El tren continúa por la Alameda de Andalucía para tomar la Calle Infante don Fernando, zona en la que está ubicada la escultura del Capitán Moreno y unos metros más adelante el Ayuntamiento, edificio barroco que en el año 1845 pasó a cubrir la función de Palacio Consistorial. En la calle puede verse también la iglesia de los Remedios, cuyo retablo del altar mayor es obra del estuquista y entallador antequerano, Antonio Rivera y el Antiguo Hospital San Juan de Dios, construido en la segunda mitad del siglo XVIII.
 
La tercera parada se sitúa en la Plaza de San Sebastián. En ella se ubican edificios tan emblemáticos como la casa de los Bouderé, el Arco del Nazareno, la insigne Iglesia Colegial de San Sebastián y la imponente fuente renacentista situada justo en el centro de la plaza. Acto seguido, sube por la Cuesta Zapateros y gira a mano derecha para coger Viento y Rastro hasta llegar a la cuarta parada en la Plaza de los Escribanos.
 
El recinto monumental del Castillo y Santa María son los grandes atractivos de la cuarta parada. Aunque no puede pasar desapercibido para los pasajeros el suntuoso Arco de los Gigantes, ni tampoco la Capilla Tribuna de la Virgen del Socorro, que se encuentra bajando la calle Herradores, emplazada en la famosa Plaza del Portichuelo.
 
Para llegar a la quinta parada el tren vuelve a pasar por la Cuesta Zapateros para tomar la calle Encarnación. Bajando Encarnación, se encuentra la sexta parada en la Plaza del Coso Viejo. Donde podemos encontrarnos la estatua del Infante don Fernando, la Fuente de los Cuatro Elementos y el Convento de Santa Catalina de Siena. 
 
 
 
 
La séptima parada contempla Los Dólmenes
El Sitio de Los Dómenes es la parada estratégica número siete. Los pasajeros pueden bajar del tren para contemplar los Dólmenes de Menga y Viera. Pero antes, pasa por la Plaza de Granada, donde se puede apreciar la Puerta de Granada. Un majestuoso arco que alberga en su interior la imagen de la Virgen del Rosario. La octava parada se ubica en la Plaza de Santiago, todo un conjunto típico de arquitectura y urbanismo barroco andaluz, en el que destacan las iglesias de Santiago y la de Santa Eufemia.
 
El siguiente punto clave es la parada nueve, situada en la Plaza de las Descalzas. En esta plazuela con grandes magnolios, podemos encontrarnos el Convento de San José de Carmelitas Descalzas, que abre paso hacia la calle Carrera, donde se encuentra el Palacio de los Marqueses de la Peña de los Enamorados.
 
Últimas paradas del tour turístico por la ciudad
De las Descalzas el tren continúa por las calles Calzada, Cantareros y Diego Ponce, hasta llegar nuevamente a la Alameda de Andalucía, donde se puede ver a la izquierda la Plaza de Toros, que compone uno de los núcleos  botánicos más destacado de la ciudad: los jardines del Mapa.
 
Rodeando El Mapa, llegamos a la décima parada: El Parador. Un espacio que permite a los turistas apreciar las puestas de sol sobre la vega antequerana. Y en último lugar, la parada once en el Centro Comercial La Verónica, que supone el final de un tour que invita a disfrutar a los pasajeros de los lugares más recónditos de la ciudad.