Dibujar cada hora conociendo no solo esta técnica, sino los personajes, el encuadre, la iluminación, el ritmo de la acción... Todo para unos segundos, así es el increíble trabajo que el antequerano Antonio Santamaría realizado desde Badalona, el trabajo de un “storyboard”.
“Se trata de poner en imagen lo que te cuenta el guión”, nos habla Santamaría sobre su labor que en el 2016 le dio la gran satisfacción de estar nominado a los “Annie Awards” (los Oscar de la animación) como mejor dibujante de “storyboards” de Largometraje por la película “Extraordinary Tales”. “La nominación en sí ya era un premio. El reconocimiento de amigos y familiares, de profesionales del mismo sector, ver recompensado tu sacrificio diario de horas y horas de trabajo… ese fue el premio para mí. No esperaba más”, nos afirmaba.
 
 
Pero hablamos con Santamaría de mucho más, además de su incansable trabajo para proyectos de animación no solo de España, sino también para Italia, Estados Unidos, Finlandia, Australia, Sudáfrica o Colombia, ya sea en series, películas y anuncios; tiene tiempo para sacar un libro ‘Papá, dibújame un cuento’. 
 
“Este libro de cuentos es el resultado de jugar con mis hijos a inventarnos historias, personajes, cromos... en el transcurso de los últimos tres años. El primero surgió cuando Mario, que por entonces contaba con 8 años, me trajo una redacción del colegio muy chula y como yo disponía de tiempo, le propuse hacer una versión mía de su historia en la que él y su hermana Emma, entonces de 4, fueran los protagonistas. Me lo pasé muy bien haciéndola y pronto surgió la segunda a partir del dibujo de una flor de Emma. Yo tenía ante mí mis musas, mis personajes, mi fuente de inspiración que eran mis propios hijos”.

Su vinculación con Antequera
 
Aunque nació en nuestra ciudad, pasó la mayoría de años en Villanueva del Trabuco, para luego marchar con sus padres a Barcelona, pero mantiene viva en su memoria a Antequera. 
 
“Allí conservo aún mucha familia y recuerdo muchas tardes de verano, sofocantes pero frescas en su sombra o en el interior de la casa de mi tía Paca o en la casa de mi bisabuela que le faltó un año para llegar a los cien, y recuerdo que en su patio tenía perdices y almendras”.
 
Un placer imaginar a esa Antequera de entonces en los ojos de este “storyboard”. Más información, edición impresa sábado 18 de febrero de 2017 (pinche aquí y conozca dónde puede adquirir el ejemplar) o suscríbase y recíbalo en casa o en su ordenador, antes que nadie (suscripción).