El sábado 8 de diciembre se cumplían 92 años desde que se inauguró la estatua “... la escultura de un militar antequerano que como El Tempranillo creó su propia guerrilla en la primera época del siglo XIX....” (Semanario Viva, 19 de noviembre de 2012, página 2). Para algunos, entre los que me encuentro yo, ha resultado ciertamente poco gratificante la lectura del artículo arriba referenciado, puesto que establecer un cierto paralelismo entre la figura del insigne Capitán Don Vicente Moreno Baptista (1773-1810), y la de José María “El Tempranillo”, no nos parece lo más adecuado, ni justo. 
 
 
La foto se comenta por sí sola: ahí está una vista del “Reloj”, tomada desde la calle Jesús. Delante, la casi en ruinas capilla del Portichuelo; detrás, el recinto del Castillo, rodeado de pitas y chumberas, agreste vegetación que era como una moderna y natural “defensa” del Castillo.