En 1985 se cumplieron cuatrocientos años de la construcción del Arco de los Gigantes, una puerta monumental de carácter simbólico y representativo que sustituyó en 1585 a la construida por los musulmanes como parte de la cerca murada.

En las intervenciones en el patrimonio monumental de las ciudades históricas se suelen establecer, generalmente, dos categorías diferentes: la restauración del monumento en sí y el tratamiento específico que se aplica a su entorno urbano.