Banner

El Sol le recomienda

  • Advertisement
  • Advertisement
  • Advertisement

Suscríbete

Suscríbete

Radio - TV

Contactar

Contacta con nosotros
InternetEl Sol

Redes Sociales

Banner
Banner
Banner
Banner
Banner
Banner
Banner

Encuesta

¿Te gusta que Danza Invisible actúe en Antequera en la Feria de Primavera?
 
Banner
Banner
Banner
Banner
Banner
Banner
Banner
Banner
Banner
Banner
Banner
Banner
Banner
Domingo V del Tiempo Ordinario, ciclo C, 6 de febrero de 2011 PDF Imprimir E-mail
Escrito por Padre Luis Pérez Hoyos   
Viernes, 04 de Febrero de 2011 17:28

Mensaje de las lecturas

· Primera lectura, (Is. 58, 7-10), "Romperá tu luz como la aurora".

· Segunda lectura, (1ª Cor. 2, 1-5), "Mi predicación fue manifestación del Espíritu".

· Tercera lectura, (Mt.5, 13-16), "Vosotros sois la sal de la tierra".

 

Vosotros sois la sal de la tierra

 

El domingo pasado Jesús nos proclamó las Bienaventuranzas, que son como el resumen de todo su mensaje. Hoy la liturgia nos termina aquel sermón con las palabras de Jesús:"Vosotros sois la sal de la tierra, sois la luz del mundo." Después de proponernos como meta la sencillez, la pobreza y la humildad, parece que nos pide que estemos en el candelero y que seamos condimento de todas las salsas. Pero no; ser sal de la tierra y luz del mundo está en perfecta consonancia con el estilo de las bienaventuranzas, porque para ser luz del mundo y sal de la tierra es necesario vivir el espíritu de las bienaventuranzas.

Hay que ser pobres de espíritu, es decir, considerarnos nada ante Dios y vivir de acuerdo con esa realidad. Ser mansos y humildes, misericordiosos y puros, sin miedo, sin respeto humano, eso es ser luz. Aceptar con serenidad el sufrimiento, dándole valor redentivo, buscar con ilusión la santidad, andar seguros y serenos en medio de las críticas y persecuciones y, sobre todo, estar llenos de la paz de Cristo para transmitirla a los demás. Así seremos sal de la tierra.

El mundo está insípido de Sabiduría Divina e intoxicado de sabiduría humana. El mundo está insípido de valores eternos e intoxicado de falsos valores. El mundo está insípido de espiritualidad e intoxicado de materialismo. El mundo necesita la sal que el verdadero seguidor de Jesús puede proporcionarle. Sólo viviendo con autenticidad las bienaventuranzas podremos darle sabor a este mundo insípido de lo que realmente es importante, como son las verdades y los valores eternos. Viviendo las bienaventuranzas, somos portadores de la Luz de Cristo, pues al ser partícipes de su luminosidad seremos también reflejos, destellos de Él. Siendo limpios de corazón, es decir, limpios de criterios que no son los de Dios, limpios de los valores que no son los de Dios, seremos luz de Cristo, seremos reflejos de los criterios, de las actitudes, de las formas de ser, de pensar y de actuar que han sido resumidas por Él mismo en las bienaventuranzas.

Todo esto que estamos afirmando debemos transmitirlo a todas esas incontables personas que nos rodean diariamente, personas insípidas, que pasan de todo, de los acontecimientos y de los demás seres humanos, incapaces de mirar con ojos ilusionados los pequeños detalles que jalonan nuestra existencia. Este mundo nuestro, tan tecnificado, tan adelantado, es incapaz de poner una sonrisa en el rostro, no ya de una persona adulta curtida por el sufrimiento, ni en el rostro de un joven que comienza a vivir y ya aparece como arrugado y hastiado. Hace falta devolverle al hombre el gusto por la amistad, por el amor auténtico, por el sacrificio generoso. Hacen falta hombres que devuelvan a los hombres las ganas, el apetito de vivir, de vivir una vida de hombres auténticos, con ideales nobles, con aspiraciones que vayan más allá del placer inmediato o de las inmediatas ganancias. Esos hombres, esas personas tenemos que ser nosotros, los creyentes en Cristo. Jesús nos pide que seamos sal y luz, sabor y claridad. Si no lo somos, si estando llamados a ser sal nos volvemos insípidos, como los demás; si estando llamados a ser luz, repartimos tiniebla, con nuestro antitestimonio, defraudaremos a los hermanos y se acabará la esperanza.

Jesús en la Eucaristía se hace luz, fuerza, testigo del verdadero amor, compromiso y realización amorosa y sacrificada. Somos sus testigos, vivamos una vida nueva. Hemos visto su luz y debemos irradiarla a todo el mundo, la vamos a llevar a todos los hermanos. Él nos deja el Pan y el Vino para que recorramos el difícil camino de la vida y para que seamos luz y antorcha para todos.

 

 

 

  Retroceder
Canal de El Sol de Antequera

El espacio del lector

article thumbnail¿Sabemos utilizar bien los contenedores?

Lunes, 14 Mayo 2012

De manera constante nos encontramos con esta lamentable imagen por diversas zonas de la ciudad, donde la basura se acumula en el exterior de los contenedores y no dentro.
Ver +

Otros Artículos
 

Opinión

Redacción

Conozca Antequera

Antequera, la Ciudad que enamora por su historia y la magia que atesora

Antequera está situada en el Corazón de Andalucía, en el centro del sur de Europa. Su localización geográfica es su mayor bien, siendo base de las civilizaciones desde la época prehistórica...
Ver +

Otros Artículos

Colaboradores

Semana Santa

Ante la Semana Santa de Antequera de 2012

Que los árboles no nos impidan ver el bosque. ¡Ya estamos en Semana Santa! No cae siempre en la misma fecha, por el fundamento de la gran fiesta cristiana que se celebra: la Pasión, Muerte...
Ver +

Otros Artículos

Colaboradores

Real Feria de Agosto

La Feria de 2011 ¿Recordamos cómo era esta fiesta en los años 50?

Estamos a horas de comenzar esos días distintos y únicos de nuestra Feria… pero ésta la conocemos todos. ¿Recordamos la de los años 50? La Feria de Agosto de mitad del siglo pasado, tenía una...
Ver +

Otros Artículos

Colaboradores

Especial Navidad

¡Feliz Navidad a todos... y Paz a los hombres de buena voluntad en este fin de 2011 e inicio de 2012!

La primera parte de nuestro enunciado es, seguro, la frase más dicha y oída estos días. En medio de la situación en que vivimos se hace un alto y, aunque sea aquilatando al máximo los...
Ver +

Otros Artículos