Banner

El Sol le recomienda

  • Advertisement
  • Advertisement
  • Advertisement

Suscríbete

Suscríbete

Radio - TV

Contactar

Contacta con nosotros
InternetEl Sol

Redes Sociales

Banner
Banner
Banner
Banner
Banner
Banner
Banner

Encuesta

¿Te gusta que Danza Invisible actúe en Antequera en la Feria de Primavera?
 
Banner
Banner
Banner
Banner
Banner
Banner
Banner
Banner
Banner
Banner
Banner
Banner
Banner
Domingo XXIII, Ciclo Ordinario, 5 de septiembre de 2010 PDF Imprimir E-mail
Escrito por Padre Luis Pérez Hoyos   
Viernes, 03 de Septiembre de 2010 17:02

Mensaje de las lecturas

· Primera lectura, (Sb. 13-18), "Nuestros razonamientos son inseguros y falibles".

· Segunda lectura, (Flm. 10,12-17), "Recíbelo no como esclavo, sino como hermano".

· Tercera lectura, (Lc. 14, 2533), "Quien no lleve su cruz detrás de mí no puede ser mi discípulo."

 

Tomar la cruz

 

Aunque nos encontramos muy alejados del tiempo fuerte en el que se nos invita a contemplar a Jesús cargando con su cruz y muriendo clavado en ella, hoy ese mismo Jesús nos ha dicho que seamos nosotros los que carguemos con ella y hagamos con Él, el camino de la calle de la amargura. Pero antes de nada, hemos de recordar que el dolor y la enfermedad, los conflictos y tribulaciones de la vida no los ha inventado Jesús, ni la teología cristiana. Están ahí como parte integrante de nuestra existencia. Tarde o temprano, todos hemos de enfrentarnos al  sufrimiento y la prueba. Por otra parte, cuando Jesús nos llama a "tomar la cruz", no nos está invitando a procurarnos una vida todavía más dolorosa y atormentada, añadiendo nuevo sufrimiento a nuestro vivir diario. «Tomar la cruz» es descubrir cuál es la manera más acertada y sana de vivir ese sufrimiento que ha de aceptar quien quiere ser humano hasta el final.

Ningún sufrimiento tiene valor en sí mismo. Es una experiencia negativa que ningún hombre normal ha de buscar arbitrariamente y sin necesidad. Pero al mismo tiempo, es una experiencia ante la cual hemos de tomar postura. Y es aquí donde el cristiano acude al Crucificado para aprender a vivir de manera humana los diferentes sufrimientos, las distintas experiencias dolorosas de la vida. Hay, en primer lugar, un sufrimiento que forma parte de nuestra condición humana, siempre frágil y caduca. Todos estamos expuestos al dolor y la enfermedad. Todos vivimos amenazados por la desgracia y la muerte. «Tomar la cruz» significa, entonces, vivir esa experiencia dolorosa siguiendo de cerca a Jesús, sostenidos por una confianza absoluta en un Dios que, incluso en los momentos más oscuros, está junto a nosotros y de nuestra  parte.

 

En segundo lugar, hay un sufrimiento inevitable en todo aquél que busca renovarse y crecer de manera positiva. Nuestro deseo de superación tiene un precio, "tomar la cruz", que significa asumir y trabajar gozosamente nuestra conversión aceptando las renuncias y sacrificios que nos llevarán a una vida más humana.

En tercer lugar, hay un sufrimiento que es resultado de una trayectoria fiel a Cristo y de un compromiso inquebrantable por el evangelio. «Tomar la cruz» significa, entonces, aceptar pacientemente el rechazo, el descrédito o la persecución que nos pueden llegar  como consecuencia del seguimiento de Jesús. Alguno de vosotros se estará preguntando ¿y cuál es mi cruz? Pues tu cruz es la que no esté hecha a tu medida. La cruz que no te va bien es precisamente la tuya. La cruz no es un vestido, ni un par de zapatos, que te deben venir a la medida. Tampoco a Cristo le iba bien su cruz. No le fue bien la traición de Judas, el sueño de los apóstoles, la conjura de sus enemigos, el abandono de los amigos, las negaciones de Pedro, las burlas de los soldados, el grito feroz del populacho. Pero era su cruz. Esa cruz que te viene encima en el momento menos oportuno -una enfermedad que te pilla mientras tienes muchos proyectos, muchas cosas que hacer. Esa es la tuya. Esa cruz que te parece excesiva, disparatada, desproporcionada a tus fuerzas -"es demasiado, no puedo más"- no pertenece a los otros: es la "tuya". Pero no te hagas ilusiones. No existe una cruz a tu medida. Jesús hoy nos ha invitado a seguirle cargando con esa cruz que no nos cae bien. Con la cruz que no está hecha a nuestra medida. Pero lo importante no es que la cruz esté hecha a nuestra medida. Lo esencial, lo que cuenta es que nosotros estemos hechos a la medida de Jesús. Si nos apuntamos a su escuela aprenderemos la lección.

 

 

  Retroceder
Canal de El Sol de Antequera

El espacio del lector

article thumbnail¿Sabemos utilizar bien los contenedores?

Lunes, 14 Mayo 2012

De manera constante nos encontramos con esta lamentable imagen por diversas zonas de la ciudad, donde la basura se acumula en el exterior de los contenedores y no dentro.
Ver +

Otros Artículos
 

Opinión

Redacción

Conozca Antequera

Antequera, la Ciudad que enamora por su historia y la magia que atesora

Antequera está situada en el Corazón de Andalucía, en el centro del sur de Europa. Su localización geográfica es su mayor bien, siendo base de las civilizaciones desde la época prehistórica...
Ver +

Otros Artículos

Colaboradores

Semana Santa

Ante la Semana Santa de Antequera de 2012

Que los árboles no nos impidan ver el bosque. ¡Ya estamos en Semana Santa! No cae siempre en la misma fecha, por el fundamento de la gran fiesta cristiana que se celebra: la Pasión, Muerte...
Ver +

Otros Artículos

Colaboradores

Real Feria de Agosto

La Feria de 2011 ¿Recordamos cómo era esta fiesta en los años 50?

Estamos a horas de comenzar esos días distintos y únicos de nuestra Feria… pero ésta la conocemos todos. ¿Recordamos la de los años 50? La Feria de Agosto de mitad del siglo pasado, tenía una...
Ver +

Otros Artículos

Colaboradores

Especial Navidad

¡Feliz Navidad a todos... y Paz a los hombres de buena voluntad en este fin de 2011 e inicio de 2012!

La primera parte de nuestro enunciado es, seguro, la frase más dicha y oída estos días. En medio de la situación en que vivimos se hace un alto y, aunque sea aquilatando al máximo los...
Ver +

Otros Artículos