| A propósito de los malos pensamientos |
|
|
|
| Escrito por Padre Antonio Ramos Ayala |
| Lunes, 19 de Julio de 2010 18:46 |
|
Hay un refrán que dice: "Piensa mal y acertarás". Este dicho popular, que en la mayoría de los casos damos por válido criterio en nuestro actuar diario, me parece recordar que fue desmontado tajantemente de su tendenciosa carga mentirosa por el mismo Jesús. Su contraparte sería "Cómo te atreves a ver la mota en el ojo ajeno y no ver la viga en el propio". También esta otra: "no juzguéis y no seréis juzgados"
A lo largo del día se presentarán muchas ocasiones en las que podremos fácilmente caer en la tentación de emitir juicios precipitados sobre las personas y las conductas ajenas. Contemplaremos un suceso e inmediatamente sin el más mínimo ejercicio del intelecto nos atreveremos osadamente a deducir culpabilidades y emitir juicios. Sin conocimiento real de causas y sin importar el daño que pueda hacerse a las personas e instituciones. Y es que parece, sólo parece, que el pensamiento es libre y la boca también. Grave error. Muchas veces podríamos estar rozando la inmoralidad, la falta de ética e incluso la ilegalidad con nuestros comentarios aparentemente sin intención, pero en el fondo tremendamente tendenciosos. Más tarde, con un tímido arrepentimiento o sin ninguno, llegaremos a ser benévolos con nosotros mismos y con nuestros expresados malos pensamientos: "No; si sólo estamos comentando". "Es lo que se dice en la calle". "Se rumorea"…
El chisme, la rumorología y los juicios precipitados parece que se venden bien. Pero, ¿quién dice?, ¿quién rumorea? Difama que algo quedará… Casi nunca aparece el responsable. Sin duda alguna, al final éstos expresados malos pensamientos nos pasan factura. La verdad se la puede tergiversar, manipular, esconder y asesinar, pero al final siempre resplandece y resucita justiciera. Y al hilo otro refrán: antes cae el hablador que el cojo. Jesús no quiere que entremos en este malévolo juego impropio de sus seguidores. No puede un creyente católico ir por la vida haciendo juicios definitivos sobre nadie: "Éste es bueno, aquél malo". Es muy expuesto constituirse en fariseos irreprochables y salir lanzando anatemas a diestra y a siniestra desde el más absoluto desconocimiento e impunidad. Cuando Jesús se encontraba con ejemplares de ésos, una de dos: o arremetía contra ellos llamándoles "raza de víboras" y "sepulcros blanqueados", o se distraía escribiendo con el dedo en el suelo, sin hacerles ni caso, para levantar después su cabeza y decir como quien no dice nada: "El que de vosotros esté sin pecado, que tire la primera piedra". ¡Ahí queda eso! Sin duda alguna Jesús no era partidario del refrán: "Piensa mal y acertarás". Más bien, Jesús usaría otro refrán que dijera: "Piensa bien, aunque te equivoques y no aciertes". Y añadiría aun más: "Una de dos: o hablar bien o mejor no hablar". |
Deportes
Ver + |
Otras noticias del Deporte
|






















































