Más de doscientas personas entre los colegios María Inmaculada y La Victoria han viajado hasta la Sagrada Familia, en Barcelona, para vivir de cerca la beatificación de Madre Carlota, de la congregación de las Hermanas Franciscanas, quien fuera secretaria de la Beata Madre Carmen. 
La iglesia de San Sebastián ha acogido este viernes 9 de noviembre un encuentro organizado por la Pastoral Penitenciaria y cuyo fin es el de informar y hacer tomar conciencia a la sociedad e Iglesia local de la situación de los presos en cárceles como la de Málaga II, en Archidona.

La Capilla de Ánimas de la iglesia parroquial de San Juan Bautista acogió el Triduo de Ánimas por los Hermanos y Devotos Difuntos, promovidos como todos los años por la Real Hermandad del Señor de la salud y de las Aguas y Patrón de Antequera, que se celebraron desde el miércoles 7 al viernes 9 de noviembre.

Este domingo 11 de noviembre, celebramos el Día de la Iglesia Diocesana. Bajo el lema “SOMOS UNA GRAN FAMILIA CONTIGO”, se lanza una campaña de concienciación dirigida a todos los fieles para colaborar en el mantenimiento de nuestras parroquias, no sólo en lo que espiritualmente se refiere, sino también en todo cuanto acarrea de gastos, al igual que ocurre en cualquiera de nuestros propios hogares.

 

Nuestra parroquia (en minúscula, porque nos vamos a referir al templo y demás instalaciones) es un espacio concebido para que una Parroquia (en mayúsculas, porque nos referimos al conjunto de fieles que forman una comunidad) pueda llevar a cabo todas sus actividades pastorales: catequesis, Cáritas, Eucaristías, vida de Hermandades y Cofradías, pastoral de la salud, equipos de liturgia, grupos de oración y adoración…

 

Como cualquier casa de una familia, el mantenimiento de la parroquia se traduce en gastos de limpieza, luz, agua, adquisición de utensilios para celebrar los sacramentos, reparaciones de pintura, fontanería, albañilería… Y, claro está, por desgracia, debemos entre todos sustentar el gasto económico que ello conlleva.Muchas veces es curioso ver que, en el momento de la preparación de las ofrendas, depositamos nuestras ofrendas económicas, muchas veces con la incertidumbre y la duda de a qué irá destinada nuestra ofrenda económica. Esta semana se nos presenta esta campaña donde se intenta acercar a la realidad de las comunidades parroquiales.

 

Y lo hace curiosamente de la mano del Evangelio donde Jesús detecta que hay gente que, como una pobre viuda, da de ofrenda dos pequeñas monedas sin apenas valor económico. Y, curiosamente, Jesús la pone de ejemplo, ya que esta viuda da esas pequeñas monedas con apenas valor de lo poquísimo que tenía. En cambio, ¿qué ofrecemos nosotros para el mantenimiento de nuestra parroquia? Y digo bien: NUESTRA.

 

En la mayoría de las veces buscamos restos de calderilla para poder hacer esa ofrenda, mientras que derrochamos lo que tenemos en otros gastos. ¿Acaso el poder disfrutar de un espacio para vivir en comunidad nuestra fe no merece nuestro esfuerzo? ¿Tan poco nos importa si nuestra Parroquia (en mayúsculas) no llega a fin de mes para sustentar los gastos de la parroquia (en minúscula)? “Os aseguro que esta viuda pobre ha dado más que ninguno de los que echan dinero en el arca; pues todos dan de lo que les sobra, pero ella, en su pobreza, ha dado todo lo que tenía para su sustento”, dice Jesús.

Las religiosas dominicas del Convento de Las Catalinas celebran su triduo anual a San Martín de Porres, “Fray Escoba”, durante los días 1, 2 y 3 de noviembre.

En este domingo todo nos habla de caridad, de amor a Dios y al prójimo. Pienso que es para dar muchas gracias a Dios por la posibilidad que nos ha brindado de vivir en este momento de la historia, en el que ya saboreamos la plenitud del mandamiento del amor.Si investigáramos un poco la evolución de cómo se han tratado los hombres a lo largo de la historia, de cómo se ha ido perfilando el respeto mutuo hasta la llegada del Hijo de Dios, veríamos con asombro de lo que era capaz el hombre. Incluso en la Biblia podemos ver algunos mandatos que intentan mejorar la situación de la persona. Por ejemplo, la famosa ley del Talión fue todo un avance para evitar la destrucción de una familia por el daño producido por uno de sus miembros a otra familia o persona, etc.

El mismo Jesucristo la nombra para superarla, dándole el auténtico sentido a la ley de Dios hasta el momento en que Él está con los hombres.Y estando con los hombres le preguntan por el mandamiento principal, aquel que debe ser cuidado y vivido por encima de todas las demás leyes, prescripciones, etc. que, además, en aquella época se habían convertido en incontables y enrevesadas.Jesús responderá recordando lo que ya saben. Amar a Dios “con toda tu alma, con toda tu mente y con todo tu ser”; y mencionando el segundo, “al prójimo como a uno mismo”, concluirá que ahí está resumido todo lo que Dios ha mandado al hombre.Amar a Dios. Si de verdad lo meditamos, más que un mandamiento es un privilegio.

Es el único amor que no decepciona, que está en disposición de satisfacer la necesidad infinita de amor que tiene el corazón humano.Decíamos al comienzo que somos privilegiados los que vivimos  ahora y los que han vivido en los siglos posteriores a la venida de Jesucristo. Es así porque Nuestro Señor no se conformó con dar cumplimiento a la ley sino que la elevó al darnos el Mandamiento Nuevo: “Como Yo os he amado”.La referencia no seremos ya nosotros mismos a la hora de amar a los demás, porque siempre habrá imperfecciones, ideas subjetivas que desvirtuarán el auténtico amor, a pesar de poner toda la buena intención que se ponga.

Ahora la referencia es el mismo Jesucristo, lo que Él ha hecho. Cómo Él ha demostrado con obras concretas el amor que nos tiene. Y ahí sí que tenemos que ver el privilegio de ser amados por Dios mismo. San Pablo nos lo dirá claramente: “Él nos amó primero”.Esta es la verdadera caridad. El genuino amor. El amor de Dios por la criatura hasta entregar a su propio Hijo. Esta tiene que ser la permanente referencia en nuestro trato con los demás. Tengo que pensar “yo quiero ser como Él, amar como Él”. Él recibió agradecimiento, amor, y también burlas y desprecios hasta la propia negación, pero no dejó de amar.Amó con obras concretas. Constantemente estuvo manifestando con palabras y hechos el amor que nos tiene. Ahora nos pide a nosotros lo mismo. Amor con obras.

Aunque en ocasiones no haya una correspondencia por parte del prójimo; no haya una muestra de agradecimiento, que siempre apreciamos porque somos humanos. Es el momento de pensar: “yo quiero amar como Él”. Es así la única vía para poder responder afirmativamente a la pregunta que tanta gente se pregunta hoy día ante la situación de crisis de valores: “¿compensa ser bueno?”.La auténtica caridad mira al cielo; busca con paciencia el premio definitivo, lucha por apoyarse siempre en ese amor que sacia sin saciar.

Nuestra Madre sabe bien lo que es vivir así a pesar del momentáneo “fracaso”, de las pretendidas impaciencias de los que rodeaban a su Hijo. Seguro que Ella ha recogido todos los rosarios rezados durante el mes pasado secundando la petición del Santo Padre y se los ha presentado a su Hijo diciéndole: “mira cómo aman”.

Padre Mariano Amores

Semana intensa la que vivimos en esta recta final de octubre y comienzo de noviembre donde el Evangelio de este domingo trigésimo primero del tiempo ordinario nos relata la enseñanza de Jesús del resumen de los mandamientos en uno solo compuesto por dos partes: amar a Dios sobre todas las cosas (que da respuesta a los tres primeros mandamientos) y al prójimo como a una mismo (referido a los siete restantes). “Quien cumple este mandamiento, no está lejos del Reino de Dios”.

Éstos son días en los que hacemos muestra de amor a nuestros seres más queridos, a aquellos que formaron parte de nuestra vida y que aún lo siguen formando en nuestro corazón. Son las personas que dejaron huella en nosotros, para ser a día de hoy quién somos y quienes les recordamos en el día de los fieles difuntos con nuestra gratitud a la hora de llevarles exornos flores y de orar ante ellos dando gracias a Dios por cuanto amor nos dejaron. Debemos coger el ejemplo de la obra que hicieron en nosotros para seguir manifestándolo en nuestro alrededor, para seguir haciendo real nuestro compromiso cristiano de amor al prójimo al igual que manifestamos, por nuestra fe, nuestro amor a Dios. 

Y Jesús es claro en esto. Hay que irse al significado léxico de las palabras que utiliza y descubrir que hay un nexo de unión entre las dos parte de este mandamiento que nos descubre en el evangelio de esta semana, que hace indivisible una mitad sin la otra. “Y” es ese nexo que nos condiciona a amar a los que fueron creados a imagen y semejanza de Dios, al ser humano, al hermano próximo que tenemos a nuestro alrededor.

Honremos la memoria de nuestros fieles difuntos con la práctica del AMOR en nuestras vidas en el máximo esplendor de su significado: en la paciencia, en la gratitud, en el cariño, en la comprensión… en todos y cada uno de los días de nuestra vida. “Aunque mueva las montañas y fuera el que más fe tenga, aunque todo lo repartiera… SIN AMOR NO SOY NADA” (Carta del Apóstol San Pablo a la comunidad de Corinto).

Emilio Córdoba Arjona

La congregación de las Hermanas Franciscanas esperan llenas de ilusión la celebración el próximo sábado 10 de noviembre a las 11 horas en la Sagrada Familia en Barcelona, la beatificación de Madre Carlota, secretaria que fue de la Beata Madre Carmen.

Este domingo se nos ofrece un nuevo pasaje donde Jesús, una vez más, obra un milagro de sanación ante la sorpresa de la gente. Un hombre ciego recupera la vista gracias a su fe. Tradicionalmente, se ha representado siempre la fe con la figura de un hombre ciego, ya que, en su propia definición, la fe es la capacidad de creer sin haber visto. El ser humano, por naturaleza, necesita confirmar y contrastar todo aquello que le es transmitido para creerlo.

 

Es nuestra incapacidad de confiar –cada día más acentuada– la que nos llega a comprobar cualquier teoría o cualquier simple hecho para poder creerlo, hasta el punto de tener que llegar a demostrar cómo es lo ocurrido.Este fin de semana, se obró otro milagro. Cuando más apesadumbrados mirábamos a la sociedad, cuando más bajo estaba nuestro nivel de confianza, nuestra fe ha sido recompensada. Y curiosamente, ha sido a partir de una desgracia: el temporal azotó exageradamente fuerte varias localidades vecinas. Lo que todos hemos visto por los medios de comunicación nos muestra la gravedad y el desastre provocado.

 

Pero, dentro de toda esa negatividad, siempre florece la esperanza. Yo nunca he desistido de pensar que el ser humano había perdido totalmente los valores de dar más que de recibir, de servir a los demás sin esperar nada a cambio. Ante esta desesperanza, decenas de voluntarios se han desplazado para ayudar. Gente que se emocionaba al recibir la ayuda o la emoción al escuchar frases como “la mayor alegría está en dar y no en recibir” o “hemos dejado de cobrar nuestros jornales para venir a ayudar hoy […], porque es lo que debemos hacer para cuando nos toque a nosotros”, hacen que nuestro corazón vibre más que nunca, que sintamos nuestras esas palabras… porque, en definitiva, ése debe ser el sentido de la vecindad, de la hermandad.

 

Este fin de semana, mi nivel de fe en el ser humano ha subido posiciones hasta los primeros puestos a través de una escalera, esa escalera que ayudó a José Gil, nuestro vecino y amigo, a ganarse el privilegio de contemplar desde el balcón del cielo cómo su vida no ha sido ofrecida en vano, sino que ha provocado una reacción de solidaridad y de ayuda sincera entre todos los pueblos de la comarca. ¡Bendita escalera que hace que, la fe en el ser humano, suba hasta el mismo cielo!

La iglesia de San Francisco ha acogido en la tarde de este sábado 20 de octubre el concierto solidario de música católica a cargo de los grupos “Mabelé”, “El árbol de Zaqueo” y “Amanecer” a beneficio de Cáritas Antequera organizado por la  Cofradía de los Estudiantes.

La iglesia de San Sebastián ha acogido en la tarde-noche de este viernes 19 de octubre una vigilia de oración con motivo de la celebración del Domund que se celebrará este domingo 21.