El Colegio San Francisco Javier ‘La Salle’ ha celebrado este viernes 8 de noviembre una jornada de arte y oración bajo el título de ‘Ikigai. El sentido de la vida’, como una de las actividades del 75 y 50 aniversario de la llegada de los centros de La Salle a Antequera.
Las religiosas dominicas de Santa Catalina de Siena dedicarán a San Martín de Porres un triduo los próximo días 4, 5 y 6 de noviembre en su iglesia de plaza del Coso Viejo.

Retomo de nuevo mi colaboración con nuestro centenario periódico de El Sol de Antequera, tras una época muy movidita en responsabilidades y diversos asuntos que me ha tenido alejado de estas páginas (pido disculpas por ello).

 

Y lo hago de una manera muy alegre y festiva. Este miércoles 9 de octubre se conmemoraba que hace 75 años abría el Colegio San Francisco Javier sus puertas para recibir a los primeros escolares. Casi veinticinco años después, ese primitivo colegio quedaba pequeño para albergar toda la oferta educativa que atendía a las necesidades del alumnado, abriéndose un segundo centro, La Salle Virlecha, en la carretera de Córdoba. D

 

e este modo, y gracias a la generosidad de las familias que conforman las fundaciones San Francisco Javier y Sagrada Familia, los Hermanos de las Escuelas Cristianas pisaban nuestra ciudad por primera vez y, hoy, 75 años después, y coincidiendo con el 300 aniversario del fundador de esta institución religiosa, San Juan Bautista de La Salle, los Hermanos de las Escuelas Cristianas, sus asociados y colaboradores siguen realizando su labor educativa desde nuestra ciudad para toda la comarca y muchos pueblos de nuestra comunidad autónoma, dejando huella en muchísimas de nuestras familias, ya que, el que más o el que menos, ha tenido algún familiar que ha recibido no sólo la formación sino también la educación en valores de estos Hermanos de La Salle.

 

De este modo, el miércoles, las comunidades educativas de los centros educativos de La Salle Antequera celebraron eucaristía de inicio de curso de manera conjunta en el templo de San Pedro para, a continuación, desplazarse a desvelar el azulejo que conmemora dicha fecha, siendo éste instalado gracias a nuestro Excelentísimo Ayuntamiento, a quien desde aquí, en nombre de La Salle Antequera, le doy las gracias por dicho gesto, que es sin duda el reflejo del agradecimiento del pueblo de Antequera por todo el bien realizado en nuestra ciudad. 

 

Y con ello, comienza un intenso programa de actividades y actos que se sucederán durante el presente curso escolar, con el que se pretende abrir nuestras puertas y nuestros corazones para que todo el mundo tenga la oportunidad de festejar estos setenta y cinco años de gracia con los que actualmente conformamos La Salle en Antequera. Desde Antequera, queremos seguir apostando por un modelo de educación centrado en el alumno, atendiendo a sus necesidades, realizando una apuesta por su acompañamiento y orientación y donde la mano de Dios, desde el carisma lasaliano, siga tocando los corazones. ¡Gracias por estos 75 años de vida regalada al servicio de nuestra ciudad!

Después de los cinco libros primeros o Pentateuco encontramos el libro de Josué. La Biblia nos dice que Josué estaba lleno del espíritu de sabiduría porque Moisés había puesto sus manos sobre él. Una vez muerto Moisés, Yavéh le dice a Josué que atraviese el Jordán con el pueblo para apropiarse de la tierra que Él da a los hijos de Israel. Josué es, por tanto, el sucesor de Moisés. Es el encargado de liderar a su pueblo en la adquisición violenta de la tierra de Canaán. 

 

El libro de Josué nos narra las circunstancias de la conquista guerrera de Canaán y su reparto entre las diferentes tribus. Es importante destacar que la conquista se produce en una época en que no existe unidad entre los diferentes pueblos cananeos, sino que  constituyen varios reinos pequeños. Además, ya no hay presencia militar egipcia en esas tierras. A su vez, el libro de Josué nos transmite la idea de que las tribus de Israel actuaron siempre coordinadamente bajo el mando de Josué, consiguiendo victoria tras victoria. Sin embargo, lo más probable es que las tribus luchasen muchas veces independientemente unas de otras,  sufriendo ocasionales derrotas.

 

Además, los israelíes se establecieron mediante la guerra, pero también mediante asentamientos pacíficos y pactos con quienes ya vivían allí. Y, si dividimos el territorio de palestina en tres partes, los historiadores atribuyen a Josué el asentamiento de su pueblo solo en la zona central.Entre las peripecias que se suceden en las guerras entre los hebreos y los pueblos cananeos, voy ahora a hacer mención al paso milagroso del río Jordán. Recuerda al tránsito a través del mar Rojo.

 

Yavéh dice a Josué que los sacerdotes vayan delante portando el arca de la alianza. Al entrar los sacerdotes, llevando el arca, en el río, el agua que baja se frenará, amontonándose, mientras que el agua que ha pasado se secará. Los sacerdotes permanecerán en pie en el lecho del río, portando el arca, mientras el pueblo lo atraviesa. Además, Yavéh ordena a Josué que mande a doce hombres, uno por cada tribu, que cojan una piedra cada uno del lecho del río.

 

Esas piedras las amontonarán después, al acampar, y serán un recuerdo para el pueblo del paso milagroso del Jordán. Finalmente, cuando han pasado todos, los sacerdotes, con el arca, abandonan el lecho del Jordán y las aguas recuperan su curso normal. Esta actuación divina, además de permitir a los israelitas atravesar el río sin ningún contratiempo, servirá para que el pueblo vea que Josué cuenta con el favor de Dios. En adelante, el líder hebreo tendrá siempre la lealtad de su pueblo.Se trata, por tanto, de una narración del cruce del Jordán muy idealizada en la que se concede todo el mérito a la acción de Dios en favor de su pueblo.

El conventual templo carmelita de La Encarnación se llenó en la tarde de este jueves 26 de septiembre para asistir a la presentación del libro “Ave María” del sacerdote antequerano Lorenzo Orellana.

La iglesia conventual de la Encarnación acogerá este jueves 26 de septiembre a las 20,15 horas, la presentación del libro “Ave María” del sacerdote de la tierra, Lorenzo Orellana.

«Poderoso caballero es Don dinero» nos dice en uno de sus poemas el ingenioso Francisco de Quevedo. En los tiempos del poeta, en los de Jesús y hoy también, vemos que esto no solo no ha cambiado, sino que incluso parece tener ahora más fuerza, y que si afirmamos que el dinero se ha convertido en el rey del mundo, nadie podría decir que estamos mintiendo. 

Y como ocurre con todos los que tienen el poder, no faltan razones para estremecernos y temer que ese ansia por tener dinero nos pueda manipular, o aún peor, que llegue incluso a poner en peligro nuestra vida, como hace cada día con la de tantos hermanos pobres. Porque hablar de dinero es, en demasiadas ocasiones, ver como por conseguirlo vivimos bajo una verdadera dictadura, en una situación que nos quita la libertad, sometiendo nuestra vida a una verdadera esclavitud. Algo que nos resulta ciertamente chocante a los que creemos en el Señor Jesús.

Ciertamente, en este texto, Él no habla del dinero en términos económicos. Jesús habla del dinero a la luz de su escala de valores, en la que Dios es el valor supremo, absoluto, y ese dinero es otro valor más, subordinado, a nuestras necesidades. Es decir, lo contrario que nos encontramos cada día en el mundo que nos rodea. Por eso, a todos lo que le escuchan, Jesús les pide no «endiosar» al dinero, dándole un valor y una importancia que no tiene. Y a los cristianos especialmente, no sólo nos lo recomienda, nos lo exige. Dios es muy celoso en ese sentido, y nos recuerda que no podemos poner en un altar al dinero, a ese nuevo «diocecillo»

Como discípulos de Jesús, en vez de lamentarnos del «ambiente materialista» que nos rodea, lo que tendremos que procurar es vivir desde la humildad para abrirnos más y más a Dios y así vivir solo desde Él. ¿Por qué? Porque no existe un mundo sin dinero y está claro que a todos nosotros, nos toca administrarlo, pues lo necesitamos hasta para los más pequeños intercambios. Pero una cosa es que sea necesario y otro que él sea nuestra única preocupación. El reto y la dificultad estriban en proceder adecuadamente con ese dinero, buscando asegurarnos los dones más importantes de la vida y de la fe, como son el amor, la solidaridad, la sabiduría… todo ello dirigido al necesario (y muy olvidado) bien común, que como ocurre con el «sentido común», en demasiadas ocasiones brilla por su ausencia. 

Aunque, como también dice la parábola, es necesario contar con la astucia,  para poner el dinero en su lugar, aunque pueda, de entrada, sorprendernos. Esta actitud ha de hacerse realidad con otro encargo: ser fiel en lo poco, en lo pequeño, en las pequeñas tareas que de verdad deberían importarnos, porque son las cosas de Dios. Por eso, se nos hace necesario mirar «de tejas para arriba», para que a la hora de elegir entre servir a Dios o al dinero podamos hacer vida lo que el evangelio dice hoy. Pero además, debemos hacerlo todos juntos. 

Servir solo al dinero es vivir en la clave del egoísmo, del tener, de pensar solo en uno mismo, no darnos cuenta de que formamos parte de la gran familia de la Humanidad y de la Iglesia: Servir a Dios es reconocer a todas las personas como hermanos, como hijos de Dios. Y apostar a que los valores que él nos presenta son los que de verdad pueden llenar nuestras vidas. ¿Seremos capaces? No es fácil. O con nuestras fuerzas, pues la verdad, que no podemos alcanzarlo. Por eso necesitamos su ayuda, que dará su verdadero valor a todo lo que hagamos en nuestra vida. Pues ánimo con esa tarea. Es mucho lo que no jugamos en el seguimiento cotidiano del Señor. ¡Feliz domingo. Qué Dios os bendiga!

Cualquier día es propio para ir rápidamente por la calle y encontrarte con un personaje que está visitando nuestra ciudad, de paisano, sin categoría oficial. Es cuando lo vas viendo venir y dices: “Me suena, ¿quién es...?”. Y en el momento de aproximarte caes y dices: “¡Monseñor Buxarrais!”.

La iglesia mayor y colegial de Antequera ha acogido este sábado 31 de agosto, una Eucaristía en acción de gracias con motivo del 83 aniversario de la muerte en 1936 del que fuera Rector del Seminario de Málaga, el antequerano presbítero Enrique Vidaurreta Palma.
La iglesia de San Sebastián ha acogido este miércoles 28 de agosto su Eucaristía de las 19,30 horas, que contó con un especial ingrediente: la despedida del padre Juan Pablo, que parte en los próximos días para estudiar en Roma Sagrada Escritura.

La Plaza de Toros de Antequera ha acogido este domingo 18 de agosto desde las 8 horas la tradicional misa rociera del Santísimo Cristo de la Verónica, procediéndose posteriormente al traslado en romería hasta su ermita.