A las puertas de la iglesia de Nuestra Señora de Los Remedios se agolpaban decenas de personas, cada cual con su mascota, para recibir la bendición de San Antón, que es el Patrón de los animales.

El libro de Josué contiene dos hechos extraordinarios: la conquista de la ciudad de Jericó y la detención del Sol.En la conquista de Canaán, Josué y los israelitas han acampado frente a la amurallada Jericó.

 

Según la Biblia, Yahvé le dice al jefe hebreo la forma de realizar la conquista. Durante seis días, deben dar una vuelta alrededor de la ciudad, yendo los hombres de armas delante, después siete sacerdotes tocando unas trompetas, luego los sacerdotes que portan el Arca de la Alianza y, a continuación, la retaguardia. El pueblo, entre tanto, no debe gritar ni hacer ruido. El séptimo día, han de rodear siete veces la ciudad del mismo modo. Pero, en la séptima y última vuelta, cuando los sacerdotes tocan las trompetas, el pueblo debe gritar. Entonces, las murallas se derrumbarán y Josué y sus huestes podrán conquistarla sin dificultad.

 

Eso fue lo que sucedió, según las Escrituras.Acerca de este asalto tan peculiar, los historiadores opinan que las murallas debían de estar hechas de adobes, lo que las hacía relativamente  accesibles al asalto. Además, los israelitas no se hubieran limitado a dar vueltas, sino que habrían abierto huecos en las murallas por donde habrían entrado después el grueso del ejército, terminando de derribar las murallas.

 

El suceso, después, se idealizó en la tradición hebrea de modo que las murallas  se desploman  con el solo sonido de las trompetas y el grito del pueblo de Israel.Posteriormente, los habitantes de la ciudad de Gabaón, valiéndose de un engaño, consiguieron que Josué hiciese con ellos una alianza de paz y que les respetase la vida.Ante esto, el rey de Jerusalén y otros cuatro atacaron Gabaón. Ésta pidió ayuda a Josué, quien acudió en su auxilio, entablando una cruenta batalla con los atacantes de Gabaón.

 

Una vez más, la victoria  fue para Josué y su ejército. Los derrotados huyeron de forma desorganizada. Como era costumbre, Josué los persiguió para que la victoria fuese completa. La Biblia dice que cayeron del cielo grandes piedras de granizo que mataron a muchos de los que huían. Y, sobre todo, Josué pidió a Yaveh, y éste aceptó, que el Sol se parase en el firmamento para que se prolongase la luz del día y tener tiempo suficiente para derrotar del todo a los enemigos que huían.

 

¿Qué podemos decir a esto? Si algún astro se hubiese detenido, no habría sido el Sol, sino la Tierra en su movimiento de rotación. La explicación más plausible es que una fortísima tormenta de granizo  ocultó unos instantes el Sol, pareciendo que se había hecho de noche. La tormenta terminó y volvió a lucir el Sol, lo que se interpretó en la mentalidad de aquella época como que el día se había prolongado de forma milagrosa.

Familias y amigos cristianos se reunieron en la tarde-noche del martes 24 de diciembre en los diferentes templos de la ciudad de Antequera para celebrar el Nacimiento del Niño Dios en la Misa del Gallo, celebración que recuerda el Nacimiento del Mesías, el Señor.

Un año más Antequera se suma a la víspera de la Navidad en Adviento, de la ‘Siembra de Estrellas’ que cuenta con los más jóvenes y pequeños del Arciprestazgo de Antequera.

La iglesia del Salvador ha acogido este sábado 7 de diciembre la celebración de la Vigilia de la Inmaculada, organizado por la Parroquia del Salvador. Una cita que se realiza tradicionalmente por parte del arciprestazgo de Antequera y que contó con gran participación de los distintos grupos juveniles de las parroquias y comunidades religiosas con motivo de la celebración el 8 de la Festividad de la Inmaculada Concepción de María.

El Colegio San Francisco Javier ‘La Salle’ ha celebrado este viernes 8 de noviembre una jornada de arte y oración bajo el título de ‘Ikigai. El sentido de la vida’, como una de las actividades del 75 y 50 aniversario de la llegada de los centros de La Salle a Antequera.
Las religiosas dominicas de Santa Catalina de Siena dedicarán a San Martín de Porres un triduo los próximo días 4, 5 y 6 de noviembre en su iglesia de plaza del Coso Viejo.

Retomo de nuevo mi colaboración con nuestro centenario periódico de El Sol de Antequera, tras una época muy movidita en responsabilidades y diversos asuntos que me ha tenido alejado de estas páginas (pido disculpas por ello).

 

Y lo hago de una manera muy alegre y festiva. Este miércoles 9 de octubre se conmemoraba que hace 75 años abría el Colegio San Francisco Javier sus puertas para recibir a los primeros escolares. Casi veinticinco años después, ese primitivo colegio quedaba pequeño para albergar toda la oferta educativa que atendía a las necesidades del alumnado, abriéndose un segundo centro, La Salle Virlecha, en la carretera de Córdoba. D

 

e este modo, y gracias a la generosidad de las familias que conforman las fundaciones San Francisco Javier y Sagrada Familia, los Hermanos de las Escuelas Cristianas pisaban nuestra ciudad por primera vez y, hoy, 75 años después, y coincidiendo con el 300 aniversario del fundador de esta institución religiosa, San Juan Bautista de La Salle, los Hermanos de las Escuelas Cristianas, sus asociados y colaboradores siguen realizando su labor educativa desde nuestra ciudad para toda la comarca y muchos pueblos de nuestra comunidad autónoma, dejando huella en muchísimas de nuestras familias, ya que, el que más o el que menos, ha tenido algún familiar que ha recibido no sólo la formación sino también la educación en valores de estos Hermanos de La Salle.

 

De este modo, el miércoles, las comunidades educativas de los centros educativos de La Salle Antequera celebraron eucaristía de inicio de curso de manera conjunta en el templo de San Pedro para, a continuación, desplazarse a desvelar el azulejo que conmemora dicha fecha, siendo éste instalado gracias a nuestro Excelentísimo Ayuntamiento, a quien desde aquí, en nombre de La Salle Antequera, le doy las gracias por dicho gesto, que es sin duda el reflejo del agradecimiento del pueblo de Antequera por todo el bien realizado en nuestra ciudad. 

 

Y con ello, comienza un intenso programa de actividades y actos que se sucederán durante el presente curso escolar, con el que se pretende abrir nuestras puertas y nuestros corazones para que todo el mundo tenga la oportunidad de festejar estos setenta y cinco años de gracia con los que actualmente conformamos La Salle en Antequera. Desde Antequera, queremos seguir apostando por un modelo de educación centrado en el alumno, atendiendo a sus necesidades, realizando una apuesta por su acompañamiento y orientación y donde la mano de Dios, desde el carisma lasaliano, siga tocando los corazones. ¡Gracias por estos 75 años de vida regalada al servicio de nuestra ciudad!

Después de los cinco libros primeros o Pentateuco encontramos el libro de Josué. La Biblia nos dice que Josué estaba lleno del espíritu de sabiduría porque Moisés había puesto sus manos sobre él. Una vez muerto Moisés, Yavéh le dice a Josué que atraviese el Jordán con el pueblo para apropiarse de la tierra que Él da a los hijos de Israel. Josué es, por tanto, el sucesor de Moisés. Es el encargado de liderar a su pueblo en la adquisición violenta de la tierra de Canaán. 

 

El libro de Josué nos narra las circunstancias de la conquista guerrera de Canaán y su reparto entre las diferentes tribus. Es importante destacar que la conquista se produce en una época en que no existe unidad entre los diferentes pueblos cananeos, sino que  constituyen varios reinos pequeños. Además, ya no hay presencia militar egipcia en esas tierras. A su vez, el libro de Josué nos transmite la idea de que las tribus de Israel actuaron siempre coordinadamente bajo el mando de Josué, consiguiendo victoria tras victoria. Sin embargo, lo más probable es que las tribus luchasen muchas veces independientemente unas de otras,  sufriendo ocasionales derrotas.

 

Además, los israelíes se establecieron mediante la guerra, pero también mediante asentamientos pacíficos y pactos con quienes ya vivían allí. Y, si dividimos el territorio de palestina en tres partes, los historiadores atribuyen a Josué el asentamiento de su pueblo solo en la zona central.Entre las peripecias que se suceden en las guerras entre los hebreos y los pueblos cananeos, voy ahora a hacer mención al paso milagroso del río Jordán. Recuerda al tránsito a través del mar Rojo.

 

Yavéh dice a Josué que los sacerdotes vayan delante portando el arca de la alianza. Al entrar los sacerdotes, llevando el arca, en el río, el agua que baja se frenará, amontonándose, mientras que el agua que ha pasado se secará. Los sacerdotes permanecerán en pie en el lecho del río, portando el arca, mientras el pueblo lo atraviesa. Además, Yavéh ordena a Josué que mande a doce hombres, uno por cada tribu, que cojan una piedra cada uno del lecho del río.

 

Esas piedras las amontonarán después, al acampar, y serán un recuerdo para el pueblo del paso milagroso del Jordán. Finalmente, cuando han pasado todos, los sacerdotes, con el arca, abandonan el lecho del Jordán y las aguas recuperan su curso normal. Esta actuación divina, además de permitir a los israelitas atravesar el río sin ningún contratiempo, servirá para que el pueblo vea que Josué cuenta con el favor de Dios. En adelante, el líder hebreo tendrá siempre la lealtad de su pueblo.Se trata, por tanto, de una narración del cruce del Jordán muy idealizada en la que se concede todo el mérito a la acción de Dios en favor de su pueblo.

El conventual templo carmelita de La Encarnación se llenó en la tarde de este jueves 26 de septiembre para asistir a la presentación del libro “Ave María” del sacerdote antequerano Lorenzo Orellana.

La iglesia conventual de la Encarnación acogerá este jueves 26 de septiembre a las 20,15 horas, la presentación del libro “Ave María” del sacerdote de la tierra, Lorenzo Orellana.