Estas pasadas fechas navideñas, buscando una película para pasar la noche, navegaba perdido e incluso algo apático entre diferentes títulos de diversas plataformas de series y films. La verdad es que, no sé usted, me estoy volviendo bastante exigente ante tanta oferta sin ápice de interés. El milagro ocurrió, cuando aparece “Rudy” (1993). 

El cine deportivo enfocado hacia la superación e impregnado de valores me ha parecido siempre atractivo. He de reconocer que este título se me quedó perdido en el tiempo, pero quizá el fantasma de las navidades pasadas me lo dispuso para mi disfrute. Su director, David Anspaug, ya hizo algo similar con el peliculón “Hoosiers” (1986). Regalándonos aquella historia inspiradora de un equipo de baloncesto de mitad de los años 50, que hizo historia en la liga USA. “Rudy” es también una historia basada en un hecho real, en este caso, en las vivencias del joven Rudy Ruettiger, interpretado por el “Goonies”, Sean Astin. 

Hoy en día, “Rudy”, es reconocida como una de las mejores películas deportivas de la historia cinematográfica. Un joven y su ilusión, ser jugador de rugby. Todo en su contra, el físico, su familia, los estudios… pero un sueño. Un sueño por el que vivir y luchar. 

La película de una factura impecable posee momentos de emoción, de empatía. Los valores que defiende, la disciplina y el empeño hacia un objetivo, la hacen ejemplar y necesaria. El personaje de Rudy es necesario en nuestras vidas. En el adolescente, en la creación y creencia de un esfuerzo para alcanzar la meta, y en el adulto, para reflexionar sobre el camino recorrido, apoyarse y seguir ilusionado en este viaje, en el que nos dieron boleto sin permiso. La vida y una realidad, tú y solo tú eres dueño de ella, de estrujarla, valorar cada paso, decisión, hacia nuestros sueños. El de Rudy era un casco, una camiseta, unos protectores, metros de carrera, moratones, torceduras,… que consiguieron llenar su vida de valores, la suya y la de todos aquellos que lo rodearon, y hoy gracias a la magia del cine, la nuestra.