Suelen tener los buenos espeleólogos el enorme privilegio de introducir su cuerpo por lugares inverosímiles en las entrañas de la tierra y cuya belleza sería algo complejo de explicar a tenor de sus comentarios o las imágenes que se ven publicadas. Por otra parte, todos sabemos que las singularidades del paraje natural de El Torcal de Antequera lo vienen conformando, cada día más, como uno de los enclaves con mayor potencial turístico de la provincia en el que se puede dejar volar la imaginación gracias a las caprichosas y extrañas formaciones que lo describen como un verdadero “infierno de piedras”.

Miles de años en donde la acción del agua, el viento o el hielo, cataclismos aparte, han ido actuando sobre su superficie caliza hasta conformar lo que probablemente es el mejor ejemplo europeo de un paisaje kárstico. Es precisamente la lluvia,al incorporarse rápidamente al medio subterráneo a través de las fracturas y diaclasas, la que ha dado lugar a numerosas simas como la Sima de la Mujer, Sima Azul, Sima del Chaparro, Sima Juan o Sima Unión entre otras decenas de enclaves repartidos por este paraje natural donde siempre destaca Sima Rasca.

Sima Rasca, con sus verticalidades, sería de todas ellas la de mayor profundidad. Se ubica en las inmediaciones del Puerto de la Chispa y al parecer fue “redescubierta” por el grupo Tupécaras de la Sociedad Excursionista Antequera al trazar  la ruta roja que discurre cercana. Fueron ellos junto a otros espeleólogos granadinos quienes hicieron el primer acceso a su chimenea trazando hasta la cota de -209 metros, pues la estrechez les impedía continuar sus labores de prospección. Con posterioridad ya pudieron bajar varias decenas de metros más, y desde entonces ha estado recibiendo no pocas visitas de otros espeleólogos, algunos de los cuales vienen publicando en internet sus experiencias en este hito. 

Quiero entender que las personas que acceden a ella cuentan con los pertinentes permisos, ya que Sima Rasca está protegida, no ya por el amparo que le confiere el hecho de formar parte del Torcal sino por su propia inclusión en el Inventario Andaluz de Georrecursos, estando además catalogada por el IGME, Instituto Geológico y Minero de España (AND534) bajo el contexto de la Ley 42/2007 relativa a los Sistemas Karsticos encarbonatos y evaporitas de la Península ibérica y Baleares. 

Pero Sima Rasca en la actualidad es un punto de peligrosidad porque su boca de acceso, ni está debidamente señalizada ni cuenta con una protección que impida acceder a ella. Para colmo alguna persona desaprensiva ha retirado la débil y hasta ineficaz malla metálica que la cubría.Quiero entender que la administración competente una vez que ya ha sido informada de esta circunstancia y del peligro que conlleva no contar con los elementos de información apropiados, estará adoptando las medidas oportunas pertinente  para proceder a resolver el problema. De no ser así, a saber quien va a  asumir la responsabilidad ante un posible accidente. Sobre la velocidad con que baja la niebla en El Torcal, sus oscuros atardeceres invernales o la imprudencia de algún senderista, mejor no hablar. Mañana siempre será tarde.