Sirvan estas líneas para manifestar la profunda tristeza que empezamos a sentir  al recorrer determinadas áreas de El Torcal de Antequera  como consecuencia del poco civismo de algunos visitantes. Hace pocos días pude comprobar con mi hija y su amiga que en la ruta amarilla y más concretamente en la zona de El Agrasol, frente a la conocida roca de El Camello, existen rincones ligeramente apartados de la senda que se han convertido en auténticos “minivertederos”.

 

El papel de aluminio, las latas, toallitas y botes, así como otros productos de difícil reciclado empiezan a tener su protagonismo ya que las personas que las han usado no tienen la delicadeza de volverlas a guardar en su mochila para depositarlas en los contenedores que al efecto existen en el entorno.  Lamentable y a la vez  digno de estudio por parte de la administración competente a fin de adoptar las medidas oportunas  para que esto no siga ocurriendo. La educación y el compromiso con el medio ambiente es algo que nunca nos cansamos de abordar en nuestras escuelas,de ahí que me resulte imposible adivinar las causas por las que ocurren estas cosas.

 

Viajar es coleccionar emociones y momentos en actividad de ahí que siempre se haya dicho que la mejor enseñanza que se puede recibir se produce al conocer  lugares que son tesoros de la naturaleza. Y es que no se entiende lo que está ocurriendo en un paraje natural tan bello y a la vez digno del consiguiente respeto ecológico.El notorio impacto que el turismo produce en nuestra economía hasta el punto de consolidarlo como nuestra mayor fuente de ingresos, no puede incidir en el deterioro de los valores patrimoniales. Por suerte no todas las personas obran de igual manera pero cuando ocurren situaciones de este tipo lo mejor es empezar a denunciarlo, ya que luego siempre es tarde.

 

Siempre se ha dicho que “las mejores cosas de la vida son la gente que amamos, los lugares que hemos visitado y los recuerdos que hemos hecho en el camino. Ya no solo se trata de plantear  qué planeta  vamos a dejar a nuestros hijos, sino también de considerar qué clase de hijos vamos a dejar a nuestro planeta… Cuidemos y respetemos el medio ambiente, nos irá siempre bien.