El pasado mes de octubre nuestro Torcal nos volvía a sorprender, devolviéndonos una reliquia de nuestro pasado más cercano, una pieza única que dormía el sueño de los justos entre las rocas milenarias del Torcal de Antequera, ésta es la historia del  “Cuchillo del Torcal”.

El amigo Javier Escobar, un amante de la naturaleza y el deporte, una de esas personas integras y honestas como pocas, me ponía sobre aviso del hallazgo fortuito del que fue protagonista. Javier, un apasionado del running, el ciclismo, la montaña…  se encontraba ese día “cresteando” por los picos rocosos del Torcal, en una zona donde las escaramuzas en la guerra civil eran frecuentes, con la mirada fija en el suelo rocoso de la Sierra y sin percatarse se adentró en una tronera y entre el hueco de unas piedras observó un destello de luz, sin dudarlo introdujo la mano: “Entonces pensé que sería una pieza de metal sin importancia, Miguel Ángel; estaba cubierta de una capa de suciedad y barro”, me confesó el amigo Javier. 

Al principio no le dio importancia, pensaba que sería un cuchillo extraviado de algún setero o alguna pieza de mortero de la guerra civil, pero cuando llegó a casa y empezó a limpiarlo, todo el esplendor de aquel objeto misterioso volvió impetuosamente a la vida, sus grabados de hojarasca, la belleza de los metales empleados en su fina empuñadura, hasta su hoja mutilada por el paso del tiempo alardeaba con un encanto especial… El amigo Javier pronto se dio cuenta que estaba ante una pieza muy  única  y llena de historia. 

Aquella tarde una serie de fotografías llegaron a mi teléfono, eran de un cuchillo extraño y antiguo y su procedencia: El Torcal de Antequera. Recuerdo como llenos  de ilusión e incertidumbre debatíamos por whatssap sobre la procedencia y la historia de aquel extraño cuchillo. En un primer momento creímos que podía ser de origen nazarí y lo importante que podría ser para nuestra ciudad, dada que la escasez de objetos de esa época en el Museo Municipal era algo latente. Un buen rato estuvimos dándole alas a la imaginación… ¿Qué historias y secretos guardaría aquel puñal? 

A la mañana siguiente mandé las fotos a uno de los técnicos municipales de Cultura y su opinión coincidía con la nuestra, lo que me hizo dar el siguiente paso en el escalafón y me dirigí hacia la Villa Romana de la Estación donde me encontraría con el arqueólogo municipal Manuel Romero, al que previamente había mandado las fotografías. Después de una pequeña charla y exponerle que la intención del amigo Javier era donar la pieza encontrada a la ciudad de Antequera, Manolo me mostró su gratitud por la decisión tomada, pero que antes de depositar la pieza quería mostrar las fotografías a uno de los mejores especialistas en España sobre armería medieval.

Pasaron los días y al fin llegó el esperado veredicto. “Se trata de un cuchillo moderno, de tipo popular, de datación muy imprecisa a partir del siglo XVIII. En cualquier caso no es nazarí, ya que su decoración es ajena a los patrones granadinos o castellanos de principios del siglo XV”. Informe del doctor Álvaro Soler del Campo, Jefe de Departamento de la Real Armería. Dirección de las Colecciones Reales. Palacio Real.

Al principio tengo que reconocer que nos venimos un poco abajo, pero nos duró minutos, estábamos ante una pieza barroca muy importante y nada mejor que buscar la opinión de uno de los mayores expertos en barroco de nuestra ciudad, el antiguo alcalde de Antequera  y director de bienes culturales de la Junta de Andalucía, Jesús Romero. 

En la cronología de la pieza prácticamente coincidía con el especialista en armería medieval, dando una datación entre finales del siglo XVII y primera mitad del siglo XVIII, llegados a este punto tengo que puntualizar que jamás se le mostró el veredicto del doctor Álvaro Soler del Campo a Jesús Romero, el cual volvió a dar una verdadera clase de conocimientos y sabiduría histórica extraordinaria. Además de darnos una serie de datos técnicos sobre la decoración grabada con temática de hojarasca por los orfebres de la época, nos indicó que ese tipo de cuchillo con el puño de plata  debió pertenecer algún noble o rico burgués de la época entre otra serie de datos.

 

Contaros que desde tiempos antiguos se han encontrado reliquias y objetos en nuestro Torcal, uno de los hallazgos más misteriosos se produjo en la década de los años veinte del pasado siglo, por el prestigioso geólogo internacional Federico Gómez Llueca, el cual se encontraba realizando unos trabajos de investigación cuando encontró el llamado “Mascarón del Torcal”, una pieza Ibero-Fenicia realizada en piedra caliza y que representaba al Dios “El”. Otro de los hallazgos más sorprendentes fue realizo en una profunda grieta del Torcal Alto, donde se encontró en 1984 el cráneo y restos óseos de un gran oso pardo, en el año 1982 la leyenda de los hermanos Benítez se convierte en realidad al encontrarse  en una de las cuevas del Torcal el refugio de uno de los últimos “maquis” de nuestra Sierra José Benítez, con un gran número de útiles, herramientas y objetos personales en su interior. Aquella“leyenda”contaba que tres hermanos vecinos de Villanueva de la Concepción huyeron al Torcal tras la finalización de la guerra civil y que solo uno de ellos sobrevivió realizando trabajos de zapatero para los pastores de la Sierra y trabajadores de los cortijos cercanos y que jamás encontraron su escondite. 

Sin duda podríamos seguir contando hallazgos sorprendentes como “La Venus del Torcal” con unos 7.000 años de antigüedad o más recientes como partes del fuselaje del avión que se estrelló en el Torcal con la perdida lamentable de todos sus ocupantes, el hallazgo del cuenco cerámico del Neolítico en la cueva del Chirri o la leyenda del cañón de artillería abandonado por la columna “Juan Arcas” pero estas son otras historias…   hoy toca descubrir la historia perdida del Cuchillo del Torcal.

Estamos ante una pieza barroca de alrededor de 300 años de antigüedad, con finos adornos en su empuñadura, elaborada  con metales como la plata y el bronce,y que en su estado original llegaría a medir entre 30 y 38 centímetros según los estándares de la época. 

Sin duda creo que se merece un lugar en nuestro Museo Municipal para el deleite del pueblo de Antequera. Otro tesoro más encontrado en nuestro Torcal. ¿Quién sería su dueño?¿Qué ocurrió para que aquel cuchillo quedara allí abandonado? Las rocas milenarias del Torcal,  guardan las respuestas… ¿Qué otros tesoros y secretos guardara la más mágica de nuestras Sierras…?

Desde estas páginas quiero dar públicamente las gracias al amigo Javier Escobar por hacerme partícipe de su hallazgo y ofrecer de modo altruista la pieza al Museo de Antequera.