Ya ha llegado el verano, y con él la oportunidad de pasar un buen rato en las distintas terrazas de nuestra ciudad tomando algo fresquito que nos mitigue este calor que ha venido para quedarse. Aunque el número de terrazas ha crecido en los últimos años, esto no puede compararse a aquella Antequera de finales de los 80 y principios de los 90, donde se podía disfrutar de auténticas terrazas como la ‘Estación’, ‘La Palma’ o más tarde “Gurú Weekend’ que tantas noches de diversión dieron a los jóvenes y no tan jóvenes en la zona de la estación de tren de nuestra ciudad.

La oferta en aquellos años se completaba con las discotecas de verano como las recordadas ‘Kiwi’, posteriormente ‘Sa-Sa’, que acompañada de una buena música se vivía un ambiente especial y se llevaban a cabo actividades de todo tipo como las añoradas fiestas de la espuma y la espectacular Caracho, una de las más importantes de Andalucía, donde llegaban gente de todos los rincones para disfrutar de noches eternamente mágicas.

¿Cómo olvidarlas? Pero ésta última no solo aprovechaba las noches para ofrecer diversión al público, ya que  ¿quién no recuerda aquellas paellas de los finales de curso organizadas por los institutos o aquellas apasionantes concentraciones de 4x4 que cada año superaban en número  su participación? Unos años dorados donde todo el mundo disfrutaba casi a diario de un verano que a muchos se nos hacía corto, ya que siempre había cosas que hacer y no daba lugar en ningún momento al aburrimiento. 

Los pubs en el centro ocupaban también un lugar importante para los incondicionales y fieles a lugares como ‘Manolo Bar’, ‘La Madriguera’, ‘El Churri’, ‘El Zebra’... y tantos y tantos otros repartidos por toda la ciudad, que se sumaban a las alternativas de ocio que existían en nuestra Antequera en esta temporada estival y que continuaban. Los años han pasado y los tiempos han cambiado. Todos aquellos que vivimos aquella época y la recordamos con nostalgia, ya que pienso que esos tiempos ya nunca volverán.

Con esto no quiero decir que la juventud de Antequera no se divierta, pienso que lo hacen a su manera, pero si pudiéramos retroceder en el tiempo y que esta juventud viera y viviera aquel ambiente, yo les digo sin duda que se sorprenderían y alucinarían. Vivamos el verano de manera intensa y disfrutemos plenamente de la vida.