Las serpientes son unos reptiles muy característicos que llevan viviendo en la tierra desde hace más de 70 millones de años. Hay una gran diversidad de especies, algunas de ellas son muy peligrosas porque son venenosas (cobra, cascabel, coral).

En la actualidad, sobre todo en África y Asia, todos los años se producen miles de muertes a consecuencia de sus picaduras.No debemos de alarmarnos en exceso porque la gran mayoría no son venenosas, además no suelen picar, excepto cuando se sienten amenazadas o sorprendidas. Aun así, tenemos que tener muy claro que ante la picadura debemos de actuar rápidamente y acudir lo antes posible a un hospital.

Si la picadura se hincha muy rápidamente y la piel empieza a cambiar de color probablemente se trate de una serpiente venenosa. Los síntomas que produce una picadura de una serpiente venenosa incluyen mareos, visión borrosa, fiebre, sudoración excesiva, náuseas, vómitos, pérdida de coordinación motora, dificultad respiratoria, convulsiones e incluso shock. Estos síntomas pueden aparecer rápidamente tras la picadura, en otras ocasiones pueden tardar un poco mas, en cualquier caso hay que buscar ayuda médica de urgencia.

Es muy importante mantener la calma e intentar que el veneno no se extienda por el torrente sanguíneo. Para ello intentaremos tranquilizarnos, debemos inmovilizar la zona de la picadura y en la medida de lo posible mantener dicha zona por debajo del nivel del corazón. No debemos aplicar torniquetes, ni intentar succionar el veneno con la boca. Es importante que podamos reconocer el tipo de serpiente que nos ha picado, así podremos orientar a los servicios médicos sobre el antídoto que tienen que usar. No debemos intentar cazar la serpiente, ni tampoco pretender hacerle una foto con el teléfono móvil, sobre todo para evitar posibles picaduras adicionales. Hoy para finalizar les invito a que disfruten de sus vacaciones veraniegas, pero siempre sin correr riesgos innecesarios.