La sífilis es una enfermedad de transmisión sexual conocida desde la antigüedad, está producida por una bacteria llamada treponema pallidum. Al contagiarse por contacto sexual directo esta patología puede sufrirla cualquier persona que tenga actividad sexual, de igual manera también la pueden padecer los bebés de las madres ya infectadas.

 

Como ocurre con otras enfermedades infecciosas, los síntomas de la sífilis aparecen varias semanas después de que se haya producido el contagio. En una primera etapa, que transcurre dos o tres semanas después de la infección, solo se produce una úlcera que cura por si misma en la zona del contacto sexual (genitales, boca, ano).

 

En esta primera etapa la infección es muy contagiosa, pero el individuo probablemente desconozca que esté infectado. Éste es el motivo por el que hay que tratar farmacológicamente a todos los compañeros sexuales del enfermo. Varios meses después y en una segunda etapa se producen mas síntomas: fiebre, dolor de cabeza, inflamación de ganglios linfáticos y dolores musculares entre otros síntomas mas generales.

 

También se produce un síntoma específico de esta infección, se denomina condiloma sifilítico, es una lesión muy característica en los genitales. Si  no se diagnostica ni se recibe tratamiento la sífilis puede ser mortal al producir serias complicaciones para la salud: tumores, aneurismas y daños en el sistema nervioso central.

 

El diagnóstico parte de la sintomatología y utiliza diferentes pruebas analíticas encaminadas a poner de manifiesto la presencia del Treponema o de los anticuerpos sanguíneos contra esta bacteria. El tratamiento incluye lógicamente antibióticos, principalmente se utilizan derivados de la penicilina (bencilpenicilina) porque son muy efectivos en estos casos, en personas alérgicas a penicilinas se utilizan otros antibióticos como por ejemplo la doxiciclina.

 

Es recomendable realizar pruebas diagnósticas después del tratamiento para constatar la eliminación definitiva de esta infección. Hoy para terminar, les recuerdo la importancia de mostrar con sinceridad todo nuestro amor y cariño a aquellas personas con las que convivimos día a día.