Un soplo cardíaco es un ruido anormal que se escucha durante un latido del corazón, para apreciarlo es necesario un fonendoscopio y tener un oído bien entrenado en estos sonidos. En muchas ocasiones los soplos se descubren en reconocimientos médicos de rutina, son relativamente habituales en la población, se estima que hay gran número de personas en la actualidad que no están todavía diagnosticadas.
 
Un soplo puede producirse por varias causas, así por ejemplo puede ser consecuencia de que una válvula sea estrecha o esté rígida (estenosis) y no deje pasar el suficiente volumen de sangre por latido. También puede deberse a que la válvula no se cierre bien y parte de la sangre circule en sentido inverso (regurgitación). Incluso el motivo puede residir en otra anomalía dentro del corazón como una comunicación interventricular o bien pudiera estar fuera del corazón por un problema en las arterias. Por motivos como estos existen varias clases de soplos en función de la válvula del corazón que esté afectada, del momento en el que se produzca (en la sístole o en la diástole), si la causa es intra o extracardíaca e incluso de la intensidad con la que se perciba.
 
Hay que tener muy claro que no todas la enfermedades cardíacas provocan soplos, de igual manera que no todos los soplos indican una enfermedad. En este sentido, algunos tipos de soplos son benignos y completamente inofensivos, así por ejemplo los niños en alguna etapa de su crecimiento pueden sufrir soplos, o bien en las mujeres embarazadas por el aumento en la velocidad de flujo de la sangre se pueden percibir soplos. 
 
En otras ocasiones los soplos pueden ser síntoma de uno o varios problemas cardíacos y en ocasiones son fruto de problemas congénitos. El diagnóstico lo establece el médico cardiólogo partiendo de la sintomatología, escuchando directamente con su estetoscopio. Se completa con otras pruebas como pueden ser un electrocardiograma, una ecocardiografía y una radiografía de tórax entre otras. Hoy para terminar quiero darle gracias a Dios por haber puesto a mi lado a una persona con un corazón tan grande y generoso.