Bajo estas siglas se conoce a un tipo de coronavirus que recientemente goza de una gran popularidad a nivel mundial. Las diferentes especies de esta familia de coronavirus producen en el ser humano enfermedades a nivel respiratorio, como por ejemplo un resfriado o una gripe.

Al igual que ocurre con otros virus, Covid-19 se transmite por vía aérea o al entrar en contacto directo persona infectada con persona sana. Su transmisión es muy parecida a la gripe, de hecho produce casi los mismos síntomas. Su tasa de infección es superior a la de la gripe, esto quiere decir que Covid-19 es más contagioso que la gripe. 


En la actualidad y de momento no tiene tratamiento específico la infección por Covid-19, ni existe ninguna vacuna contra él. Como es lógico tenemos que obedecer todas aquellas recomendaciones que las autoridades sanitarias impongan en cada país. Realmente son acciones muy lógicas, van encaminadas en evitar la propagación de este virus. De igual manera, no debemos de prestar mucha atención a las redes sociales, ni a algunos medios de comunicación, ya que están mas interesados en crear bulos, en desinformar y en crear una alarma social.


Desde mi punto de vista existe una exacerbación mediática alrededor de este virus, la gran noticia de la que casi nadie habla es que la mayoría de personas que se infectan por Covid-19 se curan por si solas. El índice de mortalidad de Covid-19 es muy bajo, está por debajo del índice de mortalidad de la gripe común que todos los años llega a España. 

En nuestro país, anualmente mueren entre 6.000 y 7.000 personas a causa de la gripe y esto no crea ningún miedo en la población como está ocurriendo ahora con este coronavirus. Al igual que ocurre con la gripe, las personas que fallecen por causa de Covid-19 ya tenían un mal estado de salud antes de infectarse, su sistema inmunitario ya era deficiente, o tenían una patología grave previa o eran de edad bastante avanzada. 

Si lo pensamos bien, hay colectivos que podrían favorecerse de este alarmismo a nivel mundial. Así por ejemplo, probablemente las empresas que fabriquen y comercialicen los kits de diagnóstico de Covid-19 y las mascarillas protectoras e incluso el laboratorio que logre obtener y fabricar la vacuna, todos ellos van a ver incrementados notablemente sus ingresos económicos. Incluso podríamos intuir otros intereses económicos mas oscuros, como ya ocurrió en su día con la Gripe A.