Una diabetes mal controlada es un problema añadido a una enfermedad crónica que en condiciones normales no tiene por qué mermar excesivamente nuestra salud con el paso del tiempo.

Un coma diabético hiperglucémico se produce cuando un individuo presenta elevadísimos niveles de glucosa en sangre, dichos valores pueden estar comprendidos entre 700 y 2.000 mg/dl o incluso más. Curiosamente esta afección suele ocurrir en pacientes no insulinodependientes o incluso en personas que siendo diabéticas no están aún diagnosticadas. También puede ocurrir en pacientes diabéticos que sufren determinadas infecciones o bien utilizan algunos tratamientos farmacológicos. A veces puede ser secundaria a otras patologías como una insuficiencia renal grave o incluso una insuficiencia cardíaca congénita.

Debemos recordar los principales síntomas externos del coma hiperglucémico, estos son la excesiva deshidratación, la disminución del estado de conciencia con deterioro del lenguaje, la debilidad y el aumento de la sed.

 

También el paciente puede presentar fiebre y una frecuencia cardíaca (pulso) elevada. Realmente lo que se produce es una hiperosmolaridad porque la sangre tiene más concentración de glucosa y sodio entre otras sustancias, que en su conjunto aumentan el grado de deshidratación del individuo. Lógicamente el tratamiento pasa por la utilización de insulina para bajar rápidamente los niveles de glucosa sanguíneos. También es muy importante la rehidratación del individuo porque si no se trata adecuadamente esta patología se puede producir un colapso que puede acabar con la muerte del paciente. Por último y aunque no tenga nada que ver, les deseo de todo corazón un Feliz Año nuevo 2010.